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Bogotá · Colombia

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Stalkeando

¿Al fin qué? Contradicción por trinos del expresidente Álvaro Uribe

En marzo de 2020, con las interceptaciones al «Ñeñe» Hernández en todos los titulares, el expresidente Álvaro Uribe Vélez utilizó su cuenta de Twitter para negar cualquier relación personal con el narcotraficante.

Qué dijo

El mensaje fue explícito: no fue amigo ni conocido suyo; es posible que hubiera asistido a alguna reunión política; son muchos los que se toman fotos con él. Y añadió una explicación sobre el episodio que había motivado la pregunta: cuando Hernández fue asesinado, dirigentes del Cesar le pidieron una mención de duelo y él publicó un tuit.

La contradicción

El problema es que ese tuit de duelo existía y era público. Publicado tras la muerte de Hernández, se refería a él en términos personales y cálidos, del modo en que se escribe sobre alguien conocido y no sobre un asistente ocasional a un acto político.

La nota puso ambos mensajes uno junto al otro. Esa yuxtaposición —la negación de 2020 frente al duelo de 2019— es todo el contenido de la pieza y la razón por la que circuló.

El contexto

La investigación periodística que había puesto el asunto en la agenda era la del periodista Gonzalo Guillén, que sostenía que Hernández había desviado dinero de una campaña para comprar votos a favor de Iván Duque por instrucción de Uribe.

Ese mismo mes, la Corte Suprema de Justicia avanzaba en el proceso contra Uribe por presunta manipulación de testigos, en el que en agosto de 2020 dictaría medida de aseguramiento.

La cita y su vida útil

Un mensaje publicado en una red social puede borrarse, y con él desaparece la posibilidad de contrastarlo con lo que su autor afirme después. Buena parte del seguimiento del discurso público consiste, por eso, en fijar la cita antes de que eso ocurra.

Aquí no hizo falta: los dos mensajes siguieron disponibles, uno junto al otro, y la contradicción entre ellos se citó durante meses en la cobertura del caso. No aportan información nueva sobre los hechos; aportan una medida de cuánto vale la palabra pública de quien los escribió.