Médicos cubanos nos invaden parte III

Crónica escrita a cuatro manos por: Urías Velásquez /twitter: @UriasV y Nicolás Maldonado /twitter: @DrNickolaz

Médicos Cubanos nos Invaden (Parte III de III)

Al finalizar el curso premédico de tres meses, dos circunstancias importantes sucedieron: primero, me otorgaron una visa de residencia temporal que me hacía prácticamente cubano y me permitía ir a donde quisiera sin restricción o supervisión y, lo mejor, disfrutando de todos los descuentos que se aplica a los estudiantes. De tal manera que, a partir de ese momento, los atractivos turísticos estaban a mi alcance y pagando precios verdaderamente módicos: en ocasiones hasta cuarenta veces menos que lo que pagan los turistas, para que se hagan una idea: por entrar al Museo del Capitolio, un cubano o un estudiante visado paga cinco pesos cubanos (unos quinientos pesos colombianos), mientras que un turista paga cinco dólares (unos veinte mil pesos colombianos).

La primera salida sin supervisión fue muy emocionante, yo todavía la recuerdo, no estaba solo sino que iba con otros compañeros estudiantes: Camilo de Bogotá, Yudith Liseth y Tania González de Manizales con quien el gusto por la música nos unió desde el comienzo y por los siguientes cinco años.

Tan pronto nos dejó el bus en la calle obispo de la Habana caminamos derecho hasta llegar al corazón de la plaza de armas. Una vez ahí, directo a la primera pastelería que vimos abierta: a comer los famosos brazos de reina del lugar. Después de estar satisfechos, reanudamos la caminata, esta vez hacia el malecón y allí buscar un bar: el calor nos hacía desear intensamente una cerveza Bucanero helada mientras probábamos un tabaco popular de esos que consumen rutinariamente los cubanos de verdad y que no cuestan más de un peso. ¡Ah que maravilla! Todavía puedo ver y oir el murmullo de bienvenida que nos tributó el mar que feliz arremetía contra la arena y las turistas desprevenidas.

La segunda circunstancia importante después del premédico fue la definición de la facultad donde estudiaría la carrera. Me asignaron la provincia de Cienfuegos. Nada menos y nada más que la hermosa Perla del Sur, un verdadero paraíso tropical al que los turistas, tanto nacionales como extranjeros, siempre deseaban ir. Además, la ciudad de Los Elefantes, el mejor equipo de beisbol del país donde el beisbol es el deporte nacional. (Jajajaja, ¡Ojalá que no me estén leyendo los seguidores de Los Industriales).

En Cienfuegos llegamos a una escuela rural modificada, que como todas las escuelas cubanas tiene nombres de héroes bien sean nacionales o latinoamericanos, llamada Federico Fernández Cavada en homenaje al prócer revolucionario de esa ciudad que luchó en la Guerra Grande o Guerra de los Diez Años entre 1868-1878 y que fue la primera de las tres guerras cubanas de independencia contra las fuerzas coloniales españolas.

El lugar básicamente constaba de dos edificios de dormitorios, un comedor central, un área deportiva, una biblioteca siete por veinticuatro y varias aulas, todas con aire acondicionado, infraestructura de video conferencia y quince computadoras en red conectadas a las bases de datos académicos tanto de Cuba como del resto del mundo. También había un servidor dedicado para el correo institucional. Y mucho, mucho, mucho café que bebíamos no por tazas sino por litros y el que poco a poco aprendí a consumir al estilo cubano: con chicharos.

En Cuba las carreras de salud son reglamentadas por el ministerio de salud, mientras que el resto de los estudios se rigen por el ministerio de educación. Esto garantiza, por un lado, que la salud no se convierta en un negocio y, por otro lado, que exista coordinación de los estudios con las necesidades de salud de la población. Así que, además de los dos bloques académicos es mandatorio hacer prácticas comunitarias que varían según el tema que se esté afrontando. Por ejemplo, si se está estudiando las visitas domiciliarias entonces se deben realizar visitas a las comunidades. Eso sí, todos los costos, entre esos los de trasporte, están cubiertos por el programa. Por supuesto, el volumen de estudio y trabajo por momentos se convierte en algo abrumador.

En todo caso el trabajo con las comunidades me permitió conocer al cubano de verdad, a ese que los noticieros y los periodistas colombianos al servicio del régimen que nos tiene sumidos en la pobreza y en la falta de oportunidades no bajan de indigente, resentido, comunista, y desesperado limosnero que noche y día espera en las costas de la isla a que “el gobierno de los barbudos” se descuide para emigrar a la Florida amontonados en una balsa que sí o sí naufragará exactamente a cien metros de la costa estadounidense.

Pero no hay tal, los cubanos, en general, son:

—un pueblo muy instruido pues todos, absolutamente todos, por lo menos han terminado el bachillerato que incluye en los últimos tres años una formación vocacional que de no querer seguir estudiando les alcanza para ejercer tareas técnicas y tecnológicas.

—un pueblo con valores, conocedor de su historia, orgulloso de su raza, y sumamente digno, “Cuba no se vende”, te dicen.

—un pueblo al extremo hospitalario, conversador, creativo y, por sobre todo, sumamente solidario: lo comparten todo, en su ADN está implícita el respeto y el bienestar del otro: llegas a una casa cuando están comiendo y literalmente se sacan el bocado de la boca y redistribuyen los alimentos entre todos los presentes.

—un pueblo sumamente alegre que es capaz de “ponerle cara amable al pan duro”

En el tercer año de la carrera nos trasladaron a la ciudad de Las Tunas, a una escuela más grande, diez minutos a pie del Hospital Universitario “Ernesto Guevara”. A partir de este punto la educación se administró por completo en el hospital. En las mañanas se participaba de los pases de visita en las rotaciones que se fueran teniendo, y en las tardes se recibían conferencias. Además de eso, se tenía asignado tiempo en los servicios de urgencias una vez por semana, de 4 pm a 8 am. Y, adicional a esta actividad académica, cada quien se podía ofrecer como voluntario para estudiar con mayor profundidad la especialidad que deseara. Yo, por ejemplo, hice ayudantías en cirugía durante todo mi ciclo clínico de pregrado.

Aparte de la vida académica, las facultades de medicina fomentan mucho que los estudiantes se vinculen en actividades extraacadémicas. Fue por eso que junto con mis amigos formamos una banda de thrash/death metal. Y tuvimos tanto éxito que con la ayuda un amigo cubano y la AHS –Asociación Hermanos Saiz- llegamos a presentarnos en el festival nacional 🤘😈🎸: El Rock de La Loma, en la ciudad de Bayamo, provincia de Granma.

Gracias a mi abundancia de escasez económica la mayoría de las vacaciones académicas no pude retornar a Colombia así que las pasé en Cuba. Pero fueron fructíferas en extremo pues aproveché para conocer todos y cada uno de los rincones de la isla. Y eso me ayudó meterme en las entrañas del cubano, de su historia, de su vida, de su manera de concebir al mundo:

Los cubanos –como ya dije- son solidarios así que mochila al hombro me fui a “pedir botella” –así le dicen allá a pedir un aventón, a “echar dedo”. Y tuve tanta suerte que en los diversos y abundantes eventos culturales que se hacen a diario pude ver en concierto en vivo a Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Mercedes Sosa, Piero, la Charanga Habanera, incontables reggaetoneros y además algunos grupos internacionales como Sepultura y Audioslave.

Fue durante estos periplos que muchas cosas sobre Cuba se me metieron en el alma y me marcaron profundamente:

—La educación universal y gratuita en todos los niveles, léase bien, en todos los niveles, así que quien quiere estudiar hasta ser profesional, tener postgrados o doctorados los puede hacer con un adicional: los estudios universitarios se hacen en instituciones  que cuentan con residencias estudiantiles. Y el gobierno provee todo lo necesario. Una educación que, por lo demás, busca el desarrollo individual y al mismo tiempo la productividad. El estudio secundario se divide en diferentes preparatorias según las aptitudes de los estudiantes: Hay pre de arte, de medicina, de matemáticas, de educación, de servicios, etc. Esto permite que los profesionales no solo tengan vocación, sino que ya tengan una base de conocimiento sobre su profesión. Excelencia en la formación garantiza profesionales competentes.

—El sistema de salud está diseñado para mantener la salud y prevenir la enfermedad, lo que permite una distribución eficiente de los recursos para la atención de niveles más complejos. Todos los médicos son especializados. Los médicos que atienden en la comunidad son familiares, y hay un consultorio en cada barrio. En los barrios grandes hay varios consultorios. La idea es tener un médico por cada dos mil personas. Hay consultorios más densamente poblados y otros con menos, según su distribución geográfica. Estos consultorios en la comunidad están dirigidos por un policlínico, que es un puesto de salud con lo mínimo para atender una urgencia vital y estabilizarla si necesita atención de mayor complejidad. Algunos tienen salas de parto. Los policlínicos le rinden cuentas a la dirección municipal de salud pública, que puede o no tener un hospital de primer nivel, según el tamaño del municipio. Todo está diseñado para tener una respuesta rápida y eficiente.

—la renta básica universal. A todos los ciudadanos cubanos y a los extranjeros residentes se les entrega mensualmente un mínimo de abastos para su casa: arroz, aceite, sal, granos, carnes, leche, y según la composición familiar algunos adicionales como lo necesario para la dieta de diabéticos y demás. Los salarios son muy bajos si los comparamos con los colombianos, pero las cosas son absurdamente baratas y el estudio y la salud –como ya se dijo- son gratis y los medicamentos que no se entregan de forma gratuita tienen unos precios risibles.

Ahora bien, no voy a negar que vi cosas feas en Cuba. Abusos policiales –claro, cientos de veces en menor grado que los que suceden en Colombia-, corrupción política –millones de veces menor que hay en Colombia-, contrabando, prostitución –mucho menos caótica y relacionada con el narcotráfico como la que tenemos en Colombia- , delincuencia común –en un grado ínfimo comparado con el que se da en Colombia-, gente que abusa del estado, en ocasiones viví desabastecimiento de alimentos, de ropa, de aseo –claro, jamás al nivel de morir de hambre o tener que andar desnudo como si sucede a millones de compatriotas en Colombia-, hasta viví escasez de cerveza –esa sí nunca se da en Colombia-. Pero a pesar de las dificultades en el transporte, o que se fuera la luz a veces, la impresión general que me llevé es que su vida es mucho mejor que la nuestra, a pesar de toda la propaganda negativa que sobre ellos nos hacen los RCN, CARACOL, RED+, BluRadio, Semana, El Tiempo, entre otros.

Sí amigos, Cuba es un país pobre pero no por sus gentes o su gobierno sino por el bloqueo gringo a su economía y su espectro electromagnético que ya sobrepasa los 60 años, un bloqueo inhumano que les provoca infinitas dificultades, un bloqueo que tiene un origen claro y cierto: el que los cubanos se hubieran opuesto a que los norteamericanos: republicanos y demócratas, convirtieran a la isla en el prostíbulo más grande sobre la tierra.

Un bloqueo frente al cual Cuba se las ingenia para salir adelante, creando las industrias que los autoabastecen, desarrollando soluciones tecnológicas propias, cultivando la tierra con sus propios métodos, exportando tecnologías en salud y, finalmente, compartiendo con otros necesitados del mundo sus ya muy famosos y reputados profesionales médicos.

El 20 de julio de 2012 en ceremonia oficial número 6 de las promociones de la ELAM, yo, un humilde colombiano con sueños, me convertí en médico y en mientras caminaba a recibir el diploma en mi lo profundo de mi alma recordé a todas y cada uno de las personas que hicieron posible semejante milagro: a mi mamá primero, claro, a su persistencia, a sus ganas de que algún día pudiéramos mejorar nuestras condiciones de vida, a mi hermano que me permitió vender sus artesanías en las calles de la costa caribe colombiana, a mi hermana Sarita que no podía hablar de la emoción que le producía el hecho de ver a su hermano progresando, a su exnovio y su señora madre que me llevaron los formularios de la convocatoria, a Colombina que corría y despertaba al barrio con lágrimas en los ojos por la alegría que sentía por la beca que me habían otorgado, a las gentes de Turbaco y en especial a los vecinos del barrio Bellavista, a los funcionarios de la embajada de Cuba en Colombia que hicieron posible la oportunidad, a mis amigos José Daniel y Jenny Angélica que estuvieron siempre a mi lado, y a mis otros compañeros de estudio que tanto me ayudaron y soportaron en las madrugadas los lamentos de heavy metal de una guitarra desenfrenada que al contacto con mis dedos enloquecía, al gobierno cubano que estableció las becas, pero, por sobre todo, al pueblo cubano que me acogió, me amó, me alimentó y me dio la formación que hoy me permite en un barrio pobre bogotano cuidar de la salud de esas personas que aquel día, en ese baño, imagine que abrazaría en mis manos y les diría al oído: de esta salimos, de esta nos curamos, porque hay un mundo más allá, un mundo de hermanos y de solidaridad donde todos, absolutamente todos podremos desarrollar nuestros sueños.

Fin.

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19 Comments on "Médicos cubanos nos invaden parte III"

  1. Yo visité Cuba como turista, vi pobreza pero no la miseria que se ve en mi país,allá no todo es perfecto, las necesidades básicas son suplidas y la calidez de su gente y su hermosa isla hacen de Cuba un buen vividero

  2. Me encantó tú columna, ojalá la vida nos permita construir un país mejor en esta Colombia, yo era de la personas que pensaba que Cuba no tenía nada bueno, que allá era pura dictadura como dicen los médicos de comunicación, poco a poco me e dado cuenta que mucho de lo que dices esos medios no es tan siento y ya tengo más claro que clase de país quiero y que mucho por mejor.

  3. Me encantó tú columna, ojalá la vida nos permita construir un país mejor en esta Colombia, yo era de la personas que pensaba que Cuba no tenía nada bueno, que allá era pura dictadura como dicen los médios de comunicación, poco a poco me e dado cuenta que mucho de lo que dices esos medios no es tan siento y ya tengo más claro que clase de país quiero y que hay mucho por mejor.

  4. Ernesto Pedroza | 26 agosto, 2020 at 6:10 pm |

    Ese país que describe el médico lo fabricó su ideario. De todas formas es señal de buena educación no hablar mal de quién te da la mano.
    El Centro Neurológico de Cuba creado bajo dirección de Hilda Molina, fue ideado por la cantidad de cubanos sufriendo enfermedades derivadas de Sistema neurológico y nervioso. En este país lo que no hay es desarrollo para quién no sea emprendedor y trabajador, este país no es para pedigüeños. Pregunten por Hilda Molina (miembro de partido y de la Asamblea, amor idílico de Fidel) desde 1960. Cuando dijo la Verdad le dieron encierro domiciliario,hoy reside en Argentina. Con tu cuento a otra parte

  5. Reinaldo Epia | 26 agosto, 2020 at 7:06 pm |

    Excelente artículo. También fuimos premiados por el gobierno de Cuba con una beca para que hoy mi hija sea medica y especialista. Visite Cuba 3 veces y volvería a ir otras 3 y más. Toda turista debería ir a Cuba, es maravillosa desde la capital hasta la provincia . Y es verdad, son pobres pero dignos.

  6. QUE BARBARIDAD
    UN PAIS DONDE NO HAY LIBERTAD DE PENSAMIENTO NI DE EXPRECION LIBRE UN PAIS QUE REPRIMEA LOS OPOSITORES UN PAIS DONDE SE CONTROLA LA COMIDA LA VIVIENDA TODO UN PAIS QUE NO SE PERMITE SALIR DEL PAIS UN PAIS QUE APOYA EL TERRORISMO INTERNACIONAL
    UN PAIS FONDE LA PROPIEDAD PRIVADA NO EXISTE COMO PUEDEN DECIR QUE NO HAY MISERIA?
    UDS CREEN QUE LOS BALSEROS LO HACEN POR GUSTO O POR NECESIDAD
    MEDIQUITOS SABIAN QUECUBA ERA LA SGDA POTENCIA ECONOMICA CIENTICA Y CULTURAL DE AMERICA
    SABIAN QUE LA FAC DE MEDICINA TIENE MAS DE 100 AÑOS QUE ERA RECONOCIDA MUNDIALMENTE IGUAL LA FAC DE ARTE
    MENTIRAS COMUNISTAS.
    MIREN LAS JINETERAS UN CUBANO PUEDE COMPRAR EN ALMACENES DE LOS HOTELES O BAJARSE ALLA
    ESTOS BANDIDOS HAN APOYADO A CHAVES A MADURO A LAS FARC AL ELN QUE LES HAN CAUSADO TANTO DOLOR A AMERICA
    CUBA 11.500.000 DE HABT Y EL 90% VIVEN EN POBREZA
    QUEDENSE ALLA EN COLOMBIA SOBRAN

    • La ignorancia es atrevida. Debería darse la oportunidad de conocer a ese país maravilloso y a sus gentes colmadas de dignidad. En Cuba hay propiedad privada, aunque usted no lo crea ni sepa. Infórmese. Obviamente no existe la acumulación absurda que se presenta en nuestro país fruto del despojo histórico de tierras y que ubica a Colombia entre los cinco países más inequitativos del mundo. En cuba la impunidad no supera el 3%, el desempleo es del 4% y el abandono de un menor de edad es un delito duramente castigado, mientras que en nuestra “Colombia libre y democrática” hay cerca de 30.000 niños abandonados, la impunidad llega al 97% y el desempleo históricamente ha sido superior a dos dígitos. Sabía usted que en Cuba la violencia contra la mujer es un delito gravemente castigado mientras que en Colombia es deporte nacional? Habla usted de los balseros cubanos que, a propósito, no volvieron a ser primicia en los noticieros después de que el gobierno gringo abolió la ley de pies mojados, pies secos. Toda una migración estimulada como parte de la ofensiva gringa contra Cuba, o se le olvida que esa ley le permitía a los cubanos que llegaban ilegalmente al país de la libertad cobrar bonos mensuales y beneficios? Durante muchos años fueron los únicos ilegales que eran recibidos y premiados por “liberarse del régimen”. Eso se acabó y con la abolición de esa ley el show de los balseros finalizó. Para su información cualquier cubano puede entrar y salir de la isla cuantas veces quiera siempre que sea de forma legal, como debe ser. Menciona usted el terrorismo, le parece que en Colombia no vivimos un terror permanente con esa carnicería diaria de masacres, robos, extorsiones, asesinatos que opinadores irresponsables ahora llaman “ajuste de cuentas”, cuando se sabe que obedecen a la política de exterminio de estos salvajes y sanguinarios a quienes eligieron como gobernantes, mafiosos que nos están matando con la corrupción y el robo de los recursos públicos que deberían destinarse a educación y salud. Habiendo conocido Cuba, con gran tristeza y total sinceridad le digo que como sociedad los colombianos no le damos ni a los talones a esa nación tan organizada y civilizada como es Cuba. No denigre de lo que no conoce. Por último, felicito al médico autor de la crónica porque es evidente que aprendió que la medicina y la educación no deben ser un negocio y que quien se forma como médico lo hace para servir a la comunidad y no para aprovecharse de la necesidad humana de un pobre enfermo para exprimirle hasta el último denario como ocurre en Colombia.

    • Almudena Almanza | 29 agosto, 2020 at 8:49 am |

      Típico colombiano

  7. Raúl vanegas | 26 agosto, 2020 at 8:05 pm |

    Jaja, se ve un post típico de un estudiante de la nacional pro Che Guevara, prefieren tener”todo” a cambio de sin libertad , trabajar y progresar, totalitarismo!

    • Qué maravilla la libertad que se vive en Colombia. Le parece muy libre quedar amarrado y trabajando 30 o 40 años para el sistema financiero mientras paga la educación, la casa, el carro, la salud, la tv, el Internet, etc con tarjeta de crédito? La gran desgracia de la pequeña es que viven tan esclavos del sistema capitalista que ni siquiera son conscientes de cómo están esclavizados a pesar de pagar impuestos por todooooo, dineros públicos que se los roban sin que haya posibilidad de decir ni pío sobre el tema porque te matan, te desaparecen, te persiguen, te calumnian si te atreves a denunciar. Eso es libertad? Estigmatiza a los estudiantes y egresados de la U Nacional, pero realmente ellos no tienen la culpa de que los hayan formado para pensar libremente y no ser borregos.

  8. Manuel Humberto López Rodríguez | 26 agosto, 2020 at 10:50 pm |

    Muchas gracias al autor de estas reseñas.
    Saludos de un cubano.

  9. Se fue hablar y despreciar de la Nación dónde naciste, ojalá que el toque que compro sea si regreso.
    Prefiero a Colombia mil millones de veces, que su Cuba

  10. Sera posible que este comentario se haga viral en una colonia yankee? imposible!! Esto es una blasfemia en una sociedad conventual y camandulera. Nuestra adolorida Colombia todavía no ve la luz al final del túnel. Pobre “país”

  11. María Elena Collazos | 27 agosto, 2020 at 10:48 pm |

    Bellísima, se me aguaron los ojos!

  12. Al autor de la crónica, sinceras felicitaciones por su escrito. Refleja la realidad de una sociedad y un país que es faro y ejemplo para el mundo. Cuando viajé a Cuba lo más difícil fue mi regreso a Colombia. No quería volver porque realmente la paz, la alegría, la calma, la transparencia, la tranquilidad que se vive en Cuba es mágica, te atrapa. Regresar a mi país y volver a sufrir el caos que se vive en Colombia es una carga muy, muy dura. La vida es corta para tener que soportar tanta barbarie e injusticia social como la que nos toca aguantarnos diariamente a los colombianos. Con tristeza, pero absoluta seguridad, debo decir que el país y la sociedad colombiana están enfermos… Nos falta todooooo. Consciencia social, honradez, solidaridad, seguridad, libertad, paz…. Puede que los cubanos no tengan tantos aparatejos, tecnologías o bienes de consumo, pero tienen civilidad, están tranquilos, viven sin miedo, cantan y bailan todo el tiempo, no tienen afanes…. Una vida así, ningún dinero la puede comprar.

  13. Tiberio Tibaná | 29 agosto, 2020 at 8:38 am |

    La inmensa mayoría de los colombianos creen que Colombia es el mejor país del mundo y nunca han salido a ningún lado.
    Para conocer hay que salir.
    Ya lo dijo un ilustre pensador. Quiere librarse de prejuicios, !viaje!

  14. Tiberio Tibaná | 29 agosto, 2020 at 8:46 am |

    Cuando salgo al exterior evito a los colombianos, pues siempre van cargados con sus prejuicios. Empezando por sus gustos culinarios. Comparando la comida que le sirven con la de la casa.
    Lo decía el escritor Óscar Alarcón, citando a Ortega y Gasset “Yo soy yo y mis circunstancias” Pero sí hubiese conocido a los colombianos, hubiese exclamado “Yo soy yo y mis prejuicios”

  15. Cuba y su pueblo son la dignidad de América. Rubén: esa descarga que tu pedias aún sigue en la sala de espera de muchos pueblos de América Latina, descansa en paz inmortal.

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