POR QUÉ COLOMBIA LE PERDIÓ EL MIEDO A PETRO

Por: Gustavo Bolívar Moreno

Aunque debo confesar que no creo mucho en las encuestas por los vínculos que han tenido los dueños de las empresas que las hacen con el estamento político tradicional, quiero hacer un breve análisis de la ultima publicada por Caracol, elaborada por Invamer.

En ella aparece Gustavo Petro punteando con un holgado 38,3% sobre 15,9% de Fajardo y 11,8% de Martha Lucía Ramírez, por solo nombrar a los representantes más icónicos de la izquierda el centro y la derecha.

Eso demuestra a las claras dos cosas. La primera, que Petro se consolida cada día más, con un electorado firme, convencido, fervoroso, apasionado, difícil de voltear, y la segunda, la caída del paradigma del miedo que tanto daño le hizo a Gustavo Petro en las elecciones de 2018. El miedo ha caído. La contundencia con la que Petro gana las últimas encuestas demuestra que Colombia le perdió el miedo a Petro. Traducido en el lenguaje de los analistas políticos, el obstáculo para que el candidato de la Colombia Humana sea presidente, ha sido removido. No por él, que siempre ha mantenido un discurso coherente y lleno de sapiencia, sino por los mismos hechos que han llevado a las ciudadanías a creer que fueron engañadas cuando Uribe les juró que Petro conduciría a Colombia a una debacle. Pues hoy Colombia, de la mano del mismo Uribe como acudiente de su alumno Iván Duque, ya ha sufrido esa terrible debacle.

Duque y el uribismo llevaron al país al caos, al recrudecimiento de la violencia, al retorno del clientelismo y la mermelada, al nepotismo, al derroche de los recursos públicos y eso terminó quebrando las finanzas del Estado. Y para colmo de torpeza o de sobradez, intentaron recargar en la clase media la responsabilidad de cubrir el hueco fiscal que han dejado sus desacertadas políticas. Digo intentaron porque la Reforma Tributaria donde se estipulaban esos impuestos injustos e inoportunos para millones de familias quebradas o desempleadas, o las dos cosas, ya está más hundida que el Titanic.

En 2018 nos ofrecieron Suiza y nos dieron Venezuela. Hoy una tercera parte de la población solo come dos veces al día y una quinta parte de los Colombianos solo come diariamente una vez. Hay hambre, según el propio DANE y así lo mostró RCN al ver cómo la gente come de la basura en los basureros municipales.

En 2018 nos ofrecieron paz con legalidad y no nos dieron ni paz ni legalidad. Los fenómenos de violencia se recrudecieron y regresaron con fuerza en el gobierno de Uribe/Duque. De 7 masacres en 2017 pasamos a 91 masacres en 2020 y en este año ya van 28. Durante el gobierno de Iván Duque han sucedido 172 masacres en total. Y ni qué hablar de los líderes sociales y defensores de derechos humanos. Ellos han llevado la peor parte de esta pesadilla de gobierno. Este año han sido asesinados 52, es decir, uno cada dos días. Durante el gobierno Duque han caído bajo las balas asesinas 753.
A los firmantes del Acuerdo no les ha ido mejor. Han sido asesinados 268 excombatientes de las FARC, cuatro de ellos en la última semana.

En 2018 nos ofrecieron el gobierno de la economía naranja y tampoco. El presupuesto de cultura sigue siendo el más bajo de todos los ministerios. Además, en la presente fallida Reforma Tributaría se pretende acabar con los beneficios que recibe el gremio de la cinematografía. Carrasquilla, porque ya sabemos que Duque no tiene idea de lo que se está gravando en la Reforma Tributaria, quiere acabar los incentivos que durante décadas han promovido el cine colombiano. Una infamia en momentos en que el gremio, actores, libretistas, directores, con teatros cerrados y canales de televisión repitiendo novelas, atraviesa por su peor momento.

En 2018 nos ofrecieron libertad y nos dieron represión. Las chuzadas del ejército, el exilio de periodistas, las perfiladas a miembros de la oposición, entre ellos los gustavos, el asesinato de manifestantes, la infame compra de equipos para el ESMAD en plena pandemia, solo demuestran que aquí no se respeta el derecho a la protesta. O qué diferencia hay entre una protesta en Venezuela y una en Bogotá. Ninguna. Allá matan a los manifestantes y aquí también.

En 2018 nos ofrecieron impulso al emprendimiento bajo las leyes del libre mercado y tampoco. La gran tajada de las ayudas se quedó en las arcas de los bancos y de las grandes empresas. Miren las cifras. Se entregaron 4 billones en ayudas y 2.6 billones de esa plata fueron a parar a manos de 3.012 empresas mientras que los restantes 1.4 billones fueron distribuidos entre 136.000 empresas. Sin contar que el gobierno hizo hundir el artículo que le permitía a 1.503.000 Mypimes acceder a las ayudas. Es decir, la cobertura del PAEF, fue del solo 9%. Como consecuencia de esa injusta distribución de nuestros impuestos, se habían quebrado hasta 2020, 140 mil compañías.

A propósito de este tema, la semana pasada sostuve dos reuniones con empresarios y me manifestaron su desespero con la situación. El gobierno los dejó abandonados por miedo a exigirle a sus patrones, los banqueros, que prestaran ayuda a todos los sectores a pesar de las garantías ofrecidas de hasta el 90%. Los empresarios saben que Petro ganará y ni siquiera están preocupados. Dicen que peor no les puede ir. Tampoco están contentos. Yo diría que se notan resignados y desde esta esquina les digo: Nada de qué preocuparse. Con una Colombia en paz, los primeros ganadores serán ustedes. Volverá el turismo. Con una clase obrera mejor remunerada los primeros ganadores serán los comerciantes. El poder adquisitivo se sentirá en las ventas.

En 2018 prometieron no mirar con el espejo retrovisor y desde el día uno, con el discurso de Macías en la posesión de Duque, se han dedicado a destruir cada punto del acuerdo de paz:

Punto 1. No hay reforma agraria ni repartición de tierras productivas a campesinos.

Punto 2. No hay apertura democrática y la prueba la tenemos nosotros en ese rincón del corazón donde se guardan las injusticias. No le han dado personería jurídica al partido que hoy encabeza las encuestas, al candidato que sacó 8 millones de votos en 2018.

Punto 3. No se ha querido poner fin al conflicto. Cada día se sienten más belicosos. Las declaraciones de la Canciller sobre la culpabilidad del Partido Comunes en el crecimiento de las disidencias son un despropósito o una completa ignorantada. Los insultos diarios de Congresistas del Centro Democrático a sus colegas de las FARC son síntoma de que no admiten, no quieren la reconciliación. Como dijo el Jefe de esa colectividad, los prefiere 80 veces en el monte dando bala.

Punto 4. No se ha querido sustituir la coca manualmente como lo dejó magistralmente planeado el punto cuatro del Acuerdo. Al PNIS, Proyecto Nacional de Sustitución de cultivos lo desfinanciaron casi en su totalidad. El año pasado necesitaba para cumplirle a las casi 100 mil familias inscritas, un total de 1.3 billones pero solo les desembolsaron 49 mil millones, es decir el 2.9%. Para este año, este programa aún no había recibido el primer peso. Como consecuencia de esta penosa decisión, campesinos e indígenas se han visto en la obligación de volver a cultivar hoja de coca o marihuana y a jugarse la vida entre los golpes del Ejército y las balas de los carteles de las drogas que operan ya, por todo el país.

Punto 5. Las víctimas siguen siendo las convidadas de piedra a la implementación, no obstante haber sido puestas en el corazón del Acuerdo en este punto. Les robaron las 16 curules, muy pocas han sido indemnizadas y la mayoría han sido revictimizadas. Se les ha negado hasta el derecho a la memoria histórica. Para ello pudieron en ese cargo a un negacionista del conflicto.

En resumen, están haciendo trizas el Acuerdo de Paz como lo prometieron en 2018, y es este quizás, la única promesa que Duque ha cumplido.

En 2018 nos prometieron salud y nos dieron muerte. En 2020, al comienzo de la pandemia, entre Duque y el ministro de Salud embaucaron al país. Decían cosas en tv como: “somos el país más preparado del mundo para manejar la pandemia”. Pero no fue así. Duque se demoró en cerrar aeropuertos, cedió a la presión del empresariado para abrir la economía en momentos en que se estaba controlando el virus y, lo que es peor, demoró la decisión de comprar vacunas. Estas llegaron a finales de febrero cuando ya varios países de Latinoamérica estaban vacunando hacía varias semanas. El resultado no puede ser peor. Hoy sobrepasamos los 71.000 muertos, sin contar un subregistro de por lo menos 7.000 fallecidos más. Ya casi llegamos a los 3 millones de contagiados oficiales, sin contar los millones que padecieron el covid y que se curaron sin haber recibido la prueba. El manejo de las vacunas ha sido pésimo. Las pocas que han llegado se demoran en ser aplicadas y para quienes recibieron la primera dosis de la vacuna Sinovac, se acabaron las vacunas sin que se les aplicara la segunda dosis. Bueno pues todas estas malas acciones ya empiezan a ser reconocidas por los expertos. Según un estudio publicado por el Colmex, Colegio de México, Colombia está, junto con Estados Unidos, México y Brasil, entre los cuatro países del mundo que peor han manejado la pandemia.

En 2018 prometieron cuidar el ambiente y Duque está haciendo todo lo contrario. A punta de terquedad y de trampa en la realización de las consultas virtuales, ya tiene listos los drones y las avionetas para asperjar con glifosato a media Colombia, a sabiendas que cuesta más fumigar una hectárea de coca que comprarla. Pero ahí no para la debacle ambiental. Duque se ha empeñado en extraer los cunchos de petróleo que sacrificarán millones de metros cúbicos de agua, mediante la técnica del Fracking a pesar de la abundante evidencia a cerca de su inviabilidad económica y ecológica.

En 2018 prometieron cuidar los niños y el Gobierno lo que ha hecho es compararlos con máquinas de guerra para poder justificar el bombardeo a campamentos de grupos ilegales donde muchas veces yacen, reclutados a la fuerza, varios niños y niñas en su mayoría campesinos. Como el ejemplo se irradia, ayer una tuitera del Uribismo calificó a Francisco Vera, un niño ambientalista de 11 años, como guerrillero. La Fiscalía ni se inmutó ante este terrible delito de calumniar y estigmatizar a un niño de tan corta edad. Por algo Colombia es el tercer país donde más se asesinan niños. Los niños de Llano verde en Cali fueron cinco. Los niños asesinados hace tres días en Quibdó a machetazos fueron 3. Los niños bombardeados por el gobierno el 2 de marzo de 2021 en Guaviare y los bombardeados en Caqueta en 2020, según denuncias de Hollman Morris y Roy Barreras, respectivamente, sobrepasan la cifra de 36, por mencionar solo algunas masacres. Los menores asesinados junto con sus padres y abuelos se cuentan por decenas. Las niñas violadas por miembros del Ejército suman 54. Vivimos una verdadera barbarie contra nuestros niños.

En 2018 nos ofrecieron democracia y nos dieron autocracia. Duque y el Uribismo son dueños de todos los poderes. Los tienen en sus bolsillos. Procuradora, Contralor, Defensor del Pueblo, Fiscal, Registraduría, CNE, no mueven una hoja de un árbol sin permiso y sin consentimiento del patrón de patrones. Una vergüenza para un país que se dice democrático.

Como ven, salvo la de hacer trizas la paz, Duque ha incumplido todas sus promesas. Todas. Por eso, cuando a finales del año pasado, Uribe empezó a posicionar un nuevo jueguito de palabras como neocastrochavismo, neocomunismo, etc., el país entero lo ignoró. ¿Muy cara dura creer que le iba a volver a funcionar el engaño. Muy necio al pensar que su estrategia intimidatoria iba a funcionar nuevamente cuando 50 millones de personas estaban y aún están padeciendo al peor presidente de la Historia solo superado por él mismo.
Pero faltaba la cereza en el pastel. No conoce el contenido de la Reforma Tributaria. Intentó grabar hasta el derecho a morir sin deudas y en una entrevista para Semana, que no se cansa de darle portadas a ver si le levanta la imagen, caída desde que empezó a gobernar, ni se acordó que los servicios funerarios estaban siendo gravados con el IVA del 19%. La desconexión de este hombre con el mundo real es impresionante. La sensación que tenemos todos es que por andar preparando su programa de tv diario, nos está dejando morir.

No compró vacunas pero sí glifosato suficiente para rosear las cabezas de millones de campesinos y sus animales y ríos.

No compró vacunas pero ya tenía listo el cheque de 370 millones de dólares para prestarle a Avianca, la empresa que gerencia su hermana

No compró vacunas pero sí gastó millones de dólares en un helicóptero nuevo, un convoy de camionetas nuevas y ascensor nuevo para la presidencia.

No compró vacunas pero sí se gastó 8.000 millones en tanquetas para el ESMAD, por si los pendejos protestan ante tanto derroche y tanta desidia.

No compró vacunas pero alistan la compra o ya compraron (No nos han respondido el derecho de petición por medio del cual queremos aclarar el asunto) aviones de guerra por 4.000 millones de dólares, en medio de la peor crisis económica en varias décadas y con una Reforma Tributaria en curso, que pretende grabar los alimentos de los pobres y los salarios y los servicios públicos de la clase media. Eso se llama tener huevo. Tanto que ni siquiera su mismo partido, ni los partidos tradicionales que tanto lo han apoyado en las dos reformas tributarias pasadas, ya decidieron darle la espalda a sus pretensiones.

Sumémosle a esto que el endeudamiento está llegando a niveles peligrosísimos. Según el Banco de la República, 2020 Colombia terminó con una deuda externa de US$154.000 millones, que representa el 55,4% del PIB. Este año se calcula que llegará a 165.000 millones de dólares y para 2022 a 174.000. Para entonces, los servicios del pago de la deuda pesarán entre un 55 y un 60% en el presupuesto nacional. Esto quiere decir que de cada 100 pesos que ingresen a la Nación por concepto de IVA, renta y demás recaudos tributarios, ventas de servicios, donaciones y recursos de capital, 55 o 60 se irán en pagar intereses de la deuda y solo quedará un 40 o 45 para funcionamiento (Una nómina de 1.274.178 servidores públicos) e inversión social. No imaginan lo que esto significa. El próximo gobierno recibirá un país totalmente quebrado, sin margen de inversión. Seguramente es lo que buscan para regresar en 2026 con el cuento de que no pudimos gobernar.

Sobre este punto tenemos que charlar en otra columna. Es muy grave lo que está pasando. Para que tengan una idea, los uribistas se cansaron de gritar en todos los medios que Santos había dejado quebrado el país al revelarse que el endeudamiento al finalizar su gobierno fue de 126.000 millones de dólares. Hagan cuentas, ya va en 154 mil millones. Es tal mi preocupación con este tema, que he citado en la Comisión tercera al ministro de Hacienda para un debate sobre deuda externa en las próximas semanas.

De modo que Uribe no puede volvernos a asustar. Peor de lo que estamos no podemos estar. Más debajo de lo que estamos no se puede caer. Volver a decir que Petro nos puede arruinar resultará risible porque más quebrados no podemos estar. Cuando Uribe dijo “Ojo con el 2022” la gente le volteó la campaña y usó su frase para decirle, sí señor, tiene razón, ojo con el 2022 porque Colombia no aguanta otros cuatro años de uribismo ruinoso. Por eso ya nadie, ni los empresarios ni muchos de sus copartidarios le cree al dueño de la finca. Por eso Colombia le perdió el miedo a Petro, tanto que el 21.6% de los encuestados por Invamer que mostraron su intención de voto por Petro dijeron ser de derecha.

Todo porque el pastorcito mentiroso en 2018 asustó a las ovejas con la presencia del lobo y no era cierto. Resulta que el lobo era Él.

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14 Comments on "POR QUÉ COLOMBIA LE PERDIÓ EL MIEDO A PETRO"

  1. Fernando Orozco Gil | 26 abril, 2021 at 7:50 am |

    Gracias senador es cierto que si los colombianos nos nos ponemos las pilas a cambiar este país con personas como ud y muchas más que no son de la corrupción no habrá futuro

  2. palabras más palabras menos, este país en los últimos 20 años ha hecho más daño que en los anteriores gobiernos. ni rezandole a la virgen de chiquinquira nos alcanza. claro que te faltó el.desfalco a la nación, por 50 billones de pesos y el estado se hace de oídos sordos para buscar a los responsables, o tal vez son ellos mismos.

  3. Jose Oliden Muñoz. | 25 abril, 2021 at 9:30 pm |

    Felicitaciones senado Bolivar, me gusta la precisión de su artículo, dónde se clarifica la realidad del país por los malos manejos administrativos. Sigamos demostrando con hechos.

  4. Josè Fernando Quintero Gil | 25 abril, 2021 at 9:02 pm |

    Excelente radiografía de la debacle a que el uribismo està llevando a Colombia. Terrible futuro para Colombia si se mantienen estos corruptos en el poder.

  5. Carlos Arturo | 25 abril, 2021 at 1:48 pm |

    Descarnado y real análisis, Senador Bolivar.

  6. Como siempre muy acertado en todas y cada una de sus apreciaciones, unas q ya conocía y q con su pluma fina las mantiene vigentes para recordarnos la tragedia de este desgobierno y me muestra otras como la deuda externa q es realmente escandaloso, gracias @GustavoBolivar por mostrarnos la realidad del país, Dios le dé larga vida, ud señor vale lo q pesa en oro, mil gracias

  7. Inevitable decir algo que ratifique su contenido como evidente, real,disiente. Ese es nuestro país, al desnudo, tal cual. Lectura agradable pero que hiere el corazón y alimenta la razón para protestar sin miedo porque hasta el miedo lo perdimos. Colombia con la evidente esperanza del 2022, el pueblo tendrá la razón.

  8. Excelente felicitaciones senador Bolivar por su columna, más claro no puede ser, Petro presidente 2022

  9. Jairo palacio | 25 abril, 2021 at 9:17 am |

    Viejo gustavo que bien ese articulote ya está bueno de los mismos com más misma es necesario un cambio que aglutine a todos y cada uno de los sectores progresistas que quieran un cambio real en la estructura social,política y económica de un estado que ha sido manejado por la narcopolitica

  10. JOHN ELVIS VERA SUAREZ | 25 abril, 2021 at 8:14 am |

    Buen día, Senador.
    De mucho interés sus escritos. Es un aporte a la Comprensión de la realidad de Nuestro País.
    Hay que seguir escarbando para desenmascarar a estos demagogos al servicio del gran capital.
    Exitos.
    Muchas gracias
    JOHN ELVIS VERA SUÁREZ

  11. BERNARDO V | 25 abril, 2021 at 7:29 am |

    La política del país está sobrediagnosticada, es evidente que éste es un gobierno criminal, ilegítimo a través del delito electoral, pero parecido a como lo dijo un connacional: «he pasado toda mi vida esperando un gobierno honrado». Sólo he visto en la dirigencia a miembros de las mismas familias en un carrusel desprovisto de ética, son usuarios rutinarios de artimañas criminales, nepotismo, mermelada, mercaderes de la dignidad institucional, comprando con los recursos estatales su estabilidad en el poder, manejando al parlamento, componiendo con el senado, baboseando al generalato, a la magistratura, a todos quienes terminan siendo prostituidos mediante el cargo público o la contratación estatal y se dedican a vivir su perticular abundancia con el producto del trabajo del colombiano honesto, el tributario y el que no, porque todos pagamos sus lujos a cargo de nuestra precaria calidad de vida; digo «vida» mientras no nos la quiten los bandidos que con la anuencia del estado fonentan el narcotráfico de manera rampante y descarada como es el caso de la sub presidenta y el narcoembajador y de todos los demás que con dineros sucios y apoyo de decisiones de gobierno componen gigantescas fortunas, capaces de explotar para si los recursos naturales, pesca, oro, petróleo,carbón, etc. Para traer dinero sucio capaz para condominios, enormes y lujosos edificios y centros comerciales fachadas para el lavado, pues son productos que se escapan del alcance de la economía del colombiano trabajador y honrado.

  12. Maria. Luz. Manrique | 25 abril, 2021 at 7:23 am |

    GUSTAVO. BOLIVAR : HACÍA YA. ALGÚN. TIEMPO. QUE. ESPERABA. a n c i o s a , un. E d i t o r i a l , COMO. ESTE. . QUE
    ACABA. DE. PUBLICAR. NUESTRO. V I C E P R E S I D E N T E. ! GUSTAVO. BOLIVAR. MORENO. ! CADA. PALABRA
    LA. DEGUSTÉ. En. Su. Justo. V ALOR! QUÉ. MARAVILLA. ! QUÉ. SAPIENCIA. !
    EN. UN. MOMENTO. LLORÉ. ! EN. OTRO SENTÍ. RABIA , EN. OTRO. ESPERANZA ! ! UN. ABRAZOTE. GUSTAVO.

  13. Qué buen análisis del actual narcogobierno. Habría que ponerle cifras a la educación, trabajo, vivienda, están asustados porque el pueblo abrió los ojos.

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