Mencionan a Mario Montoya en audiencia de reconocimiento de falsos positivos en el Huila 

 Militares y reclutadores rindieron testimonios ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) sobre los casos de falsos positivos y detallaron el patrón criminal que operó en los batallones de la Novena Brigada del Ejército en el Huila.

W Radio tuvo acceso al escrito, en el cual señalaron que la política de seguridad democrática promulgada por el entonces gobierno, terminó generando presiones, en el caso particular de esa Brigada, donde se instauraron incentivos que fortalecieron el surgimiento y la ampliación del «patrón criminal», en batallones como Pigoanza y Magdalena, donde los asesinatos tendrían la aprobación de los comandantes.

Así las cosas, el documento menciona nuevamente al general Mario Montoya como comandante del Ejército, señalan que debido a las «presiones» que los militares aseguran que ejerció para la demostración de resultados y que incidió para la comisión de estos delitos en forma desbordada.

Me voy a referir al General Montoya, la presión ejercida como dijo el Sr. Procurador en esas palabras despectivas generó que entre comillas fuera uno de los factores, hay mucha gente que los defiende en el sentido que estaba haciendo que sus hombres cumplieran con su deber y de verdad teníamos un enemigo fuerte, no era fácil de manejar” fueron las palabras de Ricardo Martin, quien en su momento fue oficial de la Novena Brigada. 

A su vez, uno de los comandantes que fue insistentemente mencionado dentro de las declaraciones realizadas por subalternos y reclutadores fue el coronel (r) Orlando Pico Rivera (quien fue comandante del Pigoanza entre 2004 y 2006), que de acuerdo con los declarantes, tenía contacto directo con los desmovilizados que fungían como informantes. 

Vea, si usted me da resultados y el ejército da bajas, entonces por cada baja se le pagan tres millones de pesos, por un fusil que se recupera aparte del muerto es un millón de pesos más, por pistolas como setecientos mil pesos y lo que era munición que eso ya era de menor valor” señaló Andrés Martínez Quintero reclutador que trabajaba en el batallón.