«Su secretario de seguridad fue parte de la Oficina» Gustavo Petro se fue contra ‘Fico’

Fico negó, una vez más, que su secretario de seguridad, Gustavo Villegas, fuera colaborador de la Oficina de Envigado, sin embargo, en el expediente judicial reposan varias pruebas que mostrarían la supuesta complicidad entre el hombre de confianza de Gutiérrez y la organización criminal.

En medio del debate realizado por Semana y El Tiempo, el candidato del Pacto Histórico, Gustavo Petro, habló sobre la relación del Clan del Golfo con la Oficina de Envigado mientras recordó la presunta complicidad de Gustavo Villegas, secretario de seguridad de ‘Fico’ cuando fue alcalde de Medellín, con dicha organización delincuencial.

El exalcalde de Medellín le respondió con un tajante “eso no es cierto”, insistió, como ya lo ha hecho en varias oportunidades, que Villegas no tuvo ningún vínculo con ese grupo y que por el contrario, durante su gestión en la capital antioqueña combatió las estructuras criminales.

Pero, lo cierto es que el expediente judicial, publicado por 6AM de Caracol Radio hace unos meses, revelaba, entre otras cosas, el testimonio de Julio Perdomo, uno de los jefes de la Oficina de Envigado, quien expuso  que el secretario alertaba a los combos de las órdenes de captura en su contra, que habían acuerdos entre la Secretaría de Seguridad y la Oficina de Envigado para el sometimiento de miembros de combos delincuenciales que luego eran presentados como capturas y logros de la estrategia de seguridad, incluso salpicó al mismo Federico Gutiérrez, pues según Perdomo el exalcalde de Medellín evitó un primer intento de la Fiscalía para capturar a Gustavo Villegas.

En 2017 la Fiscalía acusó a Gustavo Villegas y a su asistente Mariano Zea por los delitos de concierto para delinquir agravado por promover la oficina de envigado

“Se infiere que uds son presuntos autores de la conducta punible de concierto para delinquir agravado por promover y fomentar la organización delincuencial denominada la Oficina de Envigado o los Colegiados, estructura criminal con injerencia en Medellín y en todo el Valle de Aburrá” aseguró en su momento el fiscal del caso.

El expediente también mostraba que además de favorecer su negocio familiar, Gustavo Villegas buscaba ser el próximo alcalde de Medellín. El fiscal del caso también lo acusó de otros delitos como la utilización indebida de información oficial privilegiada para evitar la captura de criminales de la oficina de Envigado.

En el proceso judicial contra el hombre de confianza de Gutiérrez también se lee: “(VILLEGAS) se encargaba, aprovechando su cargo como Secretario de Seguridad de la Alcaldía de Medellín, de coordinar, sin autorización presidencial ni marco legal, reuniones… con el fin de fomentar e impulsar un proyecto de sometimiento a la justicia que implicaría el otorgamiento del status de ‘gestores de paz’…para los jefes de la mencionada agrupación delictiva».

Si bien existían las suficientes pruebas que sustentaban la relación de Villegas con la organización criminal, en principio la Fiscalía seccional de Medellín le imputó concierto para delinquir agravado asociado a que tuvo conocimientos de delitos que se cometieron como tráfico de drogas homicidios y otros, pero no los denunció, sin embargo, cuando fue a juicio los mismos fiscales acordaron cambiar la acusación y sólo le imputaron abuso de autoridad y omisión de denuncia. Así las cosas pasó de estar expuesto a una pena de 12 años y más a otra de apenas 3 años