Denuncian que hornos crematorios en Bogotá se habrían utilizado para desaparecer manifestantes del Paro Nacional

Una grave y delicada denuncia fue revelada este domingo 15 de enero en la revista Cambio tras la declaración del empresario Sergio Venegas, quien habló de millonarias coimas que, al parecer, se han estado entregando a funcionarios de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UASP) con el fin de recibir contratos para administrar cementerios en Bogotá.

De acuerdo con las declaraciones entregadas por venegas, el hecho va mucho más allá de irregularidades económicas, pues, según dijo, un general de la Policía estaría salpicado en la desaparición de personas asesinadas durante las protestas del paro nacional del 2021, al haber dado la orden de incinerarlos.

Según relató Venegas, “hay más de 1.500 tumbas N.N. en el cementerio Serafín, que es el cementerio más nuevo del país, y nadie sabe quiénes son. Sencillamente porque se emitió una resolución de N.N., pero no hay un funcionario que esté en el cementerio tomando cartillas grafológicas, biométricas, que correspondan a confrontamientos con los datos”. 

Esto, de acuerdo con su testimonio, permitió que un general de la Policía desapareciera ciudadanos. “Iba y los dejaba allá”, señaló. 

“Entonces simplemente yo, como operador de cementerio, tengo que decirle siga. Los administradores del cementerio tienen su propia autonomía, abren una tumba y lo echan (al cadáver) allá”, agregó.

El operador precisó que en el marco del estallido social del Paro Nacional, ocurrido en 2021la situación fue evidentemente más compleja, y que por la complicidad de los operarios y la falta de control no hay documentación de los cuerpos que fueron cremados.

“Uy, eso fue una vaina loca, o sea, no hay certeza de nada (…) No solo aumentó, o sea, le puedo decir que pudieron llegar unas 300 personas, que llegaron, se cremaron y nadie dice nada, o sea, no hay una documentación”.