Sin importar quien gane, empresas colombianas pueden soportar los cambios que implemente el nuevo gobierno

Un reciente análisis de Fitch, una calificadora de riesgo, prevé  que las empresas colombianas pueden soportar los cambios que pueden traer un nuevo gobierno, sin importar si el ganador es Gustavo Petro o de Rodolfo Hernández.

Según documenta la revista Forbes, la líder del equipo de calificaciones corporativas de Fitch para Colombia y el Caribe, Natalia O’Byrne, explicó que hay consenso entre los candidatos sobre los temas clave como las reformas tributarias, de pensiones, laborales y de tierras, aunque difieren en el tiempo de ejecución.

Si bien para la experta ninguno de los modelos planteados significan un cambio considerablemente riesgoso, el gobierno entrante deberá tener en cuenta  la tarea de reducir el déficit fiscal y disminuir la desigualdad.

“En general, las empresas se beneficiarían de una agenda proempresarial y de la reducción de los impuestos corporativos, pero Colombia se enfrenta a los desafíos de reducir su déficit fiscal en medio de mayores demandas sociales, lograr el crecimiento económico, disminuir la desigualdad, la transición energética y mantener la paz”, apuntó O’Byrne. 

Desde el análisis que realizó Fitch se evalúan los programas de gobierno en materia económica de los dos candidatos y señalan, por un lado, que Gustavo Petro aboga por una mayor intervención del Estado en las actividades económicas y de mercado. Con eso, “las empresas petroleras y mineras pueden verse afectadas negativamente por el desmantelamiento gradual de la industria”. 

Sin embargo,  resaltan que “la generación eléctrica podría beneficiarse de los incentivos a las energías renovables para aumentar y diversificar la capacidad instalada. Las empresas de alimentos y bebidas podrían beneficiarse de la reducción de la competencia de la política de sustitución de importaciones”, dice el documento de Fitch.

Por otra parte, en cuanto al programa de gobierno de Rodolfo Hernández, Fitch apunta que estas se basan en la erradicación de la corrupción, la aplicación de medidas para reducir el gasto ineficiente con el fin de estimular una mayor inversión y gasto social, así como la creación de condiciones favorables para promover el espíritu empresarial. 

Para Fitch “el gobierno de Hernández promoverá la autonomía energética sin depender de la extracción y uso de combustibles fósiles. Se fomentarán los proyectos de energías renovables mediante la emisión de bonos verdes. Los sectores de la minería y el petróleo y el gas serían la puerta de entrada a la transición gradual a las energías renovables”.

 

Fuente: Forbes