El miedo al pajarito

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Por: Alexander Quiñones~Moncaleano .·./twitter: @qmoncaleano

Colombia está atrasada en muchos debates importantes para el desarrollo de una sociedad heterogénea y con posibilidades de hallar formas de crecer en todos los aspectos que una sociedad requiere: educación, política, economía, mass media, y un largo etcétera. En esta oportunidad queremos llamar la atención sobre los medios de comunicación. Necesitamos un debate urgente sobre la razón de ser de los mass media: ¿están para hacer dinero o para generar información? ¿Será que pueden servir a los dos propósitos a un mismo tiempo?

Los ataques de Vicky a las redes sociales no son nuevos, como no es nuevo que los ‘grandes’ periodistas dediquen a eso sus energías. Hemos visto a varios de ellos salir de carrera llamando cloaca a la red del pajarito y otras más. Hay que comprenderlos, la era digital les ha hecho más duro el trabajo, ya no tienen todo el púlpito para ellos solos. Yo los compadezco, la mediocridad los inunda y por eso salen a atacar a todo aquel que les quite los reflectores.

Como dije, de la red del pajarito he visto salir corriendo y despotricando a Zuleta Lleras, él siempre se ha creído de sangre azul, un criollo más con ínfulas de virreinato. También he leído a Carlos Cortés decir lo mismo, que Twitter es una cloaca; a Julito quejarse porque le hacen cuentas Fake; a Camila Zuleta casi llorar porque en las redes la matonean. Pero no olvidemos que el folklore es la venganza del pueblo.

El periodismo colombiano es un periodismo mercenario, al servicio del poder; nuestros «periodistas» nunca son capaces de hacer las preguntas incómodas ni de investigar más allá de lo evidente. Cuando hacen una entrevista a una figura pública como Álvaro Uribe Vélez, por ejemplo, acuerdan preguntas y respuestas; o sea, la entrevista ya está «libreteada», arreglada; es decir, ya no es periodismo. El exponente más reciente lo vimos con Juanita León, la dueña de La Silla Vacía: ya ni siquiera disimulan, lo dicen abiertamente y nos venden la idea que esto es un indicador de transparencia. Si usted como periodista no va a ser capaz de hacer una pregunta incomoda, una pregunta que revele algo oculto o con algún manto, no está haciendo periodismo sino propaganda política.

A Vicky la hemos visto salir en la defensa del ‘honor’ de la Vice, y a ponderar sobre el gran trabajo que ha hecho Uribe. Sin embargo se le olvida hacer lo que debe hacer un periodista: indagar, investigar, preguntar. A ella se lo olvida que un periodista extranjero salió a destapar un contubernio entre un narcoparamilitar y el esposo de la Vice. La investigación que hizo Jeremy McDermott fue absolutamente contundente y con pruebas, no opiniones. Presentó documentos donde mostraba claramente que el esposo de la Vice, Álvaro Rincón, es socio de Memo Fantasma.

No obstante, para Vicky, Julito o Yolanda, esto en nada compromete a la Vice. Lo que sucede es que en Twitter hay mercenarios que quieren enlodar a toda la gente de bien de este gran país. Al leer la investigación de Jeremy McDermott o ver la entrevista que le hace María Jimena Duzan, se da cuenta precisa de toda la madeja que enreda a la Vice, a su esposo y hasta su hija (Hito Urbanos) con el narcoparmilitar Guillermo León Acevedo Giraldo, alias ‘Memo Fantasma’, cc 98.556.621.

Es cuando menos risible que la periodista Vicky Dávila salga a escribir una columna donde ataca a los tuiteros que hoy le están ganando el pulso a su micrófono, y no solo a ella, sino a casas editoriales que tienen un capital económico inmenso y es desde ahí que se maneja la opinión pública de millones de colombianos. Claro, hoy en la era digital la balanza empieza a moverse, no podemos decir que mucho pero hay un movimiento y esto es lo que realmente los tiene asustados; a Vicky, a Julito, a Los Danieles… Quienes no se percaten de ese cambio van a quedar sepultados por los movimientos sociales que en este caso vienen ganando terreno también en las redes sociales.

Vicky empieza diciendo que está alarmada, y con razón: basta con mirar su cuenta, que tiene 3 millones de seguidores, pero en la que sus trinos no llegan a mas de 500 likes y 200 retuits. En cambio, cuando uno mira a esos que ella llama mercenarios del pajarito, como por ejemplo Daniel Mendoza Leal, sus trinos alcanzan retuits de mas de mil y los likes alcanzan los tres mil. Claro que debe estar alarmada. Como lo dijo el creador de Matarife: «Doña Vicky Davila H anda preocupada. La gente entendió que está arrodillada al régimen de sangre, coca y balas que manipula el Matarife, y que ella encubre y promociona. Este barbado y tatuado de la Banda del Pajarito, con sus letras sicarias, asesinó ese rating que le da de comer».

La periodista de Semana, Vicky Dávila, habla de pagos a ciertos individuos para salgan a socavar la moral de la gente de bien de Colombia, no obstante no aporta ninguna prueba, ningún documento, solo su opinión. Pero su credibilidad ya está devaluada, y cada vez que sale a escribir columnas, donde alaba a un político que tiene mas de 300 investigaciones, pierde más credibilidad. Lo mismo le pasa cuando sale a defender a la Vice, pues en lugar de pedirle explicaciones sobre sus relaciones con Memo Fantasma lo que hace es defenderla de un supuesto complot. InSight Crime ha probado que es de los portales más rigurosos que por más de 10 años ha investigado carteles, corrupción, nexos entre poderosos políticos, empresarios con narcos, no solo en Colombia sino en toda América Latina. Y ni hablar de la trayectoria de Gonzalo Guillen y Julian F. Martínez.

El miedo al pajarito es real y ya no lo pueden disimular. Los tuiteros cada día crecen en influencia y marcando la línea de debate en términos políticos, sociales y culturales en este país. No podemos dejar de nombrar a algunos formadores de opinión juiciosos que han emergido en esta era digital y que quieren que el oficio periodístico sea transparente y claro. Esos activistas han logrado formar opinión y contribuir para que algunos portales sean relevantes a la hora de construir democracia. DonIzquierdo, CamiloArteaga, Urías Velásquez, Maria Niny Echeverry, Señor Caicedo, Martha Elena Rangel, Cielo Rusinque Urrego, Gener Usuga, ROMAROSA, Oto Higuita, Sugar Mommy Levy Rincón, Angie y cientos más le han hecho el pulso al periodismo tradicional de las grandes casas editoriales y que ya no tienen la misma fuerza de hace 10 años. Y si no despiertan van a quedar atrás en esta nueva era de un marco común donde la crítica tiene cada vez un feedback más fuerte.

 

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