Los Gustavos
Las Fuerzas Armadas y el Pacto Histórico
No ideologizar a las fuerzas armadas: revertir la ideologización que ya sufrieron.
Columna del 14 de marzo de 2021 sobre un asunto que la izquierda colombiana rara vez trataba de frente: qué lugar debían ocupar las fuerzas armadas y de policía en un proyecto político de cambio.
La propuesta
El texto sostiene que las reservas y el personal en retiro deben poder expresarse dentro de la coalición, y que su exclusión es un error de cálculo además de una injusticia. El argumento es que se trata de un colectivo numeroso, con presencia en todo el territorio, con demandas propias sobre pensiones, salud y reconocimiento, y que ninguna fuerza política se lo había disputado en serio.
El argumento sobre la ideologización
La parte más citada responde por anticipado a la objeción previsible. La columna niega que se trate de ideologizar a las fuerzas armadas, y sostiene lo contrario: que ese proceso ya ocurrió, por la vía de la captura de sus estructuras educativas y de asesoría por parte de sectores de extrema derecha.
El caso que usa como prueba es el de José Miguel Narváez, condenado por su participación en el asesinato del humorista Jaime Garzón en 1999, y que antes de esa condena había dictado clases y prestado asesoría en escuelas de formación militar. El texto menciona también el papel de figuras civiles como Fernando Londoño Hoyos en la definición del discurso interno de la fuerza pública.
La conclusión es que una institución cuyos formadores incluyeron a un condenado por el asesinato de un periodista no es una institución neutral a la que se pretenda politizar, sino una institución politizada a la que habría que devolver su carácter profesional.
Lo que propone concretamente
Tres cosas: revisión de los planes de estudio y de quién los imparte; canales formales para que las asociaciones de retirados participen en el debate público sin quedar adscritas a un partido; y separación clara entre la función policial y la militar, con la Policía saliendo del Ministerio de Defensa.
Este último punto, marginal en 2021, se convirtió en una de las discusiones centrales del país dos meses después, durante el paro nacional.