Los manifestantes en Sudán siguen determinados a que «caiga» el presidente Bashir

Foto tomada de: france24.com

Por AFP

Una multitud de sudaneses seguía este miércoles, por quinta jornada consecutiva, desafiando al régimen del presidente Omar Al Bashir ante el Cuartel general del ejército, cuya posición sigue siendo incierta en este enfrentamiento entre poder y manifestantes.

Prueba de que los partidarios del presidente Bashir, de 75 años, no piensan ceder fue su llamado  a movilizarse el jueves en Jartum en apoyo al jefe de Estado.

«Pido a todos los miembros del NCP (partido del Congreso nacional) en el Estado de Jartum que participen» indicó este miércoles en un comunicado Ahmed Harun, jefe del partido presidencial.

Desde hace cinco días, una gran muchedumbre se ha congregado ante el cuartel general del ejercito, en la capital sudanesa, para pedir que Bashir, en el poder desde hace tres décadas, abandone la jefatura del Estado.

Las manifestaciones empezaron en diciembre por la decisión del gobierno de triplicar el precio del pan en un país sumido en la crisis económica. Rápidamente, se convirtieron en un movimiento contra Bashir.

«¡El pueblo quiere que caiga el régimen!» corearon toda la noche pasada los manifestantes, que hicieron la «V» de la victoria y encendieron sus teléfonos como si fueran velas.

Agitando banderas nacionales, también volvieron a pedir al ejército que se sumara a su movimiento de protesta, que se ha reforzado desde el pasado sábado.

«Creemos que el apoyo de los soldados y el de la policía va a crecer, estamos seguros», afirmó uno de los manifestantes.

«Los soldados en el Cuartel general están encolerizados por los ataques con gases lacrimógenos», que sufrieron los manifestantes esta semana, y «están determinados a impedirlos» agregó otro manifestante.

  • No intervenir –
    El martes la policía anunció que había ordenado a sus fuerzas que no intervendría contra los manifestantes.

«Pedimos a Dios que conserve la seguridad y la calma en nuestro país» y «una a los sudaneses (…) para alcanzar un acuerdo de apoyo a una transición pacífica», dijo un portavoz policial en un comunicado,

Pero las intenciones de los militares siguen siendo de momento un misterio. En un comunicado divulgado el lunes, el general Kamal Abdelmarouf, jefe del Estado mayor del ejército precisó que éste seguía «cumpliendo con su responsabilidad de proteger a los ciudadanos».

El miércoles por la mañana, los manifestantes intentaban reunir fondos para garantizar agua y alimentos a la muchedumbre que permanece ante el cuartel general del ejército, cuando la temperatura supera los 40 grados a la sombra.

Desde el sábado, cuando se reactivaron las protestas, siete manifestantes murieron.

Estas últimas muertes elevaron el balance a 38 fallecidos desde que estallaron las protestas contra el gobierno de Bashir en diciembre, según los funcionarios. Pero la organización Human Rights Watch cifra los muertos en 51 personas, incluyendo niños y médicos.

Desde el inicio de las protestas, Bashir, ante el mayor reto desde que llegó al poder según los expertos, se niega a dimitir. Tras intentar reprimir con fuerza las manifestaciones, el 22 de febrero declaró el estado de emergencia durante un año en todo el país.

La movilización había perdido fuelle en las últimas semanas pero tomó un nuevo impulso el sábado 6 de abril, una fecha que recuerda la revuelta del 6 de abril de 1985, que permitió derrocar el régimen del presidente Jaafar al Nimeiri.

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© Agence France-Presse

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