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En medio de varias polémicas, Darío Acevedo renunció como director del Centro Nacional de Memoria Histórica
Tres años y medio de dirección, y una discusión sobre si el conflicto armado existió.
La tarde del jueves 7 de julio de 2022, Darío Acevedo radicó su carta de renuncia a la dirección del Centro Nacional de Memoria Histórica, cargo que ejercía desde febrero de 2019 por designación del presidente Iván Duque. La entidad lo anunció esa misma tarde en su cuenta oficial, con un mensaje de despedida que citaba la consigna «construir sobre lo construido por las víctimas».
La renuncia se presentó a un mes de la posesión del gobierno entrante y fue leída como una salida anticipada antes del relevo.
Por qué fue un nombramiento discutido
Acevedo, historiador de formación, había sostenido públicamente antes de su designación que en Colombia no existió un conflicto armado interno sino una amenaza terrorista contra el Estado. Esa posición es incompatible con el marco legal de la entidad que pasó a dirigir: el Centro fue creado por la Ley de Víctimas de 2011, cuyo texto se apoya precisamente en el reconocimiento del conflicto armado.
Organizaciones de víctimas pidieron su renuncia desde el primer mes. En 2020, la discusión escaló cuando el Centro retiró su participación en un proyecto museográfico y cuando se documentó el distanciamiento de la entidad respecto de la JEP, la Comisión de la Verdad y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, con las que la ley le ordena coordinarse.
Los episodios concretos
Durante su gestión se produjeron la salida de investigadores del equipo técnico, la controversia por el enfoque del Museo de Memoria Histórica de Colombia —cuya construcción quedó detenida— y varias decisiones sobre el archivo de derechos humanos que las organizaciones de víctimas impugnaron por vía judicial.
También fue objeto de discusión su cercanía con posiciones defendidas por José Félix Lafaurie y la Federación Colombiana de Ganaderos, y por sectores de las Fuerzas Militares, en el debate sobre cómo debía narrarse la responsabilidad de los distintos actores.
Lo que quedó
El museo seguía sin abrir. El informe final de la Comisión de la Verdad se había entregado nueve días antes de la renuncia, el 28 de junio de 2022, y el Centro no había participado en su elaboración.