La censura en medio del paro armado ha permitido que la información por redes incremente la zozobra

Hace unos días la Fundación para la Libertad de Prensa, Flip, alertaba sobre la censura de al menos 15 medios locales en diferentes zonas del país que enfrentaban el amedrentamiento del paro armado decretado por el Clan del Golfo, la flip documentó diferentes hechos de violencia e intimidación a los periodistas en las regiones que provocó la censura inevitable de los mismos.

Los testimonios tampoco son muy amplios, pues muchos de los pobladores temen que al hablar se tomen represalias contra ellos, un claro ejemplo de ello fue revelado por el periodista Daniel Coronell, “conversé brevemente con un alcalde de una población de Sucre que no voy a revelar por su protección”, el periodista quiso indagar sobre el asesinato de uno de los comerciantes, pero “el alcalde era un manojo de nervios, al final me dijo que no sabía nada, que prefería no saber nada.” 

Fue así que toda la información sobre lo que ocurría en Antioquia, Atlántico, Bolívar, Cesar, Chocó, Córdoba, Magdalena y Sucre empezó a llegar desde todos los rincones sin ningún tipo de filtro, significando esto una amenaza adicional para los pobladores pues se multiplicaba el miedo y la zozobra.

Entre los 4 días que se supone duró el paro armado, que según anunciaron se dio por terminado este domingo en la noche, se difundieron imágenes y audios de todo tipo, que muy difícilmente podrían ser verificados, sin embargo, toda esa información empezó a ser reposteada.

Entre tanto contenido, uno de los videos que se difundió en twitter es la grabación de una cámara de seguridad que aparentemente muestran patrullajes del Clan del Golfo, tolerados y quizás apoyados por algunos miembros de la fuerza pública. “Nadie confirma o desmiente las imágenes. Si no son verificadas, debemos darlas por falsas, pero existen”, escribió el periodista.

Como este video, también han circulado otros que muestran actos crueles en contra de la población, como el hombre que al parecer incumplió el confinamiento y fue golpeado con palos por miembros del Clan del Golfo, o el asesinato a un ciudadano que caminaba por un corregimiento y hombres en moto llegan a asesinarlo, una vez más sin certeza exacta de que los hechos estén relacionados efectivamente con el paro armado y el Clan del Golfo.

Además diferentes cadenas de WhatsApp también se han convertido en la fuente de información y también de desinformación en las zonas del paro armado. “Por WhatsApp también viajan las órdenes de encierro, verdaderos toques de queda que han paralizado por tres días muchas zonas del país” aseveró Coronell

Tanto los videos en twitter como las cadenas en WhatsApp han resultado tanto o más efectivos para sembrar la zozobra, incluso más que los mismos miembros del Clan del Golfo haciendo retenes y patrullajes.