Presidente Gustavo Petro declaró estado de desastre natural para atender a damnificados por las lluvias

Dada la difícil situación que enfrentan varios municipios en el país por cuenta del incremento de las lluvias que alcanza límites que no se veían desde hace décadas, el presidente Gustavo Petro declaró el estado de desastre, recurso que le permitirá adoptar medidas a nivel nacional para entregar ayudas a las familias damnificadas 

Según informó el mandatario, los recursos para afrontar esta temporada de lluvias saldrán del presupuesto aprobado para lo que queda de este año y se trasladarán al Fondo de Adaptación y a la Unidad Nacional de Riesgo. 

“​​Para información de todo el país, hay que decir que los niveles en este momento de lluvias durante todo el año, que se mantienen desde el mes de marzo, son los más altos en los últimos 40 años. Ni siquiera el desastre del 2010, 2011, logra los niveles actuales de caída de lluvias”, informó el jefe de Estado.

En esa misma línea, el mandatario problematizó que como consecuencia hay cerca de 800 municipios afectados y el número de muertos asciende a 266 personas.

Así las cosas, anunció que una de las medidas que se adoptarán desde el Gobierno Nacional se brindará un subsidio transferencia a madres cabeza de familia y madres de hijos en la primera infancia, con una cifra de 500.000 pesos por persona.

Sumado a esto, el Gobierno podrá contratar de ahora en adelante, directamente a organizaciones populares entre ellas, las Juntas de Acción Comunal, donde se crearía un “mapa del hambre (…) para lograr dar a través de ollas comunitarias: desayuno, almuerzo y comida en los barrios populares y en las veredas afectadas para garantizar que cualquier persona que tenga esta necesidad pueda tener un servicio en su barrio de comida”.

El mandatario señaló que el decreto de desastre en Colombia también busca instalar un subsidio del 100 % a los fertilizantes que se destinen a la producción de alimentos en Colombia, incluido la producción cafetera para garantizar que no se dé un incremento súbito en los precios de los alimentos por cuenta de las consecuencias de la crisis climática