Burbujas, orgías y festines

Columna Gustavo Petro

Por Gustavo Petro

Cuando los acontecimientos alrededor de la suerte judicial de Uribe nos van mostrando cómo se elevan los niveles de violencia y de tensión. Cuando vamos de masacre en masacre. Cuando la pandemia se expande ante un gobierno que muestra su mayor incapacidad. Ahora que la muerte llena de indignación los momentos y los días, es imprescindible ir siempre detrás de los hechos, analizarlos descubriendo sus causas, tratar de acertar en ello para proponer lo que podría superar con éxito un momento tan difícil como el que  vivimos. Una crisis de la vida es lo que tenemos. Y solo el pensamiento y la acción conjunta puede superarla.

Que la detención de Uribe esta correlacionada con la intensificación de las masacres es un hecho. Que buscan crear un clima de desestabilización máxima para presionar su libertad y acorralar la Corte Suprema, es lo que muestran los hechos. Que buscan que la sociedad vuelva a clamar por un padre mafioso que brinde seguridad, también mafiosa, es indudable.

Pero detrás del desespero violento de la extrema derecha y del traquetismo armado, muy influenciado ya por la barbarie de los carteles mexicanos, hay una realidad económica que hay que analizar y descubrir.

Pertenezco a esas escuelas de pensamiento que nos enseñaron que mucho de lo que sucede en la historia, en los acontecimientos, en lo jurídico y político, en lo ideológico y hasta en las percepciones, tiene que ver con una realidad económica sin cuyo análisis no podemos proponer soluciones serias y acertadas, y sobretodo, eficaces.

Uribe en su entrevista/propaganda después de su detención domiciliaria, hizo una afirmación que pasó desapercibida a los oídos subjetivos de las periodistas que lo entrevistaban.

Dijo a sus huestes que no podían dejarse engañar de quien propusiera soluciones a la crisis económica. Esa frase no fue lanzada en vano. Uribe es antes que nada un político y calcula, olfatea, percibe circunstancias que serán determinantes en la política. Sabe que el país está arruinado, que esa ruina se profundizará el año entrante y que su gobierno, el de Duque, no tiene soluciones.

Calcula que aquí está su gran falla y les pide a sus huestes no reflexionar en el asunto, creer, como asunto de fe, que Duque los sacara de la ruina. Porque las huestes de Uribe, como el conjunto de Colombia están en la ruina.

Colombia está en ruina.

No solo tenemos ya una de las tasas de contagio del covid, del volumen de muertos y de la tasa de muertos por millón por covid más alta del mundo, sino que ahora, también, tenemos una de las crisis económicas más profundas del mundo. Ya casi superaremos a México y a Perú, y nos colocaremos en ese triste podio americano del trio más ineficiente ante la enfermedad, la troika de los gobernantes que dejaron morir a su pueblo: Trump, Bolsonaro Y Duque. El trio de los presidentes que peor manejaron la pandemia en todo el continente, pero también estaremos en el podio americano de los países más arruinados, con mayor desempleo y con su economía más golpeada.

La política de Duque centrada en debilitar, casi desde el inicio, la cuarentena estricta para reactivar la economía, ha sido un fracaso.

En realidad, no pensó reactivar la economía, para lo cual una cuarentena estricta que garantizase el control de la pandemia era fundamental. En realidad Duque pensó, en medio de una crisis integral dantesca, salvar un sistema económico profundamente agrietado y decadente.

¿Cuál es ese sistema económico?

La economía colombiana desde hace 30 años gira alrededor de la cocaína el petróleo y el carbón.

Las tres mercancías representan un sistema de captura de riqueza de países extranjeros de los que transferimos parte de su propia riqueza hacia nosotros, a partir de altos precios de la droga por la prohibición, y de los altos precios del carbón y del petróleo. Los altos precios representan en realidad rentas que se transfieren desde afuera del país. Las del petróleo y el carbón provienen de la cartelización de los extractores, muy impulsada en su momento por Chávez. Nuestra economía vive, por tanto, de la renta, y no de la inversión productiva o del trabajo de su sociedad.

Es una economía fácil y fósil. Se basa en la adicción. No hay que conquistar ningún mercado. Adictos a la cocaína y a la gasolina, envían sus miles de millones de dólares al país y aquí se reparten, diría que, a sangre y fuego, a golpes de vivezas, de apropiación fraudulenta. Tenemos una riqueza transferida y no trabajada por nuestra sociedad.

Ese modo de vivir crea burbujas. En su mejor momento la burbuja se generó por la entrada masiva de decenas de miles de millones de dólares que revaluó el peso, es decir, que aumentó nuestra capacidad de compra en el mundo. Nos creímos ricos al comprar en Miami cualquier chuchería.

Chucherías, motos, carros, televisores, alimentación, zapatos, vestidos, lujos; todo lo que pudiéramos consumir fue entrando por los puertos, comprado por los dólares del carbón, del petróleo y de la cocaína. Creció una clase media que confundió su deseo de no volver a la pobreza de la que había salido, con odiar a los pobres. Una parte sustancial de la sociedad decidió apoyar a los representantes políticos de ese sistema económico que nos convertía en grandes consumidores de chucherías del mundo. La gente se lanzó al aplauso generalizado de esos representantes. Así crecieron Uribe y el uribismo.

No importaba que esa riqueza ilusoria tuviese como origen primario el dinero de la cocaína o la extracción de los combustibles que están acabando con la vida del planeta.

En la orgia del dólar y de las chucherías importadas se nos olvidó, que se quebraría todo asomo de producción y de trabajo nacional, que se arruinaría nuestra agricultura y nuestra incipiente industria; que ese raquitismo productivo originaría una masa de rebuscadores en la calle, de desplazados de los campos, y de asalariados mal pagos, inestables todos, buscando ganar en la repartija, unas migajas de esos dólares que entraban a manos llenas y por borbotones.

Sin agricultura e industrias, ¿para que iba a importarnos el saber? ¡Que pereza! Ese esfuerzo no era necesario. Para qué iba a importarnos la investigación, la ciencia, o cómo crece la universidad y la calidad de los profesores. ¿Para qué nos iba a importar la suerte del alicaído hospital público si las clínicas privadas nuevas y privadas, iban a crecer y dar servicios para engañarnos con servicios de baja calidad que siempre postergaban las EPS? Si la importación de drogas se podía sufragar con el lavado de los dólares, así el Estado las pagara diez veces por encima de su valor. Los dueños de la salud privada podían ahora abrir campos de golf y mostrarnos que, en los llanos, en Rionegro, Antioquia, o en la Sabana de Bogotá se puede vivir como se vive en la Florida.

La competencia económica consistía en establecer cual “mall”, con más productos y marcas importadas, podría ser más grande que los “malls” de la Florida. Hasta los hijos de Uribe entraron en la competencia. Malls y centros comerciales que, sorprendentemente, tenían productos iguales y más baratos que los suministrados en la Florida, porque por allí se colaban por miles de millones, los dólares lavados de la cocaína y la corrupción.

Durante 30 años se construyó una burbuja de riqueza que creímos, era de verdad. Confundimos riqueza con dinero, creímos que el dinero podía auto reproducirse, que había una manera mágica de hacer del dinero más dinero, y fuimos engrosando la economía de la mentira, sin producir. Si la teoría de la economía decía que eso no era posible, pues esas teorías no salían en la televisión para preocuparnos, se silenciaban, ni siquiera se enseñaban en la universidad.

¿Por qué tendría que haber preocupaciones, si teníamos el mejor ministro de hacienda del mundo y el mejor policía del mundo y los economistas más capaces de acuerdo a los noticieros de la televisión, que, de paso, pasaron a ser propiedad de los grandes propietarios de la economía de la mentira?

¿Si podíamos usar los carros y las motos importadas igual que los norteamericanos, para qué llamarnos subdesarrollados o latinoamericanos? Ya nos estábamos pareciendo tanto a los Estados Unidos que hasta nos creíamos parecidos físicamente a ellos. Tanto que en las redes sociales se notaba la superioridad racial y la discriminación hacia el indio y hacia el negro. Ya la competencia consistía en saber qué tan blanca era nuestra piel. Ya no era sino defender en el mundo lo que defienden los norteamericanos, para pensar que estábamos en el lugar correcto de la historia, en el lado de los buenos contra los apaches de las películas.  Solo nos faltaban las autopistas.

Para conseguir esas autopistas, invertimos todas las regalías y el dinero libre del presupuesto en algo que llamamos las 4G. Si los contratistas elegidos a dedo por la corrupción en los gobiernos nos traían las autopistas, pues que importaba que se robaran parte del dinero si las podían construir. Qué importaban Odebrecht o Luis Carlos Sarmiento, pobre señor víctima de tantas críticas. Roban, pero hacen, dijimos. Con esas autopistas podríamos ser iguales a los EEUU. ¡Eureka! nos habíamos desarrollado. El norte de Barranquilla, y la zona G y T de Bogotá y las zonas rosas, así las llamamos, no tenían nada que envidiar al Miami Beach. ¡Viva Uribe!

Pero no era tal. Por eso Uribe lanzó su advertencia, el sueño se desvanecía.

La pandemia mostró lo que ya desde el 2015 se percibía. La burbuja había estallado. Primero porque los mexicanos se quedaron con la mayor parte del valor de la droga prohibida. En Colombia solo van quedando los ejércitos privados, el control mafioso y la masacre. El dinero se queda en la ciudad de México, en Sinaloa y en Jalisco. Segundo, porque se desplomaron los precios mundiales del carbón y del petróleo, y no por unos días o meses. Se cayeron definitivamente, la recuperación no es en V, como dicen los gurús que entrevista nuestra prensa pero que son desconocidos para el mundo.

La acción de la OXY, la multinacional petrolera bajó, de 80 dólares en el 2018 a 13 dólares hoy. Se desplomó el gigante y con él, muchos más gigantes. Se desplomó la Venezuela saudita, que nos compraba los únicos productos industriales que exportábamos hasta que el jefe del embrujo decidió bloquearla. Creímos que lo que se caía era el castrochavismo y el socialismo de mentiras, cuando lo que cayó fue el petróleo y de paso nuestra Ecopetrol uribista. Su acción en dólares pasó de 1,33 en el 2018 a 0.57 en el 2020, es decir que nuestra empresa más grande cayó a la mitad de su valor y con ella se fue al despeñadero buena parte de la economía de la mentira.

Así despertamos de la fiesta. Se odió al que prendió la luz, le echamos la culpa al vecino, nos indignamos con el que llamamos mamerto por haber anunciado que esto iba a pasar. Los centros comerciales que querían competir con el Sawgrass Mills de la Florida, se quedaron vacíos, las zonas francas corruptamente conseguidas dejaron desocupadas sus bodegas, la clase media desapareció, el país se arruinó.

De pronto la pandemia nos trajo a la realidad. No éramos gringos sino latinoamericanos, y como la mayoría de los latinoamericanos habíamos perdido cuatro décadas apostando a extraer lo que el azar geológico puso debajo del suelo sin siquiera pensarlo, sin siquiera promover el saber. Dejamos a nuestra juventud sin saberes y a nuestra sociedad en la ignorancia. El campesinado ya no estaba en los campos. Fueron desplazados por los beneficiarios de la economía de la mentira. Los industriales se habían transformado en simple propietarios de zonas francas, de poseedores de bodegas para la importación. Nos quedamos sin agricultura y sin industria, nos quedamos sin la verdadera riqueza que era el trabajo.

De pronto en el final de la fiesta alguien dijo que los padres clásicos de la economía habían analizado, demostrado y repetido hace dos siglos, que la riqueza solo nace del trabajo. Tal verdad científica seguía siendo cierta en el mundo que no veíamos por mirar la Tv de los grandes potentados del país.

Eso fue lo que olfateo Uribe y que sus amigas periodistas no entendieron cuando pronunció sus palabras.

Uribe sabía que el sistema económico sobre el que había soportado su proyecto, al que llamó los tres huevitos, se caía, se esfumaba y no volvería porque los huevos son frágiles y una vez rotos ya no vuelven a su estado original. Y sabía que quien pudiera mostrar otro camino de progreso ganaría. Por eso lanzó su mensaje desesperado a sus huestes.

Colombia está en ruina. Su economía ha quebrado.

¿Qué hacer?

En esa Colombia derruida hay memoria, hay una cultura laboriosa, hay posibilidades de resucitar, pero caminando otros senderos, bajo otras maneras de pensar. Si queremos reconstruir la burbuja y el festín simplemente nos estrellaremos con el vacío, con el abismo, con la sinrazón.

Los mexicanos a sangre y fuego se quedaron con el negocio de la coca. El petróleo y el carbón no volverán a ser la fuente de energía del gran capitalismo mundial. Si se reviviera ese mundo simplemente la humanidad perecería.

El carbón, el petróleo y el gas, de lo que vivió América Latina en los últimos 30 años, al entrar en los procesos industriales del mundo, se transforman no solo en mercancías, sino en gases que cambian la atmósfera. La atmósfera se calienta con esos gases y cambia los ciclos del agua en volúmenes planetarios. No solo cambia el clima drásticamente, sino toda la vida que se sustenta tan delicadamente en un equilibrio construido en millones de años que nuestra economía fósil ha destruido en apenas, décadas. De los hielos derretidos salen los virus, de los lugares recónditos de la naturaleza vulnerada por la expansión de los mercados, salen los virus, de los grandes rebaños que configura el capital salen los virus, ya sabemos que estamos cerca de la muerte total. De la muerte de la humanidad.

Repetir la historia ya no será posible porque la humanidad ha comprendido. No sé si lo habremos hecho, nosotros los colombianos.

¿Si ya no será la coca, ni el carbón, ni el petróleo nuestro futuro, entonces como construir ese futuro para que sea promisorio, útil a la humanidad y a la posibilidad de una Colombia en paz sin masacres?

Primero tendremos que cambiar los modos de pensar. No es el neoliberalismo el mecanismo de salvación. No son los gurús que mostraba la prensa y que nadie en el mundo conocía los que en realidad podrán recuperar a Colombia. Ahora tendremos que necesitar un Estado que sea capaz, en sus presupuestos, de reconstruir a Colombia. Si salimos del neoliberalismo tendremos que pensar entonces en algo que antes sonaba hereje: reconstruir el mercado interno, reconstruir la demanda. La demanda es la capacidad de comprar cosas por parte de la gente, e implica dinero en manos de la gente.

La principal política de reconstrucción económica es que el hogar tenga con que comprar, ya no la chuchería sino su modo cultural de subsistencia y de existencia: su comida, sus servicios, su buen vivir.

Para ello es imprescindible la renta básica, no como la limosna de familias en acción y su utilización clientelar, sino como un derecho de la gente solo por ser gente, de la persona solo por ser persona. En su avance progresivo habrá que combinarlo con un pago estatal y transitorio de las nóminas de la pequeña y mediana empresa que es donde están hoy los puestos de trabajo cesantes.

No es hacia la gran corporación petrolera, banquera, aeronáutica, extractiva o comercial donde hay que conducir los dineros públicos, es hacia donde estaba el empleo, a las mipymes tantas veces nombradas y tantas veces olvidadas.

El subsidio estatal de nómina transitorio las puede, de una vez, reactivar.

Claro y dirán y ¿de dónde salen los dineros? No pueden salir del endeudamiento como intensivamente propone Duque, sino del ahorro acumulado, que es el patrimonio. Cuando vienen las épocas de las vacas flacas hay que echar mano del ahorro. El dinero sale de un impuesto a los patrimonios más ricos y de anular las exenciones tributarias. Dirán que eso es redistribuir riqueza del mundo del poder hacia el mediano y pequeño empresario, hacia el trabajador, hacia el hogar y diré que es cierto. Dirán que eso es una expropiación, y diré que eso es solo un impuesto. Una redistribución de la riqueza en el país más desigual de la tierra, que es imprescindible si queremos reconstruir la economía. Es porque Duque es incapaz de hacer una redistribución de la riqueza de arriba hacia abajo, por lo que el uribismo es incapaz de sacar de la ruina el país.

De ese apoyo estatal y presupuestal a la familia y a la pequeña y mediana empresa puede surgir una serie de condicionantes virtuosas. El pago estatal y transitorio de nómina se otorgará a las pequeñas y medianas empresas que logren asociarse entre sí. Porque el fortalecimiento de ese pequeño empresariado implica su asociatividad. La asociatividad de las pequeñas empresas es el segundo condicionante de la reconstrucción económica.

Se puede condicionar el subsidio estatal a que se emprendan inversiones en conectar la empresa y el hogar a la fibra óptica, a que se transforme los techos de asbesto en techos de paneles solares que generen energía.

Porque aquí está el tercer elemento de la reconstrucción económica del país. Las inversiones públicas ya no pueden focalizarse en subsidios a los hidrocarburos, a los latifundistas, a los banqueros, a la economía fósil, al transporte tradicional de los transmilenios, o a las grandes empresas de tractomulas. Hay que redirigir esos recursos a la verdadera economía del siglo XXI. A la economía descarbonizada, disculpen la palabreja, a la economía del saber que implica nuevas condiciones de trabajo.

Se trata de hacer inversiones públicas que empleen enormes cantidades de trabajadores y que mitiguen la madre de las pandemias: el cambio climático. Es aquí donde reside la nueva economía y la nueva concepción de una prosperidad equilibrada con la naturaleza.

La fibra óptica al hogar y la empresa, los techos de paneles solares para que el hogar y la empresa generen electricidad casi que gratuita. Las inversiones masivas en colegios y sedes de las universidades públicas en todo el país, la nueva salud preventiva y de alta tecnología, la electrificación del transporte masivo nacional: trenes y local: metros y tranvías. Esas son las inversiones para una reconstrucción económica en el siglo XXI.

Es aquí donde un endeudamiento sería rentable y sostenible para el país: solo en estas inversiones que mitiguen el cambio climático y que generen intensivamente empleo. Es en estas inversiones donde tendría sentido invertir parte de nuestras reservas internacionales y donde podría existir la emisión del Banco de la República.

Finalmente, el subsidio estatal de nóminas podría llevar a las empresas no solo a abrir de nuevo sino a inscribirse en nuevas condiciones de trabajo a través de la asociatividad, la energía limpia producida en casa y la conectividad óptica. Estas nuevas condiciones llevarían a que el trabajo no destruya la naturaleza y pueda funcionar en red, incluso global, en medio de un contexto de crecimiento sostenido del saber. Llevaría a que el trabajo basado cada vez más en el saber, la red y la energía limpia, sea más productivo, más generador de riqueza y prosperidad.

Sin embargo, estas nuevas condiciones en la agricultura y la industria y sus servicios complementarios nos serían sostenibles si no nos protegemos del enorme volumen de chucherías que importábamos en el sistema de la economía de la mentira.

La protección de importaciones es el cuarto condicionante de la reconstrucción económica.

Propongo para protegernos, la tasa carbón a importaciones que no está prohibida explícitamente por la Organización Mundial del Comercio ni por los TLC firmados, puede aplicarse de acuerdo al grado de emisiones de gases de efecto invernadero exhalados por la producción y el consumo de las mercancías que importamos, de tal manera que su precio subirá entre más destruyan la vida del planeta y más podremos producir internamente, eso sí si lo hacemos descarbonizadamente, es decir limpiamente, es decir vitalmente.

Aquí esta lo fundamental de nuestro plan de la reconstrucción económica que, si me lo permiten, asusta ostensiblemente a Uribe quien no duda de calificarlo de atentado a la propiedad privada y castrochavista, como si el hogar y la pequeña y mediana empresa, que aquí defendemos de los monopolios y las grandes corporaciones bancarias, no fueran propiedad privada con libre iniciativa.

Lo que asusta a Uribe es que su mundo económico se acabó, su mentira se agotó y que estamos listos a reconstruir a Colombia con una economía para la vida.

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70 Comments on "Burbujas, orgías y festines"

  1. Giovanni Mera Narvaez | 23 agosto, 2020 at 6:32 am | Responder

    PADRE CELESTIAL BENDICE A LOS LUDERES HONESTOS PARA PODER RESURGIR EN ESTA TRAGEDIA CAUSADA POR LIDERES CORRUPTOS Y MAFIOSOS A LOS QUE ROGAMOS LOS GUIES PARA QUE SE ARREPIENTAN Y RECONOZCAN SUS ERRORES
    QUE VIVA LA RECONSTRUCCION DE MI QUERIDA COLOMBIA

  2. Petro habla muy bonito típico de todos los políticos, pero que cumpla todo lo que dice es ota cosa en Bogotá prometió 100 colegios y apenas hizo 10 en su gobierno tenía que cambiar los buses de Transmilenio y no lo hizo y para hacer eso tiene que tener unas mayorías en el congreso y a esos hijueputas congresistas sino les da mermelada o puestos no te aprueban los proyectos, como le pasó a Duque que llegó con un gobierno de cero mermelada y le tocó ceder

    • O es fanático o no leyo lo que dejo Petro por su incacidad y egoismo que le gana en usted a la verdad , hizo el ridículo

      • Fredy A. Porras Leal | 23 agosto, 2020 at 9:15 am | Responder

        Excelente análisis de Petro sobre las mafias que controlan este país, disfrzadas de «Capitalismo».

      • Bastantes lios ha tenido Colombia por querer salir del agujero en el que siempre ha estado. Político al fin, proponiendo un plan y creerlo viable, pero han habido más políticos antes que Petro con intenciones de cambio, que al final se van con sus propuestas sin siquiera abrirlas del paquete. No podemos mostrar tanto coraje y resentimiento en contra de alguien, sólo por tener diferentes gustos políticos. Al fin y al cabo son sólo eso, gustos políticos, ellos no van a cambiar nada, no van a mejorar nada. Nunca lo han hecho! Pero este señor se pasa, solo leí dos nombres en el extenso análisis y nadie más le ha hecho mal al país? El problema en Colombia no sólo es la coca, es el olvido de nuesteoa ancianos, es la falta de moral y de valores en la mayoría de nuestros jóvenes, y estos últimos son los que gobernarán, que tristeza, se ven los jóvenes universitarios fumando la «pipa de la paz» en todas sus modalidades. Futuros abogados, ingenieros, médicos metidos hasta lo más profundo de la «droga» los fines de semana. En un pueblo o ciudad chica, los jóvenes son los que aportan problemas de intolerancia, maltrato, lesiones personales, drogadicción y demás dejamenes. Este es el cambio que necesitamos?
        Realmente no estamos dispuestos a quedarnos con los brazos cruzados, debemos hacer algo y lo haremos. La sabiduría de nosotros los viejos debe ser explotada, debe ser valorada no olvidada.
        Las riquezas de Colombia no se han acabado ni se acabarán, no hay pobres en Colombia, lo que hay son personas ineptas, que no les gusta sudar en el trabajo, que el sol les hace daño y el trabajo en el campo les fastidió.
        Gente que quiere que el estado les dé, que los colegios crien a sus hijos, que las instituciones eduquen a sus hijas. Personas que les duele esforzarse por el pan diario de sus familias, pero muestran fiereza y coraje en blogs, chats y redes sociales. Los padres no le están enseñando a sus hijos a trabajar honestamente, no les enseñan los valores que deben tener, mucho menos la rectitud con la que deben actuar en todo momento.
        Valoremos lo que tenemos ahora, empecemos a cambiar de pensamiento, no culpemos a los demás, empecemos el cambio.

      • Cuando el sabio muestra la luna,el necio le mira el dedo. No te desgastes

    • EN ESE ANALISIS FALTO DESCRIBIR LA IMPORTANCIA DE LA JUVENTUD EN EL VIRAGE DE LA POLITICA,Y DE LA NECESIDAD DE IMPULSARLA AGRICULTURA y
      GANADERIA ORGANICA,COMO UNA ESTRATEGIA PARA CONSERVAR EL MEDIO AMBIENTE Y EL FOMENTO DEL ALIMENTO ORGANICO SALUDABLECON UN MARGEN DE UTILIDAD SUPERIOR A SUS SIMILARES EN EL MERCADO INTERNACVIONAL.SI COLOMBIA SE POSICIONARA COMO PRODUCTOR DE ALIMENTOS ORGANICOS SU ECONOMIA CRECERIA EXPONENCIALMENTE Y MUCHIOS DE SU PROBLEMAS TERNDRIAN FIN.PERO PARA ELLO HAY QUE DESPROGRAMAR CON NUEVOS LIDERAZGOS LA POLITICA.

    • Restitucion poder constituyente primario.
      Reconversion Economica, previa reduccion de ciudades y renta basica; priorizando agricultura y ganaderia regenerativa, y relocalizacion industrial; apoyo a nomina de pymes de estos sectores.
      Educacion para la vida, no para la economia.

  3. Excelente Gustavo vamos aprendiendo

    • Florentino López A | 23 agosto, 2020 at 7:01 pm | Responder

      No soy economista pero me atrevo a opinar que los grandes economistas que fueron ministros de hacienda; alcahuetería el Zaqueo y la mentira de los gobiernos por más de tres decadas.

  4. Muy buena columna, los pilares de un nuevo modelo de construccion economica estan alli.
    Pero para ello hay que cambiar las ideas, las formas de entender y pensar la economia. Hay que revolucionar las aulas.

    • Gabriel Carrascal | 23 agosto, 2020 at 4:38 pm | Responder

      Es un análisis sereno y sesudo de nuestra realidad nacional y quién quiera, haciendo uso del derecho libre y democrático a la crítica, a refutar y descalicar ojalá lo haga contra-argumentando no descalificando por descalificar o por odio. Se trata de buscar caminos democráticos y participativos para construir una Colombia mejor

  5. Realmente estas bases sólidas dan un claro panorama de una mejor Colombia. Pero hasta cuando, Gustavo.
    Estamos amarrados a un sistema que tardará lustros en desaparecer.
    Gracias por mostrarnos una luzque ya no veré.

  6. Del feidalismo a la ecoeconomia. Y el desaarrollo del capitalismo, eso toca profundizarlo porque es lo unkco que entienden el comun de la gente. Ya sabe que el discurso anticomunista es fuerte aqui sobre todo por la ignorancia del común.

  7. Si las intenciones son buenas y el plan viable Doctor Petro. Tengo una inquietud qué hacer frente a una sociedad permeada y enseñada a la corrupción y a los comerciantes y empresarios que de desde esa perspectiva están acostumbrados a ganar un 2000%? Es necesario crear una cultura anticorrupción y eso toma tiempo.

  8. Fabio Herrera Gutiérrez | 23 agosto, 2020 at 7:35 am | Responder

    Excelente columna la de Gustavo Petro hoy, cómo todas las que publica. Seria, profunda en su análisis socioeconómico, tocando con argumentos estructurados la necesidad de un cambio a todos los niveles que necesita no solo nuestra amada patria Colombia, si no el planeta tierra.
    Su lenguaje sencillo y claro, lo puede entender cualquier ciudadano aún sin tener una gran formación académica. Gracias Gustavo por esos aportes para un nuevo despertar y por mostrar los caninos correctos que deben tomar los dirigentes honestos de la patria con la participación de todos los Colombianos. Seguimos soñando con una Colombia productiva y en Paz. Sin odios, sin rencores, sin venganzas. Donde quepamos todos.

  9. Tiberio Gutierrez | 23 agosto, 2020 at 7:37 am | Responder

    La claridad programática y las causas de la crisis económica, no tienen mejor explicación

  10. GP. La cultura esclavista de modernización, el sueño americano hizo verdad política la doctrina América para los americanos en las lógicas de producción y consumo en nuestra forma de hacer política y desarrollo. Falta incluir en su agenda la nueva virtualidad campo ciudad como redes de sostenibilidad. Excelente

  11. Este artículo es una valiosa lección de Desarrollo Económico Sostenible. Es ver las causas reales de burbuja o economía de mentiras Colombiana y proponer alternativas de solución a las mismas. Que importante poder ver la cosas como son, y proponer para reconstruir. Ahora creo que es muy duro para este país desprenderse del narcotráfico.

  12. CLARA DEMOSTRACION DE LO EQUIVOCADAS QUE HAN SIDO LAS POLITICAS DE,»LAS ECONOMIAS DEL MERCADO», IMPUESTAS POR EL NEOLIBERALISMO EN COLOMBIA…,Y EXACTAS LAS FORMULAS PARA LA SOLUCION PROPUESTAS, por el Gran Progresista, Socialdemocrata y Exguerrillero,»GUSTAVO FRANCISCO PETRO URREGO PRESIDENTE POR UNA COLOMBIA MAS HUMANA Y MAS DIGNA 2022-2026″.

  13. Ante la irracionalidad voraz, impuesta por la economía fósil y traqueta, se impone la sabiduría popular que recomienda ganarse el pan trabajando, cultivando la tierra y produciendo para beneficio colectivo. La tierra para el que la trabaja y no mas especulación mafiosa

  14. Martha Elena Pérez Murcia | 23 agosto, 2020 at 8:54 am | Responder

    Doctor Petro, usted representa una gran esperanza de liderazgo para reconstruir a Colombia. Dios lo guarda, lo bendice y le favorece con generosa sabiduría.

  15. Un análisis incisivo de lo que ha sido nuestra gran tragedia nacional. En los siguientes años será un texto obligatorio en las facultades de Economía. Una sociedad sin justicia social está destinada al extermino crónico. Sin justicia social hay alguien que se ve como víctima y hay un victimario. Con justicia social cada ser humano se ve como parte de la sociedad y no como el amo de esa sociedad.

  16. Excelente felicitaciones ,senador Petro. Ninguno de los candidatos actuales le.dan la.talla .

  17. migul andres lopez | 23 agosto, 2020 at 9:19 am | Responder

    excelente el camino es claro, las propuestas no tienen reparos.

  18. Lo que mas me gusta es que entre reflexión y reflexión, mas y mejor se va estructurando lo que se debe y lo que se va a hacer cuando se tenga el gobierno y el poder. Esa claridad política me llena de optimismo… Adelante con este proceso…!

  19. Excelente Gustavo.
    Sin embargo siento una desesperanza inmensa por este narco estado que nos maneja. Pareciera casi imposible penetrar y cambiar las bases corruptas de no solo una nación sino toda su historia. Quisiera creer que a Uribe y sus narco aliados caerán, pagarán por todo el daño, pero lamentablemente Colombia está plagada de ignorantes y analfabetas políticos, sociales y culturales.

  20. Orlando Carreño Mejía | 23 agosto, 2020 at 9:29 am | Responder

    Esta es nuestra realidad en esta Polombia empobrecida, saqueada,corrupta con una clase política incapaz de dar buenas ideas, SENADOR SALVE UD LA PATRIA, organice de verdad la Colombia Humana y pa Lante es que vamos.

  21. Tres condiciones. 1. El capo está detenido. 2. Mediocre, ineficiente gestión administrativa pública. 3. Cambio climático.

  22. Jorge Eliecer Tapiero Molina | 23 agosto, 2020 at 9:37 am | Responder

    los planteamientos y las intensiones son muy buenas, pero, se debe educar para el cambio. yo le sugeriría que se implementaran escuelas de formación en las regiones y en las ciudades, promovidas y financiadas por el movimiento político, para que el ciudadano vaya captando como participar en este proceso político y económico, y vaya tomando confianza en el cambio.Hay que hacerlo ya, o de lo contrario se tendrían los mismos resultados en el 2.022.

  23. MANUEL OME CEBALLES | 23 agosto, 2020 at 9:50 am | Responder

    Es reconfortante leer las columnas de Petro, no solo porque son una fotografía de la dura y sangrante realidad social y económica del país, sino porque aportan una propuesta realmente innovadora, visionaria no solo como salida a la crisis, sino para la construcción del futuro de la nación. Su contenido desnuda el vacío, la incoherencia, las frases de cajón y de lugares comunes en los discursos de otros autodenominados políticos. Es una invitación a cambiar y superar el gatopardismo.

  24. Lastima que las propuestas se queden en el aire, muy aterrizado lo de la coca, petróleo y gas, pero para hacer viables las pymes colombianas se debe empezar por competitividad y de esto no hablo ojalá lo comprenda con el pasar de los días

  25. ESE ES EL CAMINO. SIN EMBARGO, CUAL ES EL RIESGO DE IMPLEMENTAR ESE MODELO? SUBIRLE LOS IMPUESTOS A LAS GRANDES EMPRESAS GENERARIA UNA REACCION VIOLENTA, UN BOICOT, TAL VEZ SE MARCHEN O INTENTEN ASESINARLO LOS MAFIOSOS QUE OSTENTAN EL PODER. PORQUE NO, ADICIONAL A SU PROGRAMA LE AÑADE LA CREACION DE UNA ESPECIE DE ZONA ECONOMICA ESPECIAL EN UNA CIUDAD QUE SEA IDEAL, QUE PRESENTE VENTAJAS Y SEA ACTRACTIVA PARA LA INVERSION EXTRANJERA Y PARA INCENTIVAR EL EMPRENDIMIENTO EMPRESARIAL DE LOS COLOMBIANOS CON BAJOS IMPUESTOS TRIBUTAROS. SE GENERARIA UN CRECIMIENTO INDUSTRIAL Y UNA COMPETENCIA ENTRE LO NACIONAL Y LO EXTRAJERO, ENTRE LO PUBLICO Y LO PRIVADO. DE ESA FORMA TAMBIEN SE CREA EMPLEO Y NO HABRIA TANTA RENUENCIA POR PARTE DE LOS GRANDES EMPRESARIOS Y CAPITALISTAS.Y ADICIONAL SE PUEDE ADELANTAR UNA REFORMA AGRARIA QUE AYUDE A COMBATIR EL NARCOTRAFICO Y FORTALECER LA PRODUCCION AGRICOLA Y AGROINDUSTRIAL NACIONAL.
    UN TIPO DE MODELO SOCIAL-DEMOCRATA NO SERIA VIABLE???

  26. Ricardo Uzaeta Herrera | 23 agosto, 2020 at 10:04 am | Responder

    Señor Petro, es evidente está situación, la única esperanza es que los jóvenes tomen la rienda porque mis contemporáneos, nunca nos empapamos de que era una política de gobierno como el vivido.

  27. Una descripcion radiologica de la realidad economica del pais. La decadencia TOTAL del sistema economico uribista, la quiebra total de este sistema magico, el de blanca Nieves y los 7 enanitos, que pretende recuperar el statu quo reactivando la masacre, el terror y la miseria. PETRO no solo »critica», ofrece la mas logica, clara y contundente salida economica al pais, a la preservacion del medio ambiente y por ende, de la humanidad. BRAVO!PRESIDENTE!

  28. Brillante y siempre coherente Gustavo Petro .

  29. Descargar imagen satelital del ubérrimo

  30. Sin prescindir del usufructo de nuestros recursos naturales por favor, otra cosa es que se hayan explotado en beneficio de unos pocos y sin cuidar el medio ambiente. Nuestro principal recurso es el suelo cultivable, que se degrada por la ganadería extensiva y por haber destruido los bosques de la cuencas y los sub-paramos, hay que recuperar y regular los ciclos del agua, asociarnos con los grandes consumidores de productos agropecuarios y desarrollar las cadenas productivas de suministros y distribución con una creciente industrialización, con base en la economía familiar y empresarial en competencia regulada por el Estado para impedir monopolios y carteles. Siguen en debate como hacer la reforma agraria porque la pactada gobierno-farc no funcionaría y ni siquiera comenzó. Ver: http://hernanpardosilva.blogspot.com/2019/08/propuesta-de-conciliacion-para-la.html

  31. Senador muchas gracias, brillante análisis de la realidad nacional y de la causa raíz que nos condujo al estado de crisis socioeconómico que estamos viviendo.

    No sólo tiene una lectura brillante de país sino que nos regala una propuesta que permitirá retomar el camino de la dignificación del ser humano bajo principios de equidad, desarrollo científico y técnico, respeto por el medio ambiente el medio ambiente.

    Ojalá la sociedad colombiana este a la altura del compromiso histórico que tiene.

  32. Jhon Jairo De Arcos Pineda | 23 agosto, 2020 at 12:34 pm | Responder

    Excelente columna, es preciso manifestar que esto se debe ejecutar lo más pronto posible, primero con la ayuda de la Corte Suprema dándole al señor uribe su merecido, segundo ganar la presidencia y tercero sacando las mafias corruptas de los departamentos y municipios.

  33. Muy buena columna, para mí faltó un algo muy importante para una transición productiva viable de la economía, y es que la cultura de la corrupción está tan impregnada en nuestra sociedad en mayor o menor medida, que este cáncer debe ser tratado de forma contundente.
    Comités de regulación, veeduría ciudadana, protección de líderes sociales, aseguramiento de independencia de poderes, apoyo de organismos internacionales fiables, comités de investigación y verdad y un repaso a la normativa constitucional anti-corrupción deben ser de importancia para un sistema de regeneración y progreso en este país.

  34. Yo no soy política de ninguna linea, no soy economista pero tampoco soy uribista;pero me gusta leer e hilar palabras con hechos, el señor Petro es un hombre supremamente inteligente, sus análisis tocan las fifras de lo que un campesino una ama de casa o una mujer del común y corriente desea ria para su nación ya que el país lo volvió mierda la ultra derecha y el narco paramilitarismo; si nos damos la oportunidad de experimentar esta visión talvez tendríamos menos que perder,vaya que son muchos los muertos, la miseria y explotación que nos entregado el viejo sistema, si nos arriesgamos al cambio que no será en un año,porque la destrucción a llevado décadas,; así el cambio será lento pero de Conciencia, seguramente podremos ofrecerle a los que se quedan un poquito de alivio ante tanta barbarie.
    Es mi humilde pensar.
    Yo me dispongo para ayudar en ese cambio.

  35. Creo que faltan dos componentes:
    – Las remesas de los emigrantes son una cifra a considerar en nuestra economía.
    – La regulación de la dinámica pensional. Las megapensiones tienen frenado parte del presupuento que el Estado debe direccionar a la reactivación económica.

    Por lo demás, su análisis es acertado. Ojalá se pueda realizar.

  36. Todo suena bien y asi debe ser, lo que la gente no entiende es que hay que cambiar diametralmente la forma de vida que llevamos, que todo cambio y entre mas nos demoremos en entenderlo mas duro sera y el caos podria llegar a reinar.

  37. Un supremo excelente análisis. Gracias.

  38. Restitucion poder constituyente primario.
    Reconversion Economica, previa reduccion de ciudades y renta basica; priorizando agricultura y ganaderia regenerativa, y relocalizacion industrial; apoyo a nomina de pymes de estos sectores.
    Educacion para la vida, no para la economia.

  39. Para rescatar la economia y poder desarrollar estas propuestas mediante este analisis de nuestra situacion politica que nos han sometido durante la epoca de la COLONIA…debemos derrotar primero, en las urnas a este sistema NARCO ESTADO,recuperando nuestras instituciones de control,para aplicar los planteamientos expuestos por PETRO….(politicas,economicos, sociales,educativas, ambientales y juridicas), siempre pensando en activar una nueva mentalidad, de la que nos han esclavizados por años…el feudalismo…

  40. Una clase de economía para los no economistas.
    Para no dejarnos obnubilar por las chucherías es importante educarnos, es por esto que estos gobiernos neoliberales no invierten en educación. Saben que un pueblo educado es un peligro para sus finanzas.
    Gracias a los Gustavos por darnos esperanzas en estos momentos tan críticos.
    Quisiera creer que cuando más oscuro está, es porque va a amanecer 🌅

  41. Jorge Alberto Becerra | 23 agosto, 2020 at 7:13 pm | Responder

    Estoy de acuerdo con su disertación, por el bien de nuestra economía, de nuestros recursos naturales, de nuestro ambiente y de nosotros. Que Dios bendiga y proteja a Gustavo Petro.

  42. Son UDS. DOS. Y ALGUNOS OTROS
    LOS QUE NOS ALIENTAN A VER LOS INICIOS de la hermosa transformación para nuestra Amada. Patria. COLOMBIA. 🎻🎼❤️

  43. Gustavo Ramírez | 23 agosto, 2020 at 7:57 pm | Responder

    Que acertado análisis, como un soldado estoy dispuesto a trabajar para ganarnos los espacios que nos permita aplicar las tesis expuestas, tengo la absoluta seguridad de que ganaremos la guerra, solo hemos perdido algunas batallas

  44. No me cabe la menor duda de que Petro es el hombre que sacará el país de el desastre socioeconómico que durante tantos años convirtieron a Colombia en el peor país de suramérica. Tenemos el deber de acompañarlo en este proyecto de país. Colombiano!!si quiere dejarle a sus hijos un país decente y respetable, te invito a acompañar a Petro en este trayecto de la historia.Hoy Colombia es una verguenza en todo el continente, somos lo peorcito que a parido America del sur; Nuestros hijos merecen vivir en un país del que se sientan orgullosos.

  45. Muy buen análisis

  46. Mario E. Villamil M. | 23 agosto, 2020 at 9:47 pm | Responder

    Gracias Dr Petro es claro y explícito ,y con argumentos,vamos para adelante.

  47. Excelente columna, brinda información valiosa y con muy buenos argumentos. Esperemos que cada día más personas puedan EDUCARSE y salir de la IGNORANCIA, porque ese es el mayor problema de mucha gente en este país.

  48. Excelente columna, brinda información valiosa y con muy buenos argumentos. Esperemos que cada día más personas puedan EDUCARSE y salir de la IGNORANCIA, porque ese es el mayor problema de mucha gente en este país.

  49. De la economía de Uribe no quedó si no la cultura tráquea, s

  50. No comprar una «cultura» ajena: construir la nuestra, la propia, la de todos.

  51. El objetivo de la plandemia era el que se describe en este artículo, ahora vendrá el salvador del NOM con su títere a arreglar esto. Dios salve a Colombia y al mundo entero.

  52. Carmen Lucía Hoyos Lemus | 24 agosto, 2020 at 9:10 am | Responder

    Muchas gracias doctor Gustavo Petro. Muy interesantes sus aportes y reflexiones las cuales deben ser temáticas compartidas en las aulas de clases con los niños, jóvenes y adolescentes para que opinen, reflexionen y así poder salir del desconocimiento e ignorancia en la que estamos sumergidos. Necesitamos una nueva Colombia en paz con igualdad de derechos, oportunidades, entre otras.

  53. Álvaro Madrid Tordecilla | 24 agosto, 2020 at 9:32 am | Responder

    Que algún uribista haga un análisis serio y profundo sobre este tema como lo hizo Petro

  54. Que viva la Colombia Nueva la que soñamos los Colombianos de bien y nunca compartimos ese gobierno mafioso y corrupto y patrañero del centro Democratico

  55. Solo es necesario investigar un poco más a fondo lo que esta pasando y no sólo basarse en lo superficial. Revicen este video y este canal de youtube! Los medios de comunicación por lo general desinformar. https://www.youtube.com/watch?v=pbhwt1isLoY

  56. El panorama es necesario tenerlo a nivel internacional para entender realmente lo que esta pasando y lo que pasará. Revicen la noticias de DIVULGACIONTOTAL.COM Y EN YOUTUBE TAMBIÉN.

  57. Valentina Durán | 24 agosto, 2020 at 10:32 pm | Responder

    Ojalá petro escribiera su planteamiento respecto de la reforma a la justicia.

  58. ANGELA PATRIIA BERMUDEZ | 26 agosto, 2020 at 12:51 pm | Responder

    No es nuevo el analisis del Doctor Petro, fue pilar en su campaña a la presidencia, pero como hacerle entender que necesitamos un cambio a un pueblo sin educación enseñados por los metodos educativos actuales a no pensar a un pueblo pasivo que prefiere vivir sometido?

  59. ANGELA PATRICIA A PETRO NO HAY QUE HACERLE ENTENDER NADA!!!,toca es hacerle entender a los, engañados, explotados,marginados, A LOS= sin Empleo,Educacion,Salud, Nî Vivienda…, Y SOBRE TODOS A= Los Ingenuos, Incautos, Desinformados, Brutos e Ignorantes DE QUE HAY ES QUE VOTAR POR, el Gran Progresista, Socialdemocarata y Exguerrillero, GUSTAVO FRANCISCO PETRO URREGO PRESIDENTE PARA UNA COLOMBIA MAS HUMANA Y MUCHO MAS DIGNA 2022-2026″,Aaaa y que no se crean mas ese CUENTO DEL CASTROCHAVISMO, Nì, mucho menos el del COMUNISMO!!!, cierto compañeros y Amigues de este tan,DEMOCRATICO FORO?

  60. La solución pena de muerte para los corruptos.

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