Heidy Sánchez







Abuso policial: la otra pandemia

El uso desmedido de la fuerza es una constante en el ejercicio de la Policía que utiliza la violencia y la represión con mayor intensidad en ciertos sectores. El origen de este tratamiento es una concepción discriminatoria según la cual estos constituyen una mayor amenaza para la seguridad y el bien público. El uso desmedido de la fuerza se basa entonces en una concepción segregacionista en la que la juventud, la población que habita las periferias, las y los trabajadores informales, las trabajadoras sexuales, y los sectores sexualmente diversos, entre otros, se convierten en el objetivo principal del uso de la fuerza pública como consecuencia de esa estigmatización.