Juan Valdez deja sin dividendos a los caficultores

 

Autor: Viviana Viera

@Viviana_Viera_

 

Inconformes quedaron los más de 18.000 pequeños caficultores al enterarse en la Asamblea General de Accionistas de Juan Valdez, que nuevamente no iban a recibir ningún dividendo por sus acciones. 

 

Hace 20 años, a través de la Federación Nacional de Cafeteros, invitaron a pequeños caficultores y caficultoras a financiar el lanzamiento de la marca de café Juan Valdez, comprando acciones a $10.000 pesos cada una. Acciones que, hasta el día de hoy, no les han generado ningún dividendo, ya que la firma argumenta seguir produciendo a perdidas: “Al cierre del ejercicio contable 2021 Procafecol S.A. registró pérdidas por valor de $1.349.157.190 de pesos, aunado a las pérdidas de ejercicios anteriores que han afectado el patrimonio en los términos del artículo 151 del Código de Comercio, no hay lugar a la distribución de utilidades”, dice el boletín

Sin embargo, Juan Valdés crece y abre sedes en los lugares más exclusivos del mundo. 272 tiendas existen hoy en Colombia y 136 tiendas en otros países. Según el boletín de accionarios, la firma aumentó un 65,4% en ingresos por actividades ordinarias solo en el último trimestre del 2021, con un incremento en facturación que supero el 98%, pero nada de esto llegó a los miles de caficultores que le apostaron a esta empresa desde su creación en el 2002. 

Mientras Juan Valdez sique vendiéndose bajo la imagen de que “representan” los pequeños caficultores, a estos y a estas les ha tocado sobrevivir en momentos muy difíciles con las variaciones del precio del café. Así sucedió durante la reciente crisis cafetera, cuando la especulación financiera bajo el precio de la libra de café a menos de un dólar. 

Las tiendas y cafeterías fueron unas de las principales beneficiadas. Compraban el café extremadamente barato, realizando márgenes mayores, mientras los caficultores no podían cubrir los costos de producción. Hubiera sido este, un buen momento para que los caficultores accionistas de Juan Valdez pudieran compensar la pérdida del precio del café pergamino, con las ganancias que producía Juan Valdez al vender el café a la taza, precio que siguió siendo bastante elevado en estas cafeterías. Pero no fue así. 

La estrategia que adopta la junta directiva, compuesta en su mayoría por “independientes”, como la ex canciller María Ángela Holguín, que según los estatutos tienen derecho a recibir honorarios, es de no entregarle dinero a las familias accionistas campesinas que pese a ser miles, representan solo el 3,7% del total de las acciones y no tienen ningún poder de decisión. El poder lo tiene la Federación Nacional de Cafeteros con un 94% de acciones, a través de la sociedad anónima, Procafecol S.A. Son ellos los que deberían pensar primero en los caficultores, pero por ahora la única respuesta que dan es: “Usted puede vender en cualquier momento sus acciones”. Acciones que no se han valorado casi nada pues nadie quiere adquirir acciones que no dan dividendos.

Durante la Asamblea, mujeres caficultoras se tomaron la palabra y señalaron la falta de transparencia y ausencia de documentación previa a esta reunión realizada de forma virtual. Donde además la dirección hizo votar una reforma de 5 estatutos para duplicar el tiempo de mandato de la Junta Directiva, del presidente, del comité de auditoría y del revisor fiscal. Dejando muy poca margen de maniobra a los y las representantes que serán elegidos en las Elecciones cafeteras de septiembre y al nuevo Gobierno de Colombia que se elegirá en unos meses.

Juan Valdez seguirá incrementando sus ventas utilizando la imagen de mujeres y hombres caficultores. Sacando pecho en el mundo empresarial como “modelo de Empresas B” donde “se compromete a crear impacto positivo” mientras le sigue dando la espalda a los caficultores y publicando en su página web frases como: “18.000 cafeteros son accionistas directos y reciben ganancias adicionales a través de la apreciación de las acciones individuales que han comprado.”