Bogotá tiene la palabra

Por: Heidy Sánchez

El gobierno del cambio de Gustavo Petro, en cumplimiento del compromiso hecho en campaña de incluir al constituyente primario, es decir al pueblo, dotándolo de la capacidad de proyectar, proponer e incidir en las decisiones que le afectan, decidió abrir en todo el país foros de diálogo con los pobladores, organizaciones y activistas sociales para conjuntamente construir los contenidos del Plan Nacional de Desarrollo. Lo anterior con tal de plantear una alternativa democrática a este proceso que siempre se ha realizado como un trámite entre la cúpula gobernante y los técnicos del gobierno nacional a espalda de los intereses populares. En ese sentido, los ejes de discusión que el gobierno nacional ha propuesto son los siguientes:

  1. Ordenamiento territorial hacia la paz: la paz es una apuesta central del gobierno nacional. El cumplimiento de los firmado con la insurgencia, la resolución de conflictos socioambientales regionales y el desarrollo de las regiones tienen un lugar protagónico.
  2. Seguridad Humana y justicia social: el cambio del modelo de seguridad se sustenta en priorizar la vida y el bienestar de la población. Esto necesariamente pasa por una acción sostenida del Estado en la garantía de derechos, lo cual pueda resolver a mediano y largo plazo las causas que crean la inseguridad ciudadana.
  3. Derecho humano a la alimentación: en pleno 2022 es inconcebible que un país con vocación para producir alimentos de todo tipo como lo es Colombia exista regiones en donde la infancia sea víctima de desnutrición, los campesinos no puedan completar la canasta básica y poblaciones urbanas no tengan acceso a alimentos.
  4. Transición energética y crecimiento verde con justica social: ha sido evidente la apuesta del gobierno por contribuir a mitigar el cambio climático y su impacto, no solo a nivel macro con la emisión de gases de efecto invernadero sino el impacto negativo que tiene en las regiones en donde hay exploración y explotación de hidrocarburos y su incidencia sobre la naturaleza y el agua en aquellas zonas.
  5. Convergencia social regional: posibilitar el desarrollo y la integración regional democrática seguirá siendo una necesidad de primer orden, para poder visibilizar y atender adecuadamente territorios empobrecidos y abandonados históricamente por el Estado a pesar de que muchos cuentan con abundantes recursos naturales y un gran potencial económico del cual su población no es beneficiaria.

Teniendo en cuenta los elementos mencionados, es clave para Bogotá lograr una participación contundente en estos diálogos, pues la capital, además de contar con una población cuantitativamente significativa del total del país, tiene necesidades cualitativamente distintas en diferentes niveles como el transporte, alimentación, vivienda, educación superior o trabajo. Asimismo, en este momento enfrenta un proceso maniqueo de “integración regional” con Cundinamarca, promocionado por la alcaldesa Claudia López y sus aliados departamentales en cabeza de Cambio Radical. Esto, en contravía de la opinión de la población del departamento y la capital, dejando una vez más en evidencia el falso carácter alternativo de su administración.

Igualmente, es fundamental que en Bogotá organizaciones sociales, activistas y la ciudadanía en general participen en la construcción de agenda de país, más allá de los problemas que son de competencia de la administración distrital, que podrán ser resueltos solo cuando un gobierno verdaderamente democrático vuelva a la ciudad; oportunidad que se tiene para el 2023, donde el Pacto Histórico y los sectores democráticos deben garantizar el regreso de un gobierno social y alternativo.

Por lo mismo, Bogotá puede aportar en temas nacionales fundamentales tales como la reforma agraria de la mano con los campesinos, como históricamente se ha exigido desde la región de Sumapaz; también puede apoyar en la elaboración y desarrollo de políticas sociales, pero ahora de alcance nacional; en la visibilización de temas ambientales alrededor del agua y las energías renovables; en los asuntos relacionados con el derecho al trabajo, la recuperación de derechos perdidos y la visibilización de otras economías solidarias y cooperativas, entre muchos otros.

Por tal motivo es que hacemos extensiva la invitación a todas y todos a participar del diálogo vinculante de Bogotá – Región el próximo sábado 12 de noviembre, inscribiéndose y copando los diálogos Inter locales distribuidos en siete espacios diferentes de la ciudad y, del mismo modo, a participar del gran encuentro de socialización de los resultados el 19 de noviembre en la Plaza Núñez. Esta es la ruta que nos comprometimos como gobierno del cambio a empezar a implementar, trabajaremos por que el Estado represente los intereses de la mayoría de las y los colombianos, y este es un primer paso en dicho camino.