¿Un pacto histórico?

Por: Gustavo Petro

En mi calidad de Senador de la República, pedí una información a la secretaria de salud de Bogotá, sobre la distribución por estratos de los fallecidos por Covid en la ciudad y aunque la respuesta no me sorprendió, porque era de esperarse, es contundente por su brutalidad y porque nunca aparecía en los boletines públicos.

En Bogotá solo el 38% de los 1287 muertos pasaron por una UCI, Unidad de Cuidado Intensivo, lo cual significa que la mayoría murieron en sus casas o en un hospital, sin acceso oportuno a una unidad de cuidados respiratorios.

Y lo más grave, de los 1287 muertos por Covid, 33 eran de los estratos 5 y 6 y en cambio, 813 pertenecían a los estratos 1 y 2.

No es precisamente una diferencia genética lo que hace que el Covid mate muchísimo más a los pobres. Es la diferenciación social agudizada por un sistema de salud que, en lugar de contrabalancearla, la profundiza. Esa discriminación en el trato hacia la persona según su posición económica es lo que más mata.

Los pobres son víctimas de un sistema mercantil de salud que solo presta servicios si hay capacidad de pago, y que es manejado por unas empresas privadas de aseguramiento que buscan, ante todo, minimizar sus costos, sin importar que el costo del paciente sea la vida.

El sistema de salud, vertebrado por la ley 100, solo es un reflejo de la concepción que hay en la mente de quienes han manejado el país durante los dos últimos siglos. Los creadores de esa ley 100 son miembros de una casta que se ha creído dueña de Colombia, heredera perpetua del poder por derecho de sangre.

Han visto la pobreza como un asunto de normalidad social, como una especie de expresión darwiniana de la especie humana, no originada en la política sino en la naturaleza. Los pobres son pobres porque son incapaces, piensan; porque son vagos, dicen; porque se han acostumbrado a las cosas regaladas, murmullan. Y todo porque, claro, creen que las cosas del Estado son naturalmente propiedad de ellos, los que han gobernado por heredad.

Cuando Bolívar planteó a su élite republicana criolla y mantuana que era necesaria la libertad total de los esclavos, no solo cobraron odio contra él, sino que aletargaron la decisión por 30 años, muy al estilo santafereño, y al final, pidieron una indemnización por liberarlos dado que ellos tenían dueño, eran propiedad privada y esta era sagrada. Para cobrar la indemnización hicieron una guerra civil y derrocaron al único presidente indígena que ha tenido Colombia, el general José Mario Melo, que además, fue el último oficial de Bolívar y de su ejército, ejército que desarmaron y desaparecieron, general que terminó fusilado en un país extranjero al que recurrió en exilio: el México insurgente.

Los descendientes de esos esclavistas criollos y tardíos, son los actuales dirigentes económicos y políticos del país

No hay sino que mirar el pasado y los ancestros de cada familia “de bien” de Colombia para encontrar los bisabuelos esclavistas.

Esa mentalidad indolente con la pobreza, heredera del esclavista, ha hundido a Colombia en la pre modernidad, el atraso económico, ha impedido el contrato social que es base para la paz de cualquier nación, y por tanto nos ha condenado a una violencia perpetua, porque una nación es, antes que nada, un pacto de convivencia.

Por eso, la construcción de la economía colombiana es raquítica, le ha sacado permanentemente el cuerpo a la industrialización, porque esta demanda mucho saber, mucho mercado interno y el mercado interno, alejados de la jerga tecnocrática de los economistas, significa ni más ni menos, millones de personas con capacidad de compra. Es decir, todo menos que siervos y esclavos en la miseria.

Claro, alguien dirá que no solo hay mentalidad de esclavistas en las élites sino, también, mentalidad de esclavos en la sociedad, y creo que tendría razón.

El virus hoy desnuda ese tipo de poder y de sociedad.

La estadística fría que expuse al principio de esta columna: mostrar el origen por estrato de los muertos por Covid, sería respondida de inmediato por personas que dirían, usted está agenciando el odio y el resentimiento en la sociedad. Tal es el grado de indolencia ante la realidad de una pavorosa desigualdad social. La prensa no se dignaría a reconocer la existencia de un aporicidio a través del virus.

El aporicidio: la muerte premeditada de los pobres, ha existido en el país desde su conquista.

Lo que mató a decenas de millones de indígenas en América fueron los virus de los conquistadores y por eso trajeron a la fuerza a los habitantes de África para ser esclavizados, hasta su muerte misma. “Pero es que yo los cuido bien y son como de la familia”, “nosotros cuidamos bien a nuestros negros, a nuestros indígenas” le decían a Bolívar los ancestros de los actuales gobernantes.

Aporicidio ha sido la guerra y las violencias perpetuas y permanentes.

Allí, en esas guerras, han muerto los pobres con diferentes uniformes llevados muchas veces a la fuerza, amarrados con cadenas a la silla del hacendado convertido en general, o llevados a votar en contra de sí mismos, cuando el hacendado se disfraza de senador o presidente.

Aporicidio es la muerte sistemática de los jóvenes fusilados bajo la aplaudida y popular política de seguridad democrática. Democrática porque, precisamente, mataba a miles de jovencitos, bombardeaba y aún bombardea niños, mataba a más de 200.000 colombianos todos iguales en un solo sentido, todos pobres: Seguridad democrática.

Y si la sociedad indolente ha visto morir a más de 200.000 de sus conciudadanos, los de las regiones alejadas, los de los campos, los de la pobreza, ¿pues qué más da otros miles de pobres muertos por el virus?

Por eso no deben extrañar las cifras de lo que serán centenares de miles de contagiados ni de las decenas de miles de muertos por el covid, cinco veces más que si se hubiera decretado una cuarentena estricta con una fuerte política social para garantizarla. ¿Cómo detener el ciclo productor de las ganancias a cambio de la vida de unos pobres y viejos improductivos?, se preguntan en sus entrevistas virtuales los dueños de la fortuna bien resguardados en sus fincas de descanso y más elegantemente, lo expresan los presidentes de los gremios, y hasta matemática y funciones algorítmicas le agregan los economistas del poder. Aporicidio es el nombre de la economía de la reactivación, que no llega a ser sino economía de los cementerios.

Pues bien, esta vez, la historia no es la misma.

Porque ya no se trata de una simple mortandad local que se puede ocultar lavando los pies al presidente norteamericano de turno y, de paso, cumpliendo sus mandatos.

Esta vez, la mortandad es mundial, ha cruzado con su crítica helada la economía del orbe y su forma de organizarse. Esta vez la mortandad ha descubierto su culpable, un gran capital desaforado por su propia valorización que rompe la naturaleza y por tanto la base misma de la existencia. La crisis es total y civilizatoria y su eco llega como una pesadilla a los oídos de nuestros hijos incapaces de la esclavitud.

Lo que el virus trae consigo es la desnudez de la incapacidad de nuestra élite perpetua y hereditaria para seguir gobernando el país.

No solo se llenarán los cementerios de pobres, ante un Duque que creyó que imitar a Trump era el acto más inteligente de su existencia, sino que el país quedará en la ruina.

Lo que se detiene en el mundo es la gente, y la gente es la que produce la riqueza. La riqueza no tiene otro origen que el trabajo del ser humano, cada vez más cerebral, cada vez más en red. Se detiene la fuente de la riqueza, se ha ido para su casa a cerrar puertas y  ventanas y saldrá a la calle a demandar su derecho.

Por eso hoy, en esta pausa de la riqueza y en este momento intenso y vital de la humanidad, bien vale la pena reflexionar en los caminos por seguir.

El establecimiento, esa capa heredera de los privilegios y gobernante del país en su economía, en su sociedad y en su estado, debe reflexionar.

Hoy sabe, en sus figuras más prominentes, que no puede seguir así. Un mundo ha terminado. El camino fácil del petróleo y del narco amenaza con llegar a su final, por lo menos el del petróleo y el del carbón, que miles de millones ya saben, condensa la posibilidad de cientos de pandemias y la extinción de la vida a través de la crisis del clima, del agua y de los hielos.

Hoy saben, y Colombia Humana fue el campanazo, que una parte sustancial de la sociedad quiere dejar de ser esclava, quiere emanciparse, quiere ser libre y dueña de su país.

Hoy saben, que será más duro el camino de la confrontación que el del acuerdo.

Ese establecimiento aún busca salidas que permitan perpetuar su forma de poder indolente. Desde su facción dura quiere transitar a la dictadura detrás de una figura tan débil como la de Duque, levantar la bandera de un uribismo trasnochado y embriagado de poder que solo conduce al siglo XIX y a la violencia. Un mundo de barbarie e ignorancia, que no es el de este siglo, un mundo de miedos generalizado y de terror en las poblaciones.

Algún otro sector, cree que es posible construir un nuevo engaño sustentado en el miedo, en el hecho mismo del aumento de la pobreza y de la ruina del país. Un uribismo sin Uribe, un neoliberalismo vestido de blue jeans, o de cachucha, como alguna vez dijera Cesar Gaviria.

Un gatopardo que hable de cambio para que nada cambie.

En el fondo es una nueva exclusión como lo expresan Fajardo y Robledo, el primero siguiendo las indicaciones del Grupo Empresarial Antioqueño, y el segundo por celo puro: excluir lo que significa la Colombia Humana, no tratar con el que escribe esta columna.

Tratan de repetir para 2022, la misma actitud de la primera vuelta presidencial del 2018, como si el mundo no fuese a cambiar, como si ya no hubiera cambiado. Una actitud para congraciarse no con un centro aún por definirse, sino con un establecimiento que no quiere cambios. Una invitación anacrónica para que el establecimiento no cambie.

El problema jamás he sido yo, sino lo que represento. Lo que represento es lo que los llevó en el 2018 a no aceptar formas de consulta y unidad, lo que llevó a no pactar un programa, que ya había sido acordado para la alcaldía de la capital. Colombia Humana solo sirve si pone sus votos, pero no sus ideas. Lo que representamos es una multitud de ciudadanía excluida con ganas de emancipación, de democracia ya, de reivindicaciones sociales y eso, no es lo que quieren.

Detrás de todo el esfuerzo por excluir la Colombia Humana no está sino el viejo mecanismo repetido de excluir al pobre, a la juventud, a la mujer, a la chusma, al sin camisa, al intelectual crítico, al científico, al campesino y la campesina, al que piensa diferente, al artista, a la víctima, al General Melo y sus artesanos, a los soldados negros y llaneros de la libertad en alpargata, al Rafael Uribe y al Gaitán, al pobre, al de siempre excluido. El mecanismo de repetir el camino fracasado de la Colombia desigual y violenta.

En cambio, los invito a otra reflexión y otro camino.

La sociedad ha buscado caminos equivocados como la insurgencia armada, la revolución a través de la guerra, camino, que reconozco, se degradó en su permanencia, en su incapacidad para generar los cambios. La sociedad también ha buscado el camino de las urnas, para encontrar el fraude o el asesinato de sus líderes cuando eran posibles los cambios sin el disparo.

Generaciones enteras de jóvenes armados han muerto en los campos, generaciones enteras de electores han llorado sobre los cadáveres de sus posibles presidentes. El camino de la Esperanza ha sido cerrado.

Invito al establecimiento colombiano y a la sociedad diversa, a abrir el camino de la esperanza.

Una esperanza vuelta pasión es indetenible y puede construir una Nación grande.

Los invito a construir un pacto histórico como fueron capaces los chilenos y los españoles después de sus dictaduras.

Solo tenemos que dejar en el pasado la vieja mentalidad del esclavista y del esclavo. Solo tenemos que dejar atrás la pre modernidad y el atraso con su casta de representantes.

Claro que la tierra fértil puede hacer de la familia campesina una familia digna en ingresos y oportunidades, claro que el agua puede ser el eje vital de otro desarrollo, claro que un campesinado de clase media puede ser la base social más grande de la agro industrialización y de la industrialización de Colombia. Claro que el saber generalizado en la juventud, el tránsito a la sociedad del conocimiento con la universidad extendida y gratuita, con la fibra óptica recorriendo los hogares, con la energía limpia impulsando el cerebro, puede ser la nueva base de la industrialización de Colombia. Claro que Colombia puede ser en la democracia y la justicia social.

No necesitamos matarnos entre sí. ¿A dónde irá la sociedad que se mata a si misma? ¿Al suicidio nacional? ¿Al matadero generalizado?

No necesitamos excluirnos. Sucede que, al excluir al negro y al indígena, a la mujer, al joven popular, al campesino y a la médica, al pobre, al trabajador y la trabajadora, se están excluyendo los cerebros de Colombia, la base de la riqueza misma y de la nación misma, la base sustancial de la paz.

Los invito a forjar un pacto histórico para la democracia y la vida de Colombia.

El virus y el mundo nos muestran con claridad este camino, el camino de la humanidad.

En un país en ruina, devastado económicamente y violentamente no hay nada que perder, lo que tenemos es mucho por ganar. Como las sociedades derrotadas después de la guerra que saben cómo recomenzar, como andar los nuevos caminos. Como las sociedades que aprenden de su fracaso y cabalgan en el futuro para ponerse en la vanguardia de la humanidad.

Un pacto que se insinuó con Bolívar y con el general Melo después, que pudo escribirse con Rafael Uribe Uribe y con López Pumarejo, una Revolución en marcha que jamás debió ser detenida, con el Gaitán popular asesinado, un pacto que pudo escribirse después de la violencia conservadora, y que se insinuó con poder en la constitución del 91, inaplicada por el paramilitarismo, un pacto entre diferentes en el que cada quien aporta sus fortalezas, un pacto que sigue latente, tal y como dijera Rousseau, como la base indispensable de cualquier Nación. Un pacto histórico.

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60 Comments on "¿Un pacto histórico?"

  1. Ese pensamiento esclavista y de terratenientes es el que no ha permitido la evolución industrial de Colombia, la riqueza la explotan los extrangeros y a los colombianos solo nos queda la basura, y en el poder están los que confabulan y hacen triquiñuelas.

    • Es igualito , una perfecta copia de cualquier país de Europa donde su fundamento hipócrita de sociedad está basado en lo que usted llama evolución industrial, ósea el libre mercado y no los complejos de inferioridad de ricos y pobres , es la idea y vida del libre mercado y no la absurda ética de hace justicia de culpar a los pobres por la riqueza de los millonarios.

      • Pero ojalá cuando sea presidente no ablande el discurso por temor a q le digan neochavista . Y decida gobernar con los midmos , colo sucedió cuando pudo a Sanclemente en transmilenio y cuando votó por Ordoñez , y se pudo a hablar mal de Chavez, verdadero lider latinoamericano , para congraciarse con las elites q hoy critica

    • El pacto social,es parecido al acuerdo sobre lo fundamental que expuso Alvaro Gómez, y es hoy más que nunca imperativo quecreclama sociedad colombiana.

    • Un abrazo compañero Gustavo Petro

      El pacto social es necesario.
      Observo a la putrefacta oligarquía asesina de Bolívar, correr al precipicio.
      Con los más cabales de cerebros si los hay de ellos, buscar salvar esto o tal vez salvarlos a ellos mismos.
      El concenso debe venir de abajo como el día 20 de julio de 1810, partió de los barrios del sur de Bogotá, la perseverancia,con ese lider natural, nato,José María Carbonell, también olvidado y menospreciado por los usurpadores del poder .
      Cuente con el apoyo ciudadano

  2. Definitivamente la unión hace la fuerza, es el momento de unirse, compactarse por el bien y para el bienestar de nuestra sociedad.

    • Creo que es el momento de que todos aportemos a este nuevo cambio ya es hora de decirle a los mismos de siempre chao y darle la bienvenida a la nueva Colombia humana.

  3. que grande es petro en verdad este man le hace soñar a uno con un día diferente sin nieblas de la narco dictadura en la que habitamos

  4. Definitivamente mas claro no pudo ser. Cada uno de nosotros deberia proponerse como minimo lograr q 10 amigos o familiares votaran por estas ideas en el 2022

  5. Vivo en Canadá y lo que escribe Petro es posible, la educación gratuita, la distribución de tierra hace que el campesino viva dignamente el acceso a una educación de calidad. Si ese sueño es realidad.

    • Realidad innegable, aunque sabemos que no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que los resista..de todas formas hay que considerar que hay más pobres que ricos, razón primaria de que hayan más muertos pobres

  6. La sabiduría q Dios le dio a ud Señor petro es por algo Dios lo tiene para grandes cosas para salvar un país en decaimiento cada día más.. SeñorPetro somos millones de colombianos q confiamos y creemos en un cambio verdadero q esta en sus manos siempre asta el fin le seguiremos apoyando. Dios le bendiga y le cuide q guíe sus caminos para q todo esto se logre un día no muy lejano.

  7. Despertar y leer este tipo de columnas es verdaderamente enriquecedor.

    • Que montón de borregos bots. La salvación de Colombia no está ni en Petro, ni en Uribe, sino en la gente que se despegue de esta polarización y luche por salir adelante, lejos de este par de polos opuestos disociadores.

      • Esteban Castaño | 19 julio, 2020 at 3:37 pm | Responder

        Muy buena columna. Con Gustavo Petro se aprende algo más de historia, necesaria para la construcción de Nación.

      • Su comentario refleja el pensar egoísta de muchos colombianos. Claro que la solución no es Petro, pero sus ideas tienen un enfoque humanitario y social que permite la proyección. De una sociedad que progresa. Si el campesinado no tiene recursos, y por sí solo a duras penas puede mantenerse, es obvio que hay un claro abandono estatal. Los últimos siglos de gobiernos corruptos y arrastrados por los gringos nos han arrebatado cualquier posibilidad de pensar en un mundo igualitario. Merecemos una Colombia en paz, en igualdad de condiciones y que progrese, social, económica y académicamente. Cómo dije, Petro no es la solución por sí mismo, pero al menos refleja el pensamiento de muchos de nosotros, que queremos un país decente, no el país de mierda en que vivimos actualmente.

    • Ya lo dijeron en un comentario anterior así mismo me siento, despertar y leer este tipo de columnas es verdaderamente enriquecedor.. gracias señor Gustavo, tengo 31 años vivo en Panamá nunca he vendido mi voto y tampoco lo he ejercido en las elecciones pasada quise hacer mi primer voto por usted y fue demasiado tarde para inscribirme esta vez no quiero perder la oportunidad de hacerlo.. siempre hablo ha mis familias sobre sus ideas que de verdad cambian nuestra forma de ver nuestra nación nos hace ver la verdadera realidad que se vive de hace décadas hacernos despertar es lo que necesitamos…

    • Fuerza Paisa Cree en Colombia Humama… ABRAZOS!!

    • Tiene razón, pero es solo eso…enriquecedor
      Es la misma carreta de los últimos días.
      Cada uno de nosotros TOMAR LA CONCIENCIA NECESARIA, y se darán cuenta.

  8. Doctor Petro siempre digo “Salve usted la patria” la derecha ha gobernado durante todo los periodos de la republica es hora de darle la oportunidad a unas nuevas ideas, que saquen del atraso de este país, vamos por el progresismo, sin polarizar. Tratemos de unir al pueblo Colombiano con los ideales más sentidos y vulnerados por los gobiernos de turno: el desempleo, energías limpias, políticas que beneficien al campesino ayudar a la producción nacional, mejoramiento de vías para unir a los transportadores, proyectos de emprendimiento para El Progreso de la mujer cabeza de hogar, políticas bacionalistas para beneficiar a los empresarios. Todo Colombiano produce y consume lo nuestro.

  9. Es requetenecesario un giro del que hacer a nivel económico y sacial. A los Colombianos les digo si no lo saben, que los que han dirigido nuestro pais viven de nuestros impuestos. Y lo que sobra van para subsidio pero eso sí, sin derechos: vivienda digna,Educación, salud y como lo subsidian no se le garantiza un trabajo.(El trabajo es lo que dignifica al hombre).¿Cual es la Misión del Estado o gobierno con su pueblo para vivir dignamente?

  10. Fredy A. Porras Leal | 19 julio, 2020 at 9:55 am | Responder

    No polarice tanto, dirán los «Estafadores ideológicos» Claudia López, Angélica Lozano y Jorge Robledo..!!. El canalla Segio Fajardo es otro cuento…. peor.!

    • Calificar de estafadores ideológicos o de canalla a sus contrarios devela el nivel de alienación. Petro trabaje más sobre sus brillantes ideas que sobre su persona y su ego. Hagamos un petrismo sin Petro, un Petrismo sin fanáticos, un Petrismo reflexivo e incluyente.

  11. Jairo Alberto Roa | 19 julio, 2020 at 9:58 am | Responder

    «No necesitamos matarnos entre sí» Excelente frase y es un llamado a la conciencia del pueblo que nos hemos concentrado en atacarnos entre unos y otros sin caer en cuenta que todos somos pueblos y al atacarnos le estamos siguiendo el juego al narcoestado de Uribe que sólo busca crear confusión y desinformación.

  12. José Lino Albino | 19 julio, 2020 at 10:06 am | Responder

    No es a caminar eternamente por el espacio abierto, es a dar un paso adelante en la senda del tiempo de lo que hasta hoy han Sido las pirámides del dacrificio en nuestra historia!

  13. José Martín Lugo | 19 julio, 2020 at 10:12 am | Responder

    Totalmente de acuerdo espero que recapaciten los que no quieren una Colombia unida para sacarla del fango en el que estamos

  14. Royman Amaya Nuñez | 19 julio, 2020 at 10:21 am | Responder

    Suena bien la cosa. Construir un pacto donde el eje central sea la superación de la pobreza, la redistribución de la riqueza, donde todos tengamos garantías de dignidad, derechos, oportunidades y equidad,sin rezagos ni abolengos. Estrategias. Mecanismos y Tiempo. Pa’lante

  15. Yo, como Colombiano soy muy feliz de mi país, es un país tan hermoso, por todos los lados que lo vean, por eso me entristece que la única solución que vean, es cambiar de presidente o de políticos, cuando llevamos demaciado años haciéndolo y nada que cambia nada, no soy abogado y lo quisiera ser para poder poner un grano de arena en cambiar el verdadero problema que es las leyes de este país, el cual se pueden cambiar una devoción sin ningún problema, un ejemplo por vencimiento de términos, quedó libre, otra de muchas cosas, que en nuestro país la cárcel sea una salida para los corruptos y ladrones, ya que nuestro país le garantiza la comida, la dormida sin ningún costo, y cuando salen, pues les toca salir a buscar para comer y para mantener en y que hacen seguir robando y asesinando, a diferencia de los corruptos ellos van a la cárcel por poco tiempo para no devolver el dinero que se robaron y cuando salen, salen a disfrutarlo sin ninguna vergüenza, y son muchas cosas más que pasan en este país que no estoy de acuerdo, pero me gustaría que se hiciera algo, soy muy simpatizante de nuestro senador Petro, las ideas y muchas más cosas, pero invito a buscar la manera de solucionar por alguna estancia que las grandes industrias y políticos de este país sigan haciendo de las suyas por qué la ley lo permite, por ejemplo una solución y deben haber muchas, es que todo preso trabaje para su sustento en la cárcel, ya que en Colombia estamos pagando por una gama de productos muy costosos que un un apoyo del Sena se pueden contruir aquí a un bajo costo, estoy dispuesto a escuchar ideas y a aportar ideas de cambio, dios los bendiga y nos bendiga a todos en esta lucha.

  16. augusto velasquez elejalde | 19 julio, 2020 at 10:38 am | Responder

    Si, bueno y bonito el discurso, valedero, pero, si se es defensor del pueblo ¿Porque no denuncia la agenda del Nuevo Orden Mundial como tampoco la denuncian los que son sus opositores, pues es a favor de los que mueven los hilos y la testaferra élite pero en contra de los pueblos? Si hace eso, entra de verdad en la libertad que cada ser humano debe alcanzar para ayudar a los demás a encontrar la libertad que les han ocultado.

  17. Excelente columna pero hay que pasar de la retorica a las acciones .encerrados no podemos exigir nuestros derechos. Ustedes deben ayudarnos porque una vez pase esto la gente estara en tal estado de pobreza mental, fisica y economica que aceptara hasta vallenas en la nube

  18. Jesus Villarreal | 19 julio, 2020 at 2:10 pm | Responder

    Como siempre, me deleito con su conocimiento y posición ante la triste situacion que estamos viviendo en Colombia, con la esperanza de que nuestro pais viva en Paz y los corruptos genocidas respondan ante la justicia por todos sus crímenes.

  19. Claudia Beltran | 19 julio, 2020 at 2:55 pm | Responder

    Excelente. Petro presidente 2022

  20. Es muy real lo que cuenta Petro sobre nuestra nación voté en 2018 y lo haré en el 2022.
    El análisis de los muertos por covid-19 y la asociación que hace con los estratos no es adecuada, los pobres son mayoría por lo tanto las muertes son proporcionales, debió tomar los datos de ingreso a las UCIs y relacionarlas con el estrato eso hubiese sido un dato más veraz.

  21. Cuando Petro habla o escribe es como un sueño hermoso

  22. Aristides Ayazo Manotas | 19 julio, 2020 at 4:10 pm | Responder

    Es el único líder político y social que expone ideas en Colombia los demás están detrás de los puestos y contratos, otros defendiéndose de las múltiples acusaciones como el innombrable y los tibios escondiendose para no crear enemigos que después no los apoyen caso Fajardo y Robledo

  23. Es increíble que un país wue después de 500 años sigue sacando oro y esmeraldas, qué produce más petróleo que Venezuela (a quien tanto criticamos), sea uno de los países más católicos e inequitativos del mundo ycon mayores índices de destrucción ambiental Así como también es increíble que la crítica a Petro es que tiene mucho ego (a quien su podemos decirle Petro y no doctor), es que es muy radical. Gracias por el recorderis de que este país ha sido gobernado por una oligarquía improductiva como inmoral e insolidaria.

  24. Desde luego, que tanta sangre corrida pudo evitarse, porque si se hubiera pensado en una sociedad incluyente, para compartir la riqueza que la naturaleza nos puso a disposición, otra hubiera sido nuestra realidad. Por ahora, nos resulta difícil encontrarnos en la misma diferencia, cuando la inercia de la violencia y el sometimiento destado sobre las minorías y las poblaciones humildes nos sobrecoge y amenaza con mantenerse, se necesita un liderazgo inteligente, capaz de negociar sin rencores una continuidad abierta a vivir en democracia y respeto por la vidá.

  25. Exelente…!la retórica argumentativa del profesor Petro.

    De sus palabras se puede digramar la problemática social que ha tenido la patria en toda su trayectoria política y económica; del mismo modo, hace los señalamientos y advierte sobre una clase política que se ha perpetuado en el poder, clase política que es asumida como elemento responsable de los problemas de desigualdad social que tiene el país y que a su vez, se puede utilizar para delinear la trazabilidad histórica de la violencia en Colombia.

    Así mismo, nos habla del detrimento que ha sufrido contrato social, dónde se esboza un gran pacto de derechos y libertades, que coloca al ser humano como propietario absoluto de los derechos y libertades pactadas y al Estado como ente garante del contrato; y que en la medida que ha avanzado en el tiempo la aplicabilidad contractual, se ha venido fracturando a Merced de una clase política dominante.

    Muy bien Profesor Petro, pero creo que es el momento de dejar a un lado los señalamientos peyorativos de personas que hoy están en el poder público que solo apuntan a inmortalizarlos en la historia política y socioeconómica de los colombianos… Toda vez que en el momento en que se señala a la persona, también se señala a las personas que «democráticamente» los eligieron. Es el momento de sentarse para definir el modelo y ajustarlo a la realidad colombiana y así generar propuestas fuertes de oposición…

    Considero que en Colombia se abusa o tal vez se mal interpreta del concepto de «oposición política»; esté en nada tiene que ver con hacer señalamientos buenos o malos de los gobernantes, solo nos evoca la diferencia de opiniones en los procesos progresivos del desarrollo en todas sus dimensiones, pero el fin siempre sigue siendo el mismo (el bienestar)…

  26. De acuerdo con el pacto histórico, pero sin perdón y olvidó. Castigo a los criminales y genocidas del pueblo.

  27. Luis Carlos palacio | 19 julio, 2020 at 5:27 pm | Responder

    Adelante presidente, doctor Gustavo nos haces soñar con un país más humano.

  28. Leonor Cortés Bolivar | 19 julio, 2020 at 7:09 pm | Responder

    Gracias Senador Petro por su propuesta con filosofía humanista de la liberación, la esclavitud se vovio a instalar en Colombia, solo todo el pueblo unidos todos los rebeldes hombres y mujeres, podremos derrocar, desarraigar al sistema corrupto que rige ya van dos siglos,la contrarrevolución conservadora será negada para un nuevo inicio con una sociedad con verdaderos principios humanos que propicien el ser social integro mujer y hombre,somos más los y las excluidas que esas castas privilegiadas retrógradas, en la prehistoria y todavía algunos alienados votan por estos voraces deshumanizado,también mujeres, hagamos ya la revolución con las ideas,en permanencia y estrategia de cambio de conciencia autoalienada con toda la población trabajadora que somos todas y todos que tenemos fuerza, razón y pasión por la libertad. Otro mundo es posible ya para Colombia y el mundo esclavizado,lo ha mostrado la pandemia.

  29. Gustavo De la paz | 19 julio, 2020 at 7:15 pm | Responder

    Colombia y cada uno de los paises, donde se ha violado la verdad, la honestidad, la libertad, no el libertinaje; donde algunos personajes se han creido los dueños de la tierra, como si todos sus logros economicos, se los pudieran llevar al infierno, alli van a llegar todos mas temprano que tarde. Gritaran en sus idiomas y nadie los escuchará y por primera vez se veran en este planeta a «poderosos y mentirosos», pidiendo comida en las calles durante un purgatorio, para garantizarles el infierno, que a eso vinieron y donde se reuniran con todos sus ancentros. Lo anterior se iniciara en un segundo orden mundial. Que atacara lo planeado por el Orden conocido. Se veran cuerpos por todas partes y no sera por pandemia alguna, sino, por orden superior de limpiesa global. Todos los seres podran ser creativos y volver a sus paises a reconstruirlos. La politica y politicos desapareceran de la fax de la tierra. 6 paises tendran graves problemas internos mientras se reorganizan, y seran apoyados por paises que antes parecian insignificantes. No quedará un solo ser humano en este planeta con la cabeza torcida. Esto cauara rizas, pues rianse mientras puedan. Todos estamos monitoreados, hasta en nuestro mas minimo pensamiento.

  30. cada que leo una columna o escucho un discurso de PETRO, me dan más ganas de vivir, de luchar, de esperanza, de saber que si puede haber un mañana diferente, con el que soñamos millones de colombianos.

  31. Es posible cumplir estas ideas y no solo depende de petro,depende de que creemos conciencia en aquellos que venden su voto por unos pesos,

  32. Rubiela Arboleda | 19 julio, 2020 at 8:07 pm | Responder

    Un nuevo pacto social es urgente… De requiere un nuevo modelo económico. La corrupción arrogante llevó a la humanidad al borde de precipicio.

  33. Así siente, piensa, escribe y propone alguien que habla con la verdad. Un estadista.
    Gracias

  34. Nepomuceno Vásquez Celid | 19 julio, 2020 at 8:28 pm | Responder

    Y siguen diciendo que el Senador Petro es incendiario. Lo que está proponiendo es un acuerdo nacional. Eso no es incendiario. Eso es ser demócrata. Porque en Colombia no hay democracia, sino narcoparacracia. En esta columna se muestra la inteligencia, sabiduría y lo humano de nuestro líder. Que tiemblen los corruptos, los verdaderos populistas, los que viven y se han enriquecido a costas del pueblo. Viva Petro y la Colombia Humana.

  35. Firme y combatiente. Como se hizo historia en la anterior campaña presidencial de la Colombia humana, una vez más cuentan con migo en PUERTO BOYACÁ. Si señores el pueblo también están mamado de esta mierda

  36. Juan Camilo Cruz | 19 julio, 2020 at 11:02 pm | Responder

    Compas, el nombre de Melo está malo. Es José María, no José Mario

  37. Myriam Hernández Garay | 19 julio, 2020 at 11:04 pm | Responder

    Grande!…Grande ! .es el doctor Gustavo Petro. Que gran conocimiento de nuestra historia y nuestra realidad. Todo está dicho, todo está claro. Y yo opino que : EL UNICO CON CAPACIDAD DE ESTADISTA PARA GOBERNAR ESTE PAIS ES EL DOCTOR GUSTAVO PETRO.

  38. Qué ironía, es lo que nos presenta la vida social que hemos acuñado, por ahora, dejènme recordar lo que antaño publicara un gran escritor: «la historia no registra el nombre de un pueblo que no haya merecido su propio yugo»

  39. Con Todo el respecto que tengo pour petro y lo que el dice es verdad ,hoy Dia es el colonisacion econonica ,y hoy en Dia Hay mas esclavos colombia tiene que despertar y luchar contra la religion que no déjà pensar es là oscuridad total .en colombia nunca ha habido un gobierno democratico siempre estuvo gobernado pour 5familas, ahora estamos gobernado por la estrema ultra derecha donde Han vendido Al pais d’onde cometen crimes Todo el tiempo roban las tierras ect . la colonisacion sigue pero la gente nos quire ver mas lejos de lo que pasa ,con todos los problemas que hay nous Hay que atacar a gente como Claudia Lopez que ella Apenas es là alcadesa de Bogota Al contrario devemos unirnose porque ella no es derecha hay que respectarla union hace a la fuera una revolucion diferente.hay que buscar un cambio social y politico para combatir el paramiliarismo y la colonisacion extranjera

  40. Seran los hombres y mujeres jovenes,viejos, artistas, obreros, campesinos, estudiantes,profesionales, intelectuales , amas de cass , empleadas del servicio,vendedores informales, prostitutas, entre otros y otras , que con su fuerza y movilizacuon garantizaran el cumplimiento de este posible pacto de inclusion social, politica y economics.

  41. Decir Colombia humana
    es decir Colombia ambientalista, libre de minería y de petróleo, rica en agua y alimentos, en bellos y variados paisajes de abundante fauna y flora protegidas;
    Colombia incluyente,
    Colombia decente,
    sin corrupción,
    con salud universal y educacion gratuita;
    en suma, Colombia humana es la utopía hecha realidad de un mundo mejor para todos.

    LUNES 20.07.20.

    DÍA 108 DE CSO

    – Rutina…Ok.

    COPLAS PARA DECIR O CANTAR
    CON RITMO DE DOBLETIADA O DE RURAL Y URBANA POR CARLOSÉ

    1- Hoy es el Veinte de Julio
      Día de fiesta nacional
      En el que se conmemora
      La primera libertad.

     2- Pero falta la segunda,
      La del pueblo colombiano,
      De la clase gobernante
      Corrupta que lo ha explotado.

      3- Y para alcanzar el logro
       De una nación liberada
       Hay que votar desde ahora
       Por una Colombia Humana.  

      4-Libre de la corrupción
       Y las empresas mineras,
       Mafias contaminadoras
       Que están matando la tierra.

       5- Y de narcotraficantes
        Que envilecieron el alma,
        Y cambiaron los valores
        A media nación colombiana.

      6- Por eso es que hay que votar
        Por Petro, Colombia Humana,
        Y por Gustavo Bolívar,
        La dupla digna y honrada.

    7- Que representan a todos
         Excluidos y clase media,
         Pero también a los ricos
         Que compartan su riqueza.

    8.  Dando empleo bien pago,
         Fijo y  buenas prestaciones
         Para que el trabajador
         Pueda vivir sin presiones.

    9.  Y por último el campo,
          Que tal vez es lo primero,
          Porque nos da la comida
          Por el campesino bueno.

    10. Colombia Humana lo tiene
          Muy claro y no lo niega,
          Que los campesinos deben
          Ser los dueños de su tierra.

    11. Con buenas vías terciarias
           Para sacar sus productos
           De compra garantizada
           Y también a un precio justo.

    12.  Y ya para terminar,
            Lo repito con más ganas,
            Si queremos progresar
            Votemos Colombia Humana!
           
           

  42. Tiene razón, pero es solo eso…enriquecedor
    Es la misma carreta de los últimos días.
    Cada uno de nosotros TOMAR LA CONCIENCIA NECESARIA, y se darán cuenta.

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