Política
«Familiares de expresidentes hacen los negocios de exportación de marihuana legal»
En una entrevista concedida a Vicky Dávila en la revista Semana, en marzo de 2021, el entonces senador Gustavo Petro planteó una comparación que se citó ampliamente en los días siguientes.
La declaración
Sostuvo que mantener la marihuana en la clandestinidad se había vuelto una postura insostenible, y describió la situación en estos términos: que los familiares de expresidentes hacen los negocios de exportación de marihuana legal mientras se les echan bombas a los campesinos y a sus hijos que la producen en el Cauca.
Los dos hechos que compara
La afirmación se apoya en dos realidades simultáneas y documentadas.
La primera es que Colombia había establecido en 2016 un marco legal para el cannabis medicinal, con licencias de cultivo, transformación y exportación otorgadas por los ministerios de Salud y Justicia. Ese mercado atrajo capital y sus licencias quedaron concentradas en un número reducido de sociedades, varias de ellas con socios pertenecientes a familias con trayectoria política.
La segunda es que, en paralelo, la política antidrogas seguía aplicándose sobre los cultivos del norte del Cauca mediante erradicación forzada y operaciones militares, en territorios donde el cultivo constituye el ingreso principal de comunidades campesinas e indígenas.
Por qué se citó tanto
Lo que hizo circular la declaración no es la denuncia de un caso concreto —no la hay— sino la formulación del contraste. La misma planta, en el mismo país y en el mismo año, produce licencias de exportación para unos y operativos para otros, y la diferencia no está en la sustancia sino en quién la cultiva.
El contexto de la entrevista
La conversación se produjo en un medio y con una periodista abiertamente críticos del entrevistado, lo que explica parte de su repercusión. Se publicó tres meses después de que la Comisión Primera del Senado aprobara el proyecto de regulación del uso adulto, trámite que no llegó a completarse.