Los Gustavos
Un pacto social: la respuesta a un debate
Columna del 6 de diciembre de 2020, escrita después de un debate de control político en el Senado adelantado junto a los parlamentarios Iván Cepeda, Wilson Arias y Alexánder López.
La respuesta que no hubo
El texto empieza por constatar que el Gobierno no respondió al fondo de lo planteado. La reacción, dice, fue la previsible: señalar a los citantes de cercanía con Iván Márquez y esperar el olvido, sin abordar las consecuencias del debate.
Esa es la observación que organiza el resto: el olvido como método de gobierno.
La tesis histórica
El argumento central es que el incumplimiento sistemático de lo pactado constituye un rasgo estructural de quienes han dirigido el Estado colombiano durante el último siglo, y no un defecto de una administración concreta.
La columna recorre esa serie: acuerdos de paz firmados y no implementados, reformas agrarias legisladas y nunca ejecutadas, pactos laborales y sociales cuyo cumplimiento se aplazó hasta desaparecer. La conclusión que extrae es que en Colombia la firma no obliga, y que esa costumbre explica más de la violencia recurrente del país que cualquier factor ideológico.
Lo que propone
De ahí la propuesta de un pacto social entendido de forma distinta a un programa de gobierno: un acuerdo con mecanismos de verificación y consecuencias por incumplimiento, no una declaración de intenciones.
El referente que invoca es el New Deal estadounidense, no por su contenido sino por su naturaleza —un conjunto de compromisos con instituciones creadas específicamente para ejecutarlos— y por haberse adoptado en una crisis comparable en profundidad a la que la pandemia había abierto.
El apunte sobre la Fiscalía
Un tramo del texto se detiene en la gestión de Néstor Humberto Martínez al frente de la Fiscalía y en el estado de las investigaciones sobre financiación de campañas, como ejemplo de la distancia entre lo anunciado y lo ejecutado.
La secuencia
Es la continuación directa de la columna publicada un mes antes y la antesala de la formalización de la coalición en marzo de 2021. Entre las tres se ve el paso de un diagnóstico sobre el incumplimiento histórico a una propuesta de mecanismo, y de ahí a una estructura política con nombre.