Análisis de una derrota

análisisFoto: Archivo particular

Desde Quito, Gustavo Bolívar analiza la derrota de la izquierda en Ecuador

La derecha latinoamericana está celebrando el triunfo de Guillermo Lasso con una lectura distinta a la real. Dicen cosas como “Perdió Petro, perdió Maduro, perdió Fernández, perdió Lula, perdió Evo”. Y ni qué decir de la derecha colombiana, siempre básica y corta de análisis. Para ellos y ellas, en gran perdedor fue Gustavo Petro, como si Petro tuviera la culpa de las hondas divisiones entre movimientos y partidos de izquierda ecuatoriana. En verdad, parecen niños de quinto primaria haciendo análisis políticos mientras celebran un cumpleaños.

Haciendo una analogía con las palabras de Pambelé, nuestro excampeón mundial de boxeo, siempre será más grato ganar que perder. Celebren, tienen derecho de hacerlo pero no se equivoquen en el análisis. Si no quieren vivir inocentes y en ignorancia, aquí les va el análisis real de lo que sucedió.

En primera vuelta, los candidatos progresistas o de izquierda obtuvieron, solo quienes quedaron en los primeros cuatro lugares, un apabullante 67, 27% de los votos.
Miremos y sumemos los porcentajes de los candidatos subrayados y en negrilla:

Andrés Arauz, (progresista) 32,20%
Guillermo Lasso: 19,74%
Yaku Pérez (Indigenista) 19,39%
Xavier Hervás: (Izquierda Democrática) 15,68%

¿Cómo pueden pensar que Ecuador viró a la derecha si el candidato de derecha solo obtuvo el 19,74% de los votos? No, señores y señoras, no se equivoquen. Ecuador no viró a la derecha, fue la izquierda la que desdeñó un triunfo que tenía en las manos por las mismas divisiones de siempre y por su insuperable incapacidad de llegar a acuerdos en momentos decisivos.

Pero ¿por qué no se unieron ni en primera ni en segunda vuelta estos tres movimientos progresistas, de izquierda y antineoliberales?

Tiene que ver con algunas divergencias en algunos temas básicamente ambientales y feministas. La posición de Correa, mentor de Arauz, en contra del aborto, su proclividad a privilegiar el extractivismo, versus la posición de Yaku Pérez en favor de las energías limpias o la de Hervas, candidato de la izquierda democrática en favor de la despenalización del aborto etc.

Una especie de polarización entre la polarización. Los movimientos de izquierda divididos por temas que podrían haberse tratado con seriedad para llegar a acuerdos susceptibles de plasmar en un programa, un documento madre que sirviera de hoja de ruta para gobernar en caso de que alguno de los tres hubiera ganado la presidencia. Simple.

Comenzando porque la correlación de fuerzas en la Asamblea Nacional (Congreso unicameral de Ecuador) es de 5 a 1 en favor del correísmo. Lasso era un candidato tan débil que solo tendrá 9 congresistas mientras correa tendrá 48. El nuevo Presidente de verá en aprietos para lograr los 69 escaños necesarios para alcanzar una buena gobernabilidad. Al final lo logrará. Para eso existe la mermelada.

Hoy la izquierda latinoamericana lo lamenta mientras la derecha trata de sacar ventaja con análisis, como ya dije, bastante tontos.

Sin entrar a analizar de fondo las otras razones que tuvieron estos tres candidatos para no unirse en primera vuelta y tampoco en segunda, no creo que hubiera entre ellos un motivo más poderoso que el de derrotar al neoliberalismo. No creo que las posiciones de los tres candidatos no se hubieran podido acercar hasta plasmarlo en un acuerdo. Nada era más importante que impedir que la mermada derecha tomara un segundo aire, se empoderara y terminará derrotándolos. Pero pasó.

Pero, aparte de la división endémica que padecen las izquierdas, que parecieran insuperables, hubo un detalle en las elecciones de Ecuador que no puede pasar desapercibido. La injerencia de la derecha colombiana en las elecciones de este país fue atroz, grosera, canalla, inaceptable desde cualquier punto de vista. Parecida a la que hizo Álvaro Uribe en Florida para tratar de atajar la elección de Joe Biden en los Estados Unidos.

Antes de la llegada del Fiscal Barbosa a Quito para mostrar unas “supuestas pruebas” de un aporte del ELN a la campaña de Arauz por 80 mil dólares, Arauz superaba al candidato Lasso por 12 puntos en las encuestas. Estaba sobrado, el triunfo era inobjetable. Pero lo hicieron y aquí tengo que reconocerles todo el crédito. Barbosa, léase Uribe, léase Duque, fueron exitosos en su cometido. Sembraron las dudas entre el electorado indeciso que en ese momento era de 15 puntos y mermaron las posibilidades del candidato correista. Obviamente la gran prensa, en su mayoría de derecha, como en todas partes, hizo de esta noticia un gran banquete que se fueron engullendo con avidez y con la boca llena, con el paso de los días, mientras Arauz bajaba dramáticamente sus niveles de popularidad.

No sé en qué porcentaje haya influido esta calumnia, con claro sello uribista, en la elección de Arauz pero es un antecedente peligroso de intervencionismo que no puede quedar impune. La campaña de Arauz debe interponer las denuncias respectivas.

Primero en Florida, ahora en Ecuador, siempre en Venezuela, Álvaro Uribe, hoy en la mira de las autoridades de los Estados Unidos y de la Corte Penal Internacional por múltiples delitos de lesa humanidad, no se puede pasear orondo por donde le da la gana, sembrando cizaña o interviniendo en procesos que son del fuero íntimo de los demás países. Como su relato del castrochavismo, ya desgastado y sin poder, no le funcionó en Florida, ni en México, ni le funciona ya en Colombia, está buscando otras tácticas peligrosas como el montaje judicial y tenemos que atajarlo antes de que siga haciendo más daño.

Para tranquilidad del progresismo latinoamericano, a este mal ser humano lo vamos a frenar en 2022 en Colombia. Solo nos falta afinar un pequeño detalle: No llegar a Primera vuelta con cuatro candidatos alternativos como sucedió en Ecuador. Si lo hacemos, estaremos perdidos y este monstruo de la mentira seguirá creciendo en maldad e influencia, ya no solo en Colombia sino en todo el continente.

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10 Comments on "Análisis de una derrota"

  1. Excelente análisis, la centro izquierda y verdes deben reflexionar sin mezquindades y estigmatizaciones de clase.

  2. Jairo Rubio | 12 abril, 2021 at 11:27 pm |

    Análisis certero de Gustavo Bolívar. No duda, si queremos parar a la extrema derecha encabezada por Alvaro Uribe, la izquierda en Pacto Histórico unido con fuerzas políticas como Verdes, Compromiso Ciudadano y sectores verdaderamente democráticos es el único medio para ganar en primera vuelta. Ecuador nos da una enseñanza! La unidad dirigentes, la unidad.

  3. Andres Mora | 12 abril, 2021 at 5:09 pm |

    Muy buena redacción aunque quisiera agregar algo. Creo que el trasfondo de las izquierdas ecuatorianas son algo más complicadas. Con respecto a la ideología de derecha es más que evidente que la mayoría de ecuatorianos se sienten más identificados con el progresismo en cualquier espectro sin embargo las líneas de izquierda y derecha son más difusas en Ecuador.

    En mi país Ecuador, la gente mayoritariamente siempre ha votado por figuras políticas, no por partidos. Esa desunión de las izquierdas no se debe a temas puntuales «básicamente» ambientales o feministas, tienen una larga historia. Los movimientos indigenistas llevan años peleados con el corre ismo por represiones y promesas incumplidas; y desde cuando Correa gobernaba. El mismo Yaku Perez en el año 2017 había declarado que era preferible tener a un banquero de presidente que una dictadura. Un líder de izquierda apoyando a un derechista? Pues en Ecuador es posible. Incluso ahora el movimiento indígena se encuentra dividido sin embargo hay un amplio rechazo hacia Correa y por ende su abanderado Arauz (lo que se vio en las votaciones de la region Sierra y Oriente del día de ayer).

    En cambio Xavier Hervás quien para los votantes es la Izquierda Democrática, desde el minuto 0 de su campana no negó su desapego a la doctrina de Correa y Arauz. De hecho días después del debate entre Lasso y Arauz, Hervás le dio indirectamente su apoyo a Lasso, textualmente dijo: «que no votará nulo ni blanco y tampoco apoyará el modelo autoritarista que nos gobernó» (el partido ID no lo acompañó en este decisión, se mantuvieron neutrales sin embargo para el pueblo Hervás es ID, porque así votamos). Entonces tenemos otro líder de izquierda apoyando a un candidato de derecha.

    Pero la debacle de Arauz no estuvo nada influenciada por el supuesto aporte del ELN, aunque algunos medios nacionales hicieron eco de la noticia, es algo prácticamente indemostrable. Y de más decir que hacer una acusación de ese tipo amerita pruebas firmes y no conjeturas, mucho más si es de un medio extranjero. Pero el ecuatoriano no es tonto, toma esas noticias como un mal chisme y reconoce que es parte de la campaña de atacar por cualquier lado a los candidatos.

    En realidad el detonante de su caída se debe a que se divulgó información sobre su paso laboral por el Banco Central, donde había estado trabajadondo como servidor publico durante 12 años hasta agosto del 2020 (cuando él inicialmente dijo que había terminado su relación en el 2017, luego cambio su versión cuando se descubrió la verdad), de los cuales 10 años los paso con permisos y licencias (es decir no ejerció su puesto por 10 años y se le mantuvo esa plaza para él) y el gobierno le compro su renuncia por $27000 (como si hubiera trabajado los 12 años). Así mismo el ecuatoriano no es tonto y reconoce que esto lo logra alguien con privilegios políticos, privilegios de ser parte del gobierno de Correa.

    Creo que el mayor enemigo de la izquierda es Correa, los ultimos años de su mandato, los muchos escándalos de corrupción y los cuatro años de Lenin Moreno en la presidencia, han dejado una gestión desastrosa en el país, lo que le ha costado el apoyo de los movimientos políticos actuales. La campaña electoral era prácticamente Correa/Arauz vs. los demás. Y para no alargar el cuento el 11 de abril no gano la derecha, no gano la izquierda tampoco, el día de ayer gano el AntiCorreismo y cuyo moviemiento lo provoco solo una persona, Rafael Correa.

    • Toda la razón Andres, un escenario similar en Colombia se viene con un protagonismo distinto.

  4. Gustavo Bolívar hace un análisis bien ajustado a la realidad y acierta en aproximar el patrón electoral ecuatoriano al caso nuestro. Habría que hacer énfasis (Gustavo B., lo ha hecho en otro momento) en que hay vectores usados por la derecha en lo que podemos hacer poco, pero tenemos responsabilidad en errores propios. Pongo un ejemplo, la inexplicable actitud de atacar con enjundia a nuestros aliados (dentro de ellos el Verde, que nos acompañó en la 2da vuelta del 2018) por razones en donde se confunde lo político con lo ideológico. En Ecuador, Correa, pudo haberlo corregido y no lo hizo. Acá, salvo las últimas semanas, hemos insistido con fiereza en ese error que nos puede salir muy costoso. Y de paso, Ecuador tenía mejores condiciones que las nuestras. Allá ya lograron modificar la correlación de fuerzas en el legislativo, acá estamos lejos y aún así ellos perdieron. Una casi insignificante minoría de derecha los derrotó; ello nos debe advertir en estos meses previos a la competencia del 2022…

  5. alfredo Vicente chaves | 12 abril, 2021 at 3:04 pm |

    Muy buen análisis y que ojalá esta situación no se pase por alto. Esta es una lección que debemos aprender todos los alternativos si no queremos que Uribe y su secta se perpetúen en el poder.

  6. Gustavo Bolívar hace un análisis bien ajustado a la realidad y acierta en aproximar el patrón electoral ecuatoriano al caso nuestro. Habría que hacer énfasis (Gustavo B., lo ha hecho en otro momento) en que hay vectores usados por la derecha en lo que podemos hacer poco, pero hay responsabilidad nuestra en errores cometidos por nuestra. Pongo un ejemplo, la inexplicable actitud de atacar con enjundia a nuestros aliados (dentro de ellos el Verde, que nos acompañó en la 2da vuelta del 2018) por razones en donde se confunde lo político con lo ideológico. En Ecuador, Correa, pudo haberlo corregido y no lo hizo. Acá, salvo las últimas semanas, hemos insistido con fiereza en ese error que nos puede salir muy costoso. Y de paso, Ecuador tenía mejores condiciones que las nuestras. Allá ya lograron modificar la correlación de fuerzas en el legislativo, acá estamos lejos y aún así perdieron. Una casi insignificante minoría de derecha nos derrotó; ello nos debe advertir en qué estamos meses previos a la competencia del 2022…

  7. Una lección, con suficiente anticipación.
    El diablo anda suelto.

  8. F. A. Cuervo | 12 abril, 2021 at 9:39 am |

    Como siempre, muy acertado el análisis del senador Bolívar. Solo agregaría que desafortunadamente, Correa le ha hecho daño a los movimientos alternativos, pues con su brusco viraje al extractivismo, siendo entonces Presidente, sembró confusión ideológica en la mucha población poco informada, por no decir ignorante, que allá igual que aquí, la emboban con cualquier patraña.
    Seguimos adelante, con Ud., senador Bolívar.

  9. RAFAEL CAVANZO | 12 abril, 2021 at 8:45 am |

    DIVIDASE LAS IZQUIERDAS Y LA DERECHA TRIUNFARÁ AQUÍ Y EN TODAS PARTES ….?

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