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Bogotá · Colombia

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Columnas

El mundo regula

Regular no es permitir: es decidir quién controla el mercado que ya existe.

Columna del 6 de diciembre de 2020, escrita en una semana de decisiones simultáneas sobre política de drogas en varios países.

El hecho local

El 25 de noviembre de 2020 la Comisión Primera del Senado de Colombia aprobó, por once votos contra tres, el proyecto de ley que regula el uso adulto de la marihuana. Faltaban tres debates para que fuera ley, y la columna advierte de ello sin exagerar el alcance del paso.

El contexto internacional

El texto conecta ese voto con una secuencia global: los referendos aprobados en varios estados de Estados Unidos en la elección de noviembre de ese año, la reclasificación del cannabis en el sistema de fiscalización de la Organización de las Naciones Unidas —decidida en la Comisión de Estupefacientes en diciembre de 2020— y el proceso legislativo mexicano impulsado desde la Secretaría de Gobernación de Olga Sánchez Cordero.

Cita a analistas internacionales de política de drogas —entre ellos John Walsh, Steve Rolles, Adam Isacson y Kassandra Frederique— cuyos trabajos habían documentado los resultados de las primeras jurisdicciones reguladas.

El argumento

La tesis es que la regulación no es una medida permisiva sino de control: mientras el mercado exista y esté prohibido, lo administra quien puede ejercer violencia; cuando se regula, lo administra un régimen fiscal y sanitario.

Para Colombia, sostiene, el asunto tiene una dimensión adicional. La prohibición sostiene una economía ilegal que a su vez financia estructuras armadas, y el país ha pagado por esa política un precio en muertos que ningún otro ha pagado. El desmonte del narcotráfico, argumenta, empieza por retirarle el mercado.

Las cifras

El texto maneja magnitudes de población y de mercado de las jurisdicciones que ya habían regulado —del orden de los 130 millones y 111 millones de personas en distintos agregados, 38 millones en otro, 3,5 millones en el caso de una jurisdicción menor— para sostener que la escala del cambio ya no era experimental.

Qué pasó

El proyecto colombiano no completó su trámite en esa legislatura ni en las siguientes. La discusión se reabrió en 2022 y 2023 con nuevos proyectos que tampoco superaron todos los debates.