“Cambiar una realidad no es cuestión de un gobierno, es cuestión de un pueblo que tiene que participar en esa lucha”

“Colombia tiene las condiciones, pero debe transformar las heridas en cicatrices y aprender a andar en paz. Ese es el lujo más grande. Si Petro logra eso, será monumental”

El expresidente uruguayo, José ‘Pepe’ Mujica, habló en El Espectador, Colombia+20, sobre cómo percibe las luchas que debe priorizar el nuevo gobierno colombiano, en cabeza del presidente electo de Colombia, Gustavo Petro.

“Ahora ha llegado un hombre con mucha responsabilidad histórica. Espero lo mejor. Si Petro es capaz de realizar la proeza de transformar a los enemigos en adversarios, Colombia va a poder convivir y salir adelante.” expresó en un primer momento.

Mujica, uno de los líderes de izquierda más reconocidos en América Latina, ha insistido en que el trabajo de Colombia es darle una respuesta estructural y firme a la paz. “Es una tarea heroica, hermosa, pero desafiante” en la que más allá del trabajo de liderazgo que les compete a Gustavo Petro como presidente y Francia Márquez como vicepresidenta, depende de un trabajo colectivo.

“Hay que ayudarlos y hay que comprometerse. Cambiar una realidad no es cuestión de un gobierno, es cuestión de un pueblo que tiene que participar en esa lucha, porque entonces, ¿cuál es la otra alternativa? ¿Volver a la película de 50 años? Me parece que se puede aprender. Vale la pena intentarlo con la mayor buena fe.”

El líder político de 86 años expresó que Colombia tiene las condiciones, pero debe transformar las heridas en cicatrices y aprender a andar en paz. Considera que si Petro logra eso, “será monumental para la historia de Colombia”, y lo demás viene por añadidura. 

“Sé que no es fácil, por eso debemos tener justicia y verdad, pero no ponernos milimétricamente a cobrar todo, porque si no, no salimos nunca” puntualizó.

Desde su casa en Rincón del Cerro en Montevideo (Uruguay), Mujica también se refirió a la reforma agraria y la lucha contra las drogas, temas que considera fundamentales para una transición hacía una Colombia en paz.

“La reforma agraria no es nada menos que ser parte activa de Colombia en esas gigantescas reservas agrícolas que tiene por todas partes. Hay muchísima gente que necesita una solución de tierra para arrancar, y otra más que ha abusado y aprovechado la cocción de la contienda y se ha pasado un poco de la raya con la acumulación. Hay que darles una alternativa a los campesinos colombianos”, expresó.

De otro lado, el expresidente considera que la región latinoamericana está lejos del pragmatismo sobre la droga, y cree que es una materia en la que Colombia no es ajena, pero se considera partidario de legalizar y registrar en los servicios de salud pública al ciudadano que consume. “Estamos lejos (legalizar la droga). Es menos posible. Ni le pido a Petro eso, ni sueño que termine con ese problema. Si arregla el problema de la paz: campeón mundial”, señaló.  

En medio de la conversación el líder uruguayo reconoció que tiene fé en el gobierno entrante liderado por Gustavo Petro “porque tiene una causa grandiosa, pero hay muchos colombianos valiosos. Hay muchos que ven esto y que pueden dar una mano”.