Columnas
Concejales y representantes por Bogotá advierten sobre la privatización de la ETB
En octubre de 2022, concejales de Bogotá y representantes a la Cámara por la ciudad advirtieron públicamente sobre un conjunto de operaciones en la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá que, según sostuvieron, equivalían a una privatización por partes.
Qué se denunció
El punto central fue un contrato mediante el cual la ETB cedería el control operativo de su infraestructura de fibra óptica a la empresa Ufinet por un plazo de 51 años. La denuncia, planteada inicialmente por los propios trabajadores de la compañía, sostenía que una cesión de ese plazo sobre el activo principal deja a la empresa pública como titular nominal de una red que no opera.
A ello se sumaba la subasta de inmuebles de la compañía y una reorganización interna que, según los denunciantes, reducía la planta técnica propia.
Quiénes lo plantearon
Entre quienes llevaron el asunto al debate público estuvieron el concejal Carlos Carrillo y el representante Sergio González Guzmán. La discusión se dirigió a la administración distrital de la alcaldesa Claudia López, accionista mayoritaria de la empresa a través del Distrito.
El fondo del asunto
La ETB llevaba más de una década en discusión sobre su venta. Un intento de enajenación en 2016 fracasó por falta de interesados y por la resistencia del Concejo. El argumento de quienes advertían en 2022 era que, tras el fracaso de la venta directa, se estaba produciendo el mismo resultado por vías contractuales que no requieren autorización del Concejo.
El argumento contrario, sostenido por la administración de la empresa, era que la compañía carecía de capital para desplegar fibra a la velocidad que exigía el mercado y que la alianza permitía hacerlo sin endeudar al Distrito.
Lo que siguió
El contrato se ejecutó. La discusión sobre la naturaleza pública de la ETB continuó en el Concejo de Bogotá durante los años siguientes y volvió a la agenda en cada cambio de administración distrital.