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Columnas

El diario de Carmenza

Un exgeneral, un regalo inesperado y el cuaderno de una muerta de 1981.

Columna publicada el 16 de agosto de 2020. Empieza con una escena doméstica y termina en una lista de nombres recientes.

La escena

El texto arranca con un encuentro en una casa: un exgeneral del Ejército que de joven había tenido el encargo de perseguir y capturar en Zipaquirá al autor de la columna, sentado ahora a conversar con él como dos veteranos de una guerra vieja. El tono de ese primer tramo es deliberadamente sereno, y la conclusión a la que llegan los dos hombres es la que organiza el resto: quienes hacen la guerra en Colombia no son los que llevan uniforme, sino quienes administran el poder y la riqueza que la guerra protege.

El regalo

El exgeneral llevaba un obsequio: el cuaderno de Carmenza Cardona Londoño, conocida en el M-19 como «la Chiqui», muerta en 1981. Cardona había participado en la toma de la Embajada de la República Dominicana en Bogotá en 1980, uno de los episodios más recordados de la organización, y murió poco después en una operación militar.

El diario —anotaciones personales, no documentos operativos— es lo que la columna pone en el centro. No para reivindicar a su autora, sino para señalar algo más incómodo: que el oficial que lo conservó durante casi cuarenta años lo devolvió, y que ese gesto dice más sobre la posibilidad de convivencia que cualquier declaración institucional.

El giro

La última parte del texto abandona 1981 y enumera muertes de 2020. Aparecen los nombres de jóvenes asesinados ese año en el suroccidente del país —entre ellos los de la masacre de Llano Verde, en Cali— y los de dirigentes comunitarios del Alto Andágueda y de la cuenca del San Juan, en el Chocó.

El argumento es de continuidad. La guerra que el exgeneral y el columnista dan por antigua sigue produciendo cadáveres jóvenes en las mismas regiones, con la diferencia de que ahora las víctimas no pertenecen a ninguna organización armada. Son líderes comunales, firmantes del acuerdo de paz y muchachos de barrio.

La conversación que no suele ocurrir

Se publicó una semana antes de un texto más conocido sobre la misma pregunta y funciona como su antesala. Su rareza está en otra parte: trata la relación entre exguerrilleros y militares fuera del lenguaje del comunicado, con dos hombres sentados en una sala, y por eso lo citaron ámbitos que rara vez coincidían con este medio en nada más.