San Onofre, sin Dios ni ley

Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de Cuarto de Hora

Por: Pedro Luis Geney

El Golfo de Morrosquillo es un bello puerto en el departamento de Sucre, en él descansa la montaña de los Montes de María, su belleza natural se manchó de sangre con el horror de los paramilitares, allí llegaron los mas sanguinarios jefes de las Autodefensas Unidas de Colombia, Rodrigo Mercado Peluffo alias “Cadena” entre otros sembraron el horror y afinaron la violencia como arte y parte del diario vivir en su población, han sido largos episodios de violencia, desidia y profundo abandono del estado.

Después de que por cuenta propia los lugareños expulsaran a algunos de los sanguinarios jefes paramilitares el pueblo quedó libre, pero a la deriva, se evidencio el vacío de poder, la falta de liderazgo y la poca presencia del estado, ambos males han sido perjudicial para la población que se ha resignado a sobrevivir de las riquezas que el mar les entrega.

Teódulo Cantillo alias “choly” candidato Liberal venció en las urnas a Luis Guillermo Salaiman del Partido Conservador, promoviendo voto de odio contra la administración que impulsaba la candidatura de Salaiman, se cumplió el objetivo y al asumir el mandato la población pudo constatar que se venían cuatro años más de saqueos al erario público y abandono estatal, “choly” es una hombre entregado al placer y a los caballos, hermano de una mujer reconocida en el sector de la salud, que ha hecho una fortuna a partir de los contratos con el estado, esos mismos que lo dejaron por fuera del cargo tres meses después de haber asumido el cargo como alcalde.

Marta Cantillo, financiadora de la campaña de su hermano, gestora social del municipio de Ovejas logró elegir a su hijo como alcalde en los Montes de Maria y a su hermano como alcalde en el Golfo del Morrosquillo, el nuevo clan político llegó para quedarse, como si ocupar un espacio político estuviese en el ADN del éxito, Teódulo no es hoy alcalde, en su reemplazo por encargo está Eloy Berrio quien aspiró al concejo municipal por el movimiento MAIS, resultó ocupando la plaza que le corresponde al Partido Liberal sin mayor explicación, sin embargo la gestora social sigue siendo Ana Adelfa Molina de Cantillo esposa del destituido alcalde, quien ha tomado relevancia después de un acto de descortesía con la diputada Lucia Cohen, a quien paró de una mesa principal en una jornada de trabajo con la comunidad por no haber votado por su esposo.

En la coyuntura actual Molina ha sido la protagonista en la entrega de las ayudas humanitarias, las cuales llevan su nombre y un eslogan, “por un renacer social” es valedero recordar que la población debe asistir nuevamente a las urnas para definir burgomaestre y desde ya suenan nombres para ocupar el cargo, por pura coincidencia la aspirante por el clan Cantillo es Ana Adelfa Molina de Cantillo, quien estaría presuntamente usando las ayudas humanitarias con elevados sobre costos que son materia de investigación por parte de la Contraloría General de la Nación para hacer proselitismo político, pues una de las apuestas de los hermanos Cantillo es mantener el espacio ganado el pasado 27 de octubre y poder recuperar el dinero invertido por la jefa del clan Marta, quien es propietaria de la EPS Rehabilitar la misma que inhabilito a su hermano Teódulo y lo sacó del juego político por lo menos en nombre propio, desde que se tomó la decisión el destituido sigue trabajando desde el despacho, atendiendo a la ciudadanía y asistiendo a cuanta reunión se organice en el municipio argumentado que es un líder social.

Los mercados llegan con un sticker lo suficientemente grande como para no pasar desapercibido, dichas impresiones costaron 30 millones de pesos, la cuantía se fijó en otro contrato de publicidad que también ha causado escándalo pues ese recurso pudo ser invertido en vivieres para repartir entre los habitantes y no para promocionar el nombre de una posible candidata a la alcaldía municipal de San Onofre de Torobe.

Las autoridades deben investigar varias situaciones, por qué Cantillo sigue recibiendo visitas en el despacho que ya no es de él, porqué su esposa sigue siendo la gestora social, por supuesto el sobre costo y la utilización de un posible delito disfrazado de ayuda humanitaria para que Ana Adelfa Molina haga campaña electoral.

La cuarentena ocasionada por el Covid19 sería la excusa idónea para que las autoridades pongan la lupa en la contratación pública pero también para que los beneficios del estado lleguen a la población que entre otras es víctima del conflicto, que la justicia salde las deudas históricas para con la población y que los victimarios sean encarcelados junto a los despojadores de esperanza que aprovechan la necesidad para no solo usufructuar, también para pretender extender sus poderíos políticos y económicos a costilla del pobre pueblo.

If you found an error, highlight it and press Shift + Enter or click here to inform us.

Sea el primero en dejar un comentario on "San Onofre, sin Dios ni ley"

Deje un comentario

Your email address will not be published.


*