En audiencia ante la JEP, Salvador Arana asumió su responsabilidad en el asesinato de Edualdo Díaz

En audiencia ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el ex gobernador de Sucre, Salvador Arana, quien estuvo aliado con los paramilitares, asumió su responsabilidad en el homicidio del exalcalde de El Roble (Sucre), Edualdo Díaz y aprovechó para pedirle perdón a sus familiares.

Yo no puedo darles ahora los detalles sobre cómo murió su padre, pero sí les diré algo aquí que nunca en 20 años he dicho y que la oculté a la justicia ordinaria: yo fui el autor intelectual de la muerte de su padre, hermano, esposo Eudaldo Díaz. Hoy reconozco esto ante ustedes aunque me cuesta, tengo que decirles la verdad y les pido de corazón que puedan perdonarme” señaló Arana ante los asistentes de la audiencia.

De acuerdo con las más recientes grabaciones conocidas por W Radio, Arana reconoció que el alcalde Díaz ( cuyo caso llegó hace algunos meses al CIDH) fue asesinado por tratarse de alguien que se opuso a la expansión de un proyecto paramilitar, a su vez combatió la corrupción y murió por perseguir una causa social justa.

A su vez, relató las motivaciones para que los «paras» acabarán con la vida de Díaz, de acuerdo con ello, informó que habría influido la vital participación del exalcalde de El Roble para construir el municipio y sepáralo de Corozal, según él, se convirtió en una piedra en el zapato para que el grupo paramilitar pudiera saquear las finanzas de la población tal y como lo estaban haciendo en otros municipios.

Crea una serie de descontento porque él logró lo que muchos no querían que se hiciera. Ahí comienza la indisposición de parte de él con los estamentos políticos incluyéndome a mí porque no convenía que El Roble se separara de Corozal” comentó Salvador Arana.

A su vez, profundizó en los señalamientos que habría hecho ante el medio antes mencionado, donde se refirió a un cartel de saqueo paramilitar a los recursos de la salud por medio de pacientes falsos y fallos judiciales amañado, de manera que demandaban a las EPS, a costaban un reparto para que el caso cayera en las manos del mismo juez y eso concluía en beneficio de los paramilitares.