¿INVERTIR LAS RELACIONES DE PODER ES LA SALIDA?

Por: Clemencia Torres, Co-Directora de Gato Negro y Directora de Proyección Educativa del CPPL

Los recientes debates en redes sociales sobre la conformaciòn de las listas para el Congreso de la república del PH, nos han evidenciado la necesidad de reflexionar y profundizar sobre la lógica desde la cual se està debatiendo, de la mano de la egopolìtica ha emergido con fuerza en algunas personas, la construcción automática del otro en enemigo, ese otro que significa una amenaza para mis intereses, no hemos logrado comprender el interés común en el proyecto político y lo que significa para Colombia en esta coyuntura.

Este fenómeno ha impedido analizar de fondo los contenidos y los términos del debate que en realidad nos debe ocupar como sociedad, en muchas de las propuestas que hemos tenido la oportunidad de conocer a través de las redes sociales, es evidente que operamos desde el mismo paradigma positivista, disyuntivo y reduccionista de la complejidad, sin darnos cuenta, buscamos la emancipación desde las mismas categorías coloniales del poder, acudimos a la misma dictadura epistemológica que nos dividió en raza, gènero, clase, en saberes jerarquizados, tal vez, de manera inconsciente buscamos invertir las relaciones de poder, no deconstruirlas. Asi, emerge con fuerza un debate sobre el tipo de liderazgos desde los territorios y los saberes populares Vs los académicos citadinos, deslegitimando de uno y otro lado al que consideran el opuesto, el antagónico y en la ceguera de la compresión del principio dialógico de lo antagónico que es complementario.

Es necesario comprender la necesidad de vernos en el “complexus”, en lo que està tejido junto, en las retroacciones que se dan entre las partes y el todo.

Resulta inadmisible que desde un movimiento progresista estemos aùn hoy, debatiendo la validez del conocimiento desde la teoría y la pràctica, aquello que Paulo Freire definió como el “basismo” que niega la validez de la teoría y el “elitismo” teoricista que niega la validez de la experiencia, es justo ahì donde radica la imposibilidad de la construcción de un conocimiento pertinente, que apunte a las soluciones concretas, territorializadas, diversas. Si no logramos interpretar el estallido social que hoy nos interpela como sociedad justamente para decirnos que el modelo de exclusión fracasò, no podremos construir salidas al conflicto, no es desde la disyunción, es justamente desde la conjunción como lograremos construir un proyecto colectivo de sociedad. Nos necesitamos hoy como nunca unos a otros.

Ello implica una enorme responsabilidad del PH en la elaboración de las listas al Congreso de la Repùblica, sin duda, necesitamos gente formada, preparada en los temas que serán objeto de las profundas reformas que Colombia requiere, necesitamos de aquellos quienes han sido formados en la academia y necesitamos la comprensión de que sin los saberes populares, sin la voz de los líderes territoriales, el saber académico resulta insuficiente para las soluciones concretas. No todos tenemos la formación necesaria para ser congresistas , para legislar no resulta suficiente ser carismático, reconocido youtuber, o ser líder de un sector especìfico a nivel regional aunque existen en las regiones gente preparada para desempeñarse como congresista, es indispensable el conocimiento de lo local y lo global. La apuesta urgente desde el PH es democratizar el conocimiento, sobre todo en lo que tiene que ver con el Estado, sus instituciones, las competencias desde la nacional, lo regional, lo local, sobre el Congreso y sus competencias, es decir, la democracia se construirà justamente cuando la gran mayoría de la población estè ampliamente formada y capacitada para ejercer cualquier posición política dentro del Estado.

Los ejemplos saltan a la vista en la historia colombiana, cientos de alcaldes inmersos es procesos legales, disciplinarios, fiscales , por desconocimiento de la norma, el emblemático caso de “Lucho, el embolador” quien después de su fugaz paso por el Concejo de Bogotà , terminò vendiendo empanadas… en Boyacà, mi departamento, muchos boyacenses nos enteramos de una representante a la Càmara, cuando fue noticia en los medios locales que dejaba la curul por una licencia de maternidad… este no es el momento de cometer errores de esa magnitud, ante la crisis de la democracia representativa, la salida es la democracia participativa, desde lo local, ejerciendo verdaderamente los liderazgos regionales, abanderando la recuperación de la autonomía de los territorios, combatiendo decididamente el centralismo capitalino, hablando desde los lugares propios de enunciación, desde categorías propias como el sentipensar y el hombre hicotea de Orlando Fals Borda, desde la insurgencia de las provincias, desde la feminidad raizal, en un verdadero diálogo que nos permita redefinir los contenidos y los términos en los que lo hemos hecho hasta hoy, un diálogo sin jerarquizaciones, sin subalternidades, sin caer en el error de terminar siendo iguales a aquello que combatimos, es decir, sin excluir, proscribir, satanizar al otro

Aquí propongo una apuesta diferente a las que he tenido oportunidad de ver, ante el “PH será feminista o no será” ante los académicos no tienen liderazgo en territorios, ante los líderes territoriales no tienen formación para ir al Congreso, propongo “la transformación de Colombia será entre todos o no será”, propongo deconstruir las categorías que nos han dividido siempre, comprender que el otro, es ese que no soy yo y por lo tanto diferente a mì, sujeto de los mismos derechos que reclamo para mì, sin especificar su condición de diferencia conmigo, sin olvidar nunca que yo soy el otro del otro, es urgente, necesario un momento de grandeza, de generosidad, pero sobre todo es urgente la comprensión.

If you found an error, highlight it and press Shift + Enter or click here to inform us.

Sea el primero en dejar un comentario on "¿INVERTIR LAS RELACIONES DE PODER ES LA SALIDA?"

Deje un comentario

Your email address will not be published.


*