Fiscalía asegura que el INPEC no ha permitido declarar al testigo contra Carlos Mattos en el caso de la masacre de Codazzi 

Se trata del paramilitar condenado Luis Carlos Ávila Teherán, alias “Barranquilla”, uno de los asesinos de la masacre de Codazzi en septiembre de 1996 en el que fueron fusiladas once personas, quien en diferentes ocasiones ha señalado a Carlos Mattos de ser el autor intelectual de la masacre

Este hombre, según dio a conocer La Nueva Prensa, denunció en marzo que la Fiscalía General de la Nación en Valledupar se ha negado a judicializar al empresario Carlos Mattos Barrero, sin embargo, el mismo medio reveló hoy, que “Barranquilla” ha sido citado a declarar en el caso de esta masacre en varias oportunidades, pero el INPEC no lo conduce ante la justicia, alegando unas veces fallas técnicas y, en otras, descuidos de programación, esto según lo aseveró la Fiscalía.

Precisamente, el director seccional de la Fiscalía General de la Nación en el Cesar, Andrés Alberto Palencia Fajardo, negó a La Nueva Prensa que esa entidad esté encubriendo al ex empresario Carlos Mattos Barrero, quien actualmente cumple una condena en la cárcel de Cómbita, Boyacá, acusado de haber sobornado a dos jueces civiles en Bogotá.

El director informó que tras una mesa de trabajo con asistencia del Director Seccional Cesar, la Asesora III de Fiscalías y la Fiscal 5a Especializada de Valledupar,Nancy del Carmen Martínez Iglesias, se evaluó los avances del caso y las proyecciones de la Fiscal delegada frente al mismo

“La Fiscalía 5a Especializada de Valledupar informó a la Dirección Seccional Cesar que dicha dependencia NO se niega a adelantar ningún tipo de investigación en contra de ninguna persona”, indicó Palencia Fajardo.

Por ahora, se espera que el próximo 20 de mayo se desarrolle la diligencia en la que deberá comparecer como testigo alias “Barranquilla”, y el INPEC nuevamente ha sido avisado para que conduzca al testigo.

Cabe mencionar que “Barranquilla” ha asegurado que la masacre fue planeada en El Difícil, Magdalena, en la finca de propiedad de Mattos Barrero. Allí, este último entregó un listado de supuestos guerrilleros que debían ser asesinados por orden suya, sin embargo, ha señalado que la Fiscalía cambió el segundo apellido para señalar a Carlos Mattos Liñán.