Reflexiones después de las olimpiadas de Tokyo

Por: Victoria Sandino, senadora de la República  y firmante del Acuerdo de Paz

El pasado miércoles 19 de agosto de 2021, se llevó a cabo en la Comisión Séptima del Senado la presentación del informe del Ministerio del Deporte para el Presupuesto General de la Nación 2022, informe que estuvo a cargo el nuevo ministro, Guillermo Antonio Herrera. A raíz de este debate quiero plantear algunas reflexiones sobre la gestión y el papel del Ministerio del Deporte para la sociedad colombiana, no sólo en temas de alto rendimiento sino sobre el deporte y la actividad física como elementos para el buen vivir y la paz que incrementan su valor en tiempos de pandemia.

Este ministerio fue creado en julio de 2019, siendo la cartera más joven del país. Sin embargo, su existencia no ha implicado el impulso que se esperaba al deporte colombiano. Así lo corroboran los datos de participación en las olimpiadas. Con el otrora Coldeportes, en Londres 2012 participaron 104 deportistas colombianos en 17 disciplinas y a Río 2016 fueron 147​ deportistas para competir en 23 disciplinas, pero a Tokyo 2020 sólo pudieron llegar 71 atletas para representar a nuestro país en 16 competiciones. Sumemos a esto las denuncias sobre la asignación de los cupos que dejó por fuera a deportistas de alta calidad, que pone un manto de duda sobre la transparencia del proceso y deja muy mal parado al Comité Olímpico Colombiano.

Después de la excelente actuación en Londres (2012) donde se consiguieron una medalla de oro, tres de  plata y cinco de bronce, y Río de Janeiro (2016) con tres oros, dos platas y tres bronces; en Tokyo Colombia ocupa el puesto 66 de 94 países con 4 medallas de plata y una de bronce, por debajo de otros de la región como Brasil, Jamaica, Ecuador  Venezuela y Puerto Rico. Y por supuesto: Cuba, puesto 14 en el medallero olímpico y segundo Latinoamericano después de Brasil (puesto 12).  Es Cuba el país latinoamericano que ha ganado más medallas olímpicas en la historia, tras Tokyo 2020 suma 241: 85 oros, 71 platas y 85 bronces, también el país que más alto ha llegado en un medallero olímpico: ocupó el 5º puesto en Barcelona 1992. Cuba: aquel país víctima del bloqueo más feroz, amenazado por el imperialismo, atacado y estigmatizado por la derecha criolla pese a su papel crucial para lograr el Acuerdo de Paz.

Con el arranque del Ministerio del Deporte ¿qué será del futuro? En el año en curso, el presupuesto para este ministerio es de 670 mil millones de pesos. Los recursos para las federaciones que reúnen a las y los deportistas de alto rendimiento pasaron entre 2016 a 2020 de 9 mil a 26 mil millones de pesos. Sin embargo, existen dudas sobre el destino de esos recursos y sobre la estrategia que se ha venido implementando para la renovación de deportistas a este nivel.

La Revista Semana relató en su edición del 7 de agosto de este año, la Federación Colombiana de Levantamiento de Pesas (Fedepesas), refiriéndose al caso del medallista Luis Javier Mosquera, afirma que para la clasificación a los Juegos Olímpicos les tocó hacer gestiones propias sin apoyo del Ministerio hasta que la Gobernación del Valle les permitió hacer el evento clasificatorio. Así mismo aseguran que muchas otras federaciones tuvieron problemas con el Ministerio donde se les reiteraba que no había recursos, pese a que estos se habrían triplicado durante el presente gobierno. Nuevamente la pandemia se presentó como excusa, aunque valga decir que las cuentas del manejo de la crisis sanitaria siguen dando mucho qué pensar acerca de cómo se han invertido los recursos, de dónde se ha recortado y por qué no se han destinado para lo que debería ser.

El panorama del Ministerio en el año 2022 no parece claro. Según su informe la entidad estima que el déficit sería de 189 mil millones de pesos aproximadamente, es decir: de un 24%, donde lo más afectado sería los Programas de Desarrollo del Deporte Escolar como herramienta de convivencia y paz, formación y preparación de deportistas; los recursos de los juegos Bolivarianos 2022, el Mundial Juvenil de Atletismo Cali 2022 y los Juegos Parapanamericanos de la Juventud Bogotá 2022.

Además del deporte del alto rendimiento, preocupa la desconexión entre la formación en las escuelas para niños, niñas y adolescentes en temas de deporte y actividad física, con una política general del deporte que permita la renovación generacional, al tiempo que masifique la actividad física en toda la sociedad colombiana como un determinante esencial de la salud, la paz, la convivencia y el bienestar general. Por lo pronto, sigue en veremos ese trabajo articulado entre el Ministerio del Deporte y otras instituciones que vincule efectivamente la política, planes y programas para asegurar el completo ciclo deportivo en Colombia, que vaya desde la práctica generalizada para toda la población, la detección temprana de talentos, la promoción de nuevas promesas del alto rendimiento, hasta las actividades en la vida adulta y adulta mayor.

Así las cosas, el deporte, como muchos otros temas de gran relevancia en el país, seguirá siendo asunto marginal, una víctima más de la política de “no hay recursos” mientras que por otro lado, se sigue perdiendo dinero en corrupción y exenciones tributarias a las grandes empresas o se direcciona a financiar la fumigación con glifosato y el militarismo, en una guerra contra el pueblo colombiano que parece no tener fin. Después de más de un año de estar sumergidos en la pandemia, esperamos que esta no siga sirviendo de parapeto para justificar la terrible gestión de este gobierno y empecemos a pensar en el largo plazo y en lo que significa tomar en serio el deporte y la actividad física para la salud y la paz de nuestro país.

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