Derecho al buen nombre o CENSURA a la verdad.

Fotografía por La FM

Por: Urías Velásquez /twitter: @uriasv

En Colombia, ayer 25 y hoy 26 de febrero del 2020, las redes de twitter están colapsadas con las tendencias #QuienDioLaOrden y #CensuraOJusticia. Y todo por cuenta de la censura que un juez Civil del Circuito de Bogotá pretende imponerle al movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE). Pero, más que a ellos a todo un país que ya se enteró y rechaza la muerte de civiles inocentes para presentarlas como resultados de guerra, un capítulo oscuro de la historia de este país que se conoce mundialmente como Falsos Positivos.

Un flagelo que le costó la vida a por lo menos 5763 inocentes –de acuerdo con el mural y la foto que se pretende censurar- . Pero la cifra puede ser fácilmente del doble o el triple. Ya que los sucesos –aparentemente- fueron una política de Estado animada desde las más altas esferas del orden nacional.

Los sucesos ocurrieron en Colombia durante los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez y son de público conocimiento. Tanto así, que por redes circulan versiones, incluso, de ex agentes del Estado que dan cuenta del sucesos. El mismísimo Álvaro Uribe quiso silenciar a las madres de Soacha dándoles un dinero por cada uno de sus hijos asesinados, sin embargo, eso lejos de apagar las voces que exigían verdad y justicia encendió la polémica y la historia rápidamente se difundió.

 

Con el tiempo, en un país donde los medios masivos de comunicación juegan al “tapen tapen”, las redes sociales han sido el camino por ir conociendo lo que en realidad sucedió:

Y es que los hechos son desgarradores: jóvenes -algunos con discapacidades físicas y/o cognitivas- que animados por promesas falsas de empleo eran recogidos en sus viviendas pobres durante la madrugada, llevados a lugares lejanos y allí ejecutados con tiros de gracia. Después los cadáveres eran vestidos con insignias de la guerrilla y presentados luego como bajas en combate. Cuando los deudos acudían a reclamar los cuerpos también eran amenazados y a punta de terror se conseguía el silencio. Tan despiadados son los hechos que incluso los políticos norte americanos han supeditado las ayudas a Colombia a que las investigaciones de ejecuciones extrajudiciales -los Falsos Positivos- avancen.

 

 

Incluso hasta hoy, fosas comunes y cadáveres siguen apareciendo por doquier, dos ultimos casos aterran todavía al país: el revelado por la Revista Semana y en Dabeiba, Antioquia, donde las autoridades judiciales todavía no se cansan de desenterrar jóvenes y niños asesinados. Y el develado por El Espectador en el cementerio Jardines del Ecce Homo en Valledupar.

CuartoDeHoracom reproduce algunos de los trinos que más repercusión han tenido. Advirtiendo que no se hace por contradecir al juez, sino por mantener el sagrado derecho a informar y a recibir información, derecho garantizado por la Constitución Nacional en el artículo 20:

Aquí los trinos más destacados.

Aparte de los trinos y los ht otras expresiones artísticas comenzaron a aparecer: el representante David Racero (@DavidRasero) fue más allá y lucio una camiseta estampada con el mural que -supuestamente y por censura legal- hay que borrar.

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