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El ‘Ñeñe’ Hernández, el narcotraficante que tiene en líos al presidente Duque y a Uribe

José Guillermo Hernández, alias el «Ñeñe», fue durante años el principal testaferro del cartel más poderoso de la Costa Caribe colombiana. Este perfil, publicado en marzo de 2020, reconstruye quién era antes de que su nombre apareciera en la política nacional.

El personaje

Hernández se movía en un ámbito perfectamente visible. Ganadero, criador de caballos de paso fino, presencia habitual en ferias y eventos sociales del Cesar y La Guajira, con negocios declarados y una vida pública que no se ocultaba. Esa doble condición —notoriedad social y actividad criminal— es lo que le permitió operar como puente entre estructuras del narcotráfico y la política regional.

Su relación con Marcos Figueroa, alias «Marquito», condenado por dirigir estructuras armadas ilegales en La Guajira, es una de las que documenta el perfil. También sus intereses fuera del país, incluida una propiedad en el estado brasileño de Minas Gerais.

Cómo llegó al debate nacional

Lo que puso su nombre en el centro fue la investigación del periodista Gonzalo Guillén, que sostuvo que Hernández había desviado dineros de la campaña de Germán Vargas Lleras y organizado la compra de votos a favor de Iván Duque, por instrucción de Álvaro Uribe Vélez.

Esa versión, respaldada por las interceptaciones que la Fiscalía había captado en una investigación por homicidio, es la que convirtió a un ganadero regional en un asunto de Estado.

La estructura del problema

El perfil es útil porque explica por qué un caso así no se resuelve fácilmente. La figura del testaferro existe precisamente para separar el dinero de su origen: quien aparece en los registros no es quien controla, y quien controla no aparece. Cuando esa arquitectura se aplica a la financiación electoral, el resultado es que hay dinero rastreable hasta un punto y ninguna firma más allá.

Cómo terminó

Hernández fue asesinado en Brasil en mayo de 2020, dos meses después de este perfil. Con su muerte se cerró la única vía directa para establecer qué había detrás de las conversaciones grabadas.